miércoles, 30 de julio de 2008

SIN RUMBO



Es como el título de una película: “Sin Rumbo”. Suena muy bien, así como contundente, vamos. Y resulta que es lo más normal del mundo. Una sale de casa por la mañana, y aunque sepa a dónde ha de ir, en realidad camina sin rumbo.
¿La explicación? Es muy sencilla: nunca sabemos lo que nos espera al doblar la esquina, por eso caminamos sin rumbo hacia los aconteceres inciertos de cada día.

Puede ocurrirnos de todo. Puede que un coche nos salpique al pasar por un charco, puede que tropecemos y nos caigamos, puede que nos encontremos un décimo de lotería y resulte premiado en el sorteo del sábado... También puede que recibamos una llamada que nos alegre el día, o la mala noticia de que tenemos que pagar no sé cuánto por una avería en el coche... ¡Podemos encontrarnos con el amor de nuestra vida y ni siquiera darnos cuenta! ¡Hasta se nos puede morir el gato!

No venden brújulas para esto del rumbo cotidiano. Yo estuve preguntando una vez. Fui al Corte Inglés, que parece que tienen de todo, pero no, es más, me miraron con cara de espanto. "¡Será una loca que se ha escapado de no se sabe dónde!"

Nada, es inútil, no hay recetas para evitar esto de no saber nuestro destino, mejor dejarse llevar. Hay veces en que llegas a puertos y ensenadas que no están nada mal. Como que quisieras quedarte allí para siempre... pero, no sé, algo pasa, algo que no podemos controlar y, cambia el rumbo de nuevo, así, sin previo aviso.

Una vez tuve la feliz idea de escribir un manual de supervivencia ante los repentinos cambios de rumbo en nuestras vidas. Claro, más tarde me di cuenta de que era completamente inútil; los rumbos son todos diferentes, las vidas son diferentes, las personas son diferentes...
Lo que podía servir para mí, no era válido para nadie más. "Personal e intransferible", así es este asunto del caminar por la vida sin rumbo.

No hay nada que hacer, quizás algún cursillo de manejo del timón, o... tal vez esperar que las corrientes que nos arrastran sean tranquilas y nos dejen llegar a buen puerto. No hay otra.

De todas formas, no estaría de más mirar bien antes de aventurarse a salir a la calle. Mirar al cielo, por si amenaza lluvia, por si luce el sol, o por si viene de cambio. Hay que estar preparado.
¡Una nunca sabe cuándo le va a tocar cambiar de rumbo!
Pintura: Antonio

13 comentarios:

Edurne dijo...

Y que conste en acta que yo estoy encantada con "mi rumbo" rumboso, que espero que no cambie...!
:)

Una ET en Euskadi dijo...

Yo me quedo con eso de que las corrientes nos arrastren, así sin previo aviso, si son tranquilas bien sino también....en la variedad está el gusto
Muxus

PD: Me gustó tu entrada relajada, se nota que estuviste de vacaciones

Tristancio dijo...

..."ser, y no saber nada / y ser sin rumbo cierto..." (Creo que es de Vallejos, es muy temprano para tener certezas).

Ultimadamente (como le gusta que diga a mi amiga Marta), tus post gatillan versos en mí... bien, no?

Debería salir hoy a recorrer sin rumbo, esos mundos sin dios.

Abrazos...

Tristancio dijo...

Darío, Rubén Darío, que no Vallejo es el autor de los versos que cito. (Ya sabía yo que era muy temprano para andar citando por ahí... sin rumbo).

Otro abrazo.-

bettylalinda dijo...

yo tambien estoy satisfecha de "mi rumbo"...podrìa estar mejor???...tal vez si
Pero es el que he decidido tomar.
Rumbo que ya recorri, y el otro...que aùn no comenze a transitar
Pero en marcha siempre, con el paso firme, sintiendo que aunque el mundo sea muuuuy grande, siempre, estara bajo mis pies. Besos amiga!!!

Edurne dijo...

BIBI:
Yo siempre dejo que las corrientes me arrastren, me lleven donde tengan que llevarme (por algo será), así que una vez llegada y "aparcada", a explorar el entorno... y a sobrevivir adaptándose al medio... lo mejor, lo más sano, lo más práctico y recomendable!
muxus!

TRISTANCIO:
Azken boladan (ultimadamente), me congratulo de tus visitas tan asíduas a esta orilla, me gusta verte por aquí, chapoteando versos y recorriendo recovecos espumosos.

Rubén Darío, Vallejo, Neruda, Huidobro, Benedetti, Pizarnik, Gamoneda, Parra, Alberti, Lorca, Cernuda, Storni... cuántos y cuántas más?
Una maravilla, la poesía, una maravilla! Bálsamo para el alma, alegre o dormida, alborotada o arrugada, enfebrecida, furiosa o callada...

Un beso enorme!

BETTY:
Los rumbos aparecen, se nos presentan, pero también los escogemos, los decidimos: ahora por aquí, ahora por allí...
Buen viaje, buena mar, buen rumbo!
Besitos!

Tristancio dijo...

"Azken boladan"... qué lindo se lee, y debe sonar mejor...

Es que uno se acostumbra a conversar contigo, y aprovecho que estoy de vacaciones para venir más seguidito.

Oscar Hahn... otro poeta, y uno de sus poemas para compartir.

EN UNA ESTACIÓN DEL METRO

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones

y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles

Y quizás el amor no es más que eso:

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre

Edurne dijo...

TRISTANCIO:
Precioso, simplemente precioso!
No conocía a Óscar Hahn.

Me "picaste" y me puse al teclado, a capturar el silencio, tan sólo roto por el tecleteo de mis humildes letras golpeando el blanco del "lienzo"... jejejeje!

Muxuak (petons)!

Luna Azul dijo...

Hola Edurne, preciosa y relajada entrada. Me ha gustado mucho la lectura de Sin Rumbo. ¿Acaso sabemos siempre lo que nos depara la vida?. Será mejor ir manejando el timón lo mejor que podamos o que sepamos.
Un beso muy grande MUACKSSSS

EmPapeLada dijo...

QUÉ SABIAS PALABRAS!!! Eso es algo tan cierto, una nunca sabe qué nos deparará el destino, día tras día, las situaciones cambian...algunas para bien, otras para mal. Pero antes me daba mucho miedo...

Y yo creo que con los tropiezos y todo, una se hace más fuerte (quizás nunca lo suficientemente fuerte, pero al menos más que ayer, eso sí) para soportar los cambios repentinos que puedan acontecernos en nuestro diario andar.

Lindo texto, yo también estoy encantada con el rumbo rumboso (jajaja me encantó ese término) de un aspecto muy particular de mi vida, aunque en el otro...el camino esté sin asfaltar....=S, pero espero que vengan mejores tiempos.

Muxus, saluditos!!!!!!! ^^

Edurne dijo...

LUNA AZUL:
Nada, imposible saberlo, aunque se empeñen todos los Rappel y Brujas Lolas del mundo mundial! Que no, que no hay modo de saberlo, así que lo mejor es encarar lo que venga con la mejor de nuestras caritas!
Muxutxuak!

TXANA:
Ya lo ves: IMPREVISIBLE!
Así que te veo haciendo intensivos de manejo timonil! Jajajaja!
Muxutxuak!

sinver dijo...

Aunque traiga desgracias, lo que mola de la vida es la incertidumbre. Si no imaginar un mundo en que supieramos lo que nos espera detrás de la esquina...a mi me horripila.
Supongo que es porque de momento detrás de la esquina salgo algún pequeño mal trago(aunque en el momento me pareciera enorme), y otros más grandes pero irremediables, no me he encontrado más que alegrías. Somos la insignificancia, eso si, con un ombligo enorme. Lo importante es que cuando ya no estemos, alguién se acuerdo de nosotros con añoranza.

Edurne dijo...

Muy bien dicho don SINVER, muy bien dicho!
Qué sería de nosotros si supieramos lo que nos espera a cada minuto? Una tortura, ya le digo, una tortura!