domingo, 29 de julio de 2018

INCISIVAMENTE



Mi dolor ha encontrado un tubo de escape: el incisivo lateral izquierdo de la parte baja de mi dentadura. Está claro, como si de la fumarola de un volcán se tratase, va soltando los malos humores sibilinamente, a ratos con mucho cabreo, a ratos con sordina, pero ahí está. Hay que sacar toda esa ebullición interna a pocos, no vaya a ser que la olla explote...

Pasan los días y me creo que todo es plano, así me lo parece. Una especie de calma chicha, una mar quieta, sin oleaje perceptible, pero con el fondo infestado de tiburones hambrientos acechando. Me estoy preparando para la gran sacudida, para cuando las aguas se retiren y de pronto nos sorprendan arrasando con todo.

El miedo tiene pequeñas fugas, hace aguas por aquí y por allí; las cañerías suenan demasiado, más que nada en el silencio, por las noches, cuando mi yo y mis otros yoes nos quedamos a solas. Siempre me pillan con el paso cambiado, a veces no reacciono bien, me hacen daño, se ríen y se aprovechan de mí. Por eso que el incisivo lateral izquierdo de la parte de abajo protesta y me reclama su dosis de calma. Tiene razón, aquí soy yo la que tiene que poner orden. Lo malo es que no sé cómo hacerlo, el resto del edificio se está amotinando también, y, la verdad, no quiero tener que recurrir a la fuerza bruta. Espero no verme obligada a ello.

Me miro en el espejo del baño mientras me lavo los dientes. Veo las estrellas, el firmamento entero. Lloro. Bueno, llorar, llorar, no, no me lo permito, pero sí que noto cómo los ojos se me llenan de lágrimas, cómo enrojecen, cómo me cambia la expresión, cómo estoy a punto de desbordarme… ¡Alto, quieta ahí, camarada! Me restablezco, me engaño un poco para poder seguir. Y sigo.

Imagen: Internet. Texto: Edurne


4 comentarios:

Myriam dijo...

Mucho ánimo y fuerza.
Al final, todo tiene solución
y lo que no, no está en nuestras manos.
Mucha suerte con el dentista y ese incisivo.

Besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Puedes permitirte llorar, pero no ahogarte en el lloro.
Besos.

Ishtar dijo...

Uy qué daño! Y ni siquiera puedes apretar los dientes. :(

A veces es necesario encauzar el dolor en algo tangible, ojalá puedas pronto arrancarlo y alejarlo de ti.

Besarkadak ta muxuakkk

(Lekuz aldatu naiz, apurtxo bat besterik ez: http://atandohebrasycabos.blogspot.com/)

Edurne dijo...

MYRIAM:
Mila esker, Myriam!
Besarkadak!
;)

PEDRO:
¡Ya lo creo que me permito llorar, y no veas cómo lloro! Pero de ahogarme...¡nada, no soy nada partidaria!

BESOS Y FELIZ DESCANSO.
;)

ISHTAR:
Horrela da, ni apretar los dientes puedo!

Arrazoia duzu.
Mila esker1

Zure leku berrian egonda naga, bueltatuko niz laster.

Muxutxuak hirurentzat!
;)