Todavía me quedan
lágrimas
para llorarte.
Muchas.
Todavía me duelen
los recuerdos.
Mucho.
Todavía te hablo,
despierta y en
sueños.
Mucho.
Todavía siento tu
mano en la mía,
tu aliento en mi
piel…
Todavía resuena tu
risa en mi cabeza,
todavía llevo tus
besos en mi boca.
Todavía…
Pasarán los días,
los meses y los años,
pero tú seguirás
vivo en mí,
eres mi pasado y mi
presente ,
y aunque el futuro
sea incierto,
ahí también estarás.
Todavía me quedan
palabras
que decirte.
Muchas.
Fotos: de la memoria de mi otra vida. Texto y dolor: Edurne.
Hoy, 23 de abril, día bonito donde los haya (para mí siempre lo ha sido, un día unido al placer de la lectura...) y que se ha tornado en un día triste... Hoy, digo, hace dos años que Antonio, mi compañero de vida, cayó fulminado por un infarto. Hoy sigo igual de impactada, de vacía, de encogida, de triste, de enfadada con la vida...

Un fuerte abrazo desde la distancia
ResponderEliminarQuerida Edurne...Te entiendo. La vida terrenal, un valle de lágrimas.
ResponderEliminarJo....
ResponderEliminarLo lamento mucho...
Venía a tu blog para agradecer tu visita y ahora no sé qué decir.
Mi más sentido pesar, Edurne.
Todo mi ánimo para ti.
Musuak eta besarkada bat.
Mi querida Edurne, como olvidarte, siempre tu recuerdo me arranca una sonrisa. No sabés cuanto lamento lo sucedido, pero alguien alguna vez me dijo, las personas amadas intensamente, nunca se van, tan solo toman distancia. Un beso enorme y te acompaño en este dolor. Cariños
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