miércoles, 12 de mayo de 2010

DIARIO DE CAMPAÑA



Vamos a ver, maja, sé que estás como petrificada, espesa, ralentizada… sí, lo sé, no te vayas a pensar que estoy ajena a todo lo tuyo, recuerda que somos un tándem, y que me conozco todos tus pensamientos, tus intenciones, tus miedos y demás.

Yo decía lo de vamos a ver porque, con lo “escribidora” que eres, se me hace raro que andes con el quiero y no puedo, y que no arranques de una vez, así que por eso tomo yo la iniciativa, por ver si te pica el gusanillo y te lanzas al ruedo del negro sobre blanco, que seguro que una vez que empieces… ¡hala, todo será coser y cantar!

Ya lo decías en esas letritas que garabateaste el otro día, que sí, que tú misma reconocías que hacía mucho tiempo y que, como para escrituras andabas tú, ¡con la que había caído en tu vida! Y por caer hasta lluvia casi constante en esta medio primavera de pega que nos gastamos en los últimos tiempos.

También me sé yo lo de que la cosa ha cambiado y que la vida tiene que aprender ahora a caminar con un par de muletas para afianzarse en las nuevas formas, y que todo requiere su tiempo, y que al mal tiempo buena cara, y… todo eso que tú y yo nos sabemos, y que no vamos a poner aquí, que luego… ¡todo se sabe!

Anima un poco la carita, guapa, que pronto saldrá el sol, aunque sea por Antequera, que por ahí seguro que sale todos los días… y algo nos tocará, ¡digo! Y que tus niños te están esperando como agua de mayo (nunca mejor dicho), y que ya tienes la fecha puesta para volver a lo tuyo, a tu clase, a tu chavalería… Qué, ¿no sonríes un poco?

Lo de las puñaladas traperas que te da la vida, tiene mucho de cómico, por lo gráfico de la expresión, pero un mucho de dramático por la realidad del hecho. Pues sí, ya sabemos que estamos en lo de curar la puñalada que nos han encajado, así, sin comerlo ni beberlo, pero mira, aunque parezca extraño, también se sacan cosas buenas de las desgracias. Dicen que siempre que se cierra una puerta se abre una ventana… hombre, que entre el aire por algún lado, que sino, nos ahogamos irremediablemente. Así que, tal vez sea un principio físico (y aquí no he podido por menos que acordarme de mi amigo bloguero Miguel Baquero, que anda enredado con estas cuestiones físicas en los últimos días) y el principio de causa efecto tenga eso precisamente, efecto. Yo ya he experimentado ciertos atisbos de esto que estoy comentando, y me permito un resquicio de alegría o de satisfacción o de… no sé muy bien cómo llamarlo, pero sí, que corroboro lo dicho.

El día a día es el que nos va marcando el camino a seguir, es como lo de las miguitas de pan del amigo Pulgarcito. Espero que seamos más precavidas que él y dejar el rastro marcado con piedritas u otro elemento más sólido y menos suculento que las miguitas de pan, no vaya a ser que luego nos desaparezca el camino y nos vayamos a quedar por ahí, perdidas en el limbo de los justos (a todo esto… el Limbo ya no existe, ¿no?). ¡Así que tú, al loro, niña!

Y mientras, la vida sigue, el globo terráqueo sigue girando sobre su propio eje, los polos se van deshaciendo, las guerras continúan masacrando aquí y allí, la crisis nos hace pagar lo que otros hicieron mal; y ahí nos encontramos con que el tan cacareado “estado del bienestar”, ha sido una breve página en nuestra historia. Vamos a retroceder años. A los funcionarios nos rebajan el sueldo un 5% desde el próximo mes (supone la tira), y para el año que viene, ¡al congelador! ¿Y luego pretenden que consumamos para reactivar la economía? Hay funcionarios y funcionarios. Unos ganan tururú, otros tararí y otros, tarariquetevi. Y las pensiones no serán revalorizadas (aquí más de uno y de una se puede hasta morir de hambre). Pero, seguro que habrá quien se queje todavía porque con sus supersueldos no les alcance para llegar a fin de mes.

¡Y la primavera ésta de pacotilla que no termina de llegar y quedarse un ratito largo! Necesitamos un poco de calorcito, de luz por algún lado, ¡que ya está bien, hombre!
Edurnita, no te queda otra que mirarte al espejo y echarte unas flores, animarte tú solita.
Mañana será otro día, como decía el otro, y sabido es: “Siempre que llueve, escampa”, y “Tras la tormenta, llega la calma”. Que así sea. Amén.

Garabateo: Edurne

13 comentarios:

Cecy dijo...

A chapotear se ha dicho mi amiga.
A mal tiempo pongamos la mejor sonrisa.

Quien dice que alguna vez alguien nos escuche.
Animo!

Besos.

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Empezamos ? si ? dale, arrancá, ponete un poquito de colorete, un cepillo para el pelo, una sonrisa grande para mostrar esos hermosos dientes y a curar la herida, que ya está en la etapa de cicatriz. Vamos orillera, a ver a los niños, a renegar con ellos y a reirte a escondidas, dale que viene la primavera, que en el camino mas rocoso y más árido sale la flor mas hermosa.
Vamos, que todo pasa, a ponerse en movimiento que el mundo no espera y como dicen ustedes El sol sale por Antequera...
Me encantó ese texto, hubiese querido tener todas esas palabras para decirtelas. Un beso grande mi querida Orillera de mi corazón, vida te espera.

Luna Azul dijo...

Vamos a ver, maja.... pues eso que te lo has dicho tú todo.
¿Qué más te puedo decir? Sigamos poniendo al mal tiempo buena cara, aunque ¡cómo cuesta a veces! pero ánimo y a esperar que poco a poco salga el sol radiante.
Un beso muy grande Edurne.

zel dijo...

Edurne, venga pues a la tarea, Edurne, venga, tu puedes... en todo caso, muchas estamos igual...

Roberto Esmoris Lara dijo...

hazte caso, niña, que es razonable. Sabes que no hay negrura más negra que un poco antes de que amanezca. Y no se doblega España por una crisis, que de luchas y glorias bastante sabe. Ni mucho menos tu alma, tu fortaleza, ni tu genio y figura , ni tu pasión, maestra.
Un abrazo muy cálido, querida amiga.
y un hasta luego
Besos del REL

Miguel Baquero dijo...

Pues sí, amiga, no queda otra. Y lo de escribir es muchas veces el último refugio contra la inclemencia. Así que ánimo, y no te digo más, porque tengo que volver a mi laboratorio ;-) (Muchas gracias por la mención)

Una ET en Euskadi dijo...

Bueno, bueno, bueno: bonita lección de vida, falta saber exactamente que dicen los garabatitos de marras (que una por ser también sufridora de la ineficiencia ajena no deja de ser cotilla)
Al final, lo único que no es una breve página en la historia es lo que hacemos día a día y lo que dejamos como herencia no material, lo demás son y serán quimeras. Vos dejarás una herencia de lucha y los ineptos dejarán un mal recuerdo.
Por lo menos por estas astures regiones, hoy reapareció, un poco, la primavera ¿Y por el Botxo?

Silvia dijo...

Aupa Edurnetxooooooo!
Segi ba aurrera (bide onena!).
Muxuak

Edurne dijo...

CECY:
En ello andamos amiga, en volver al chapoteo más o menos normalizado, y en tratar de reencontrarnos con nuestra propia sonrisa en el espejo.

Besisto y muchísimas gracias por esos ánimos!

JUAN:
Sí, sí... un poco de colorete, jajajaja! Y un guiño a la que me mira todas las mañanas desde el espejo!
Las cicatrices van cerrando, aunque estén frescas todavía...
La vida nos espera, no hay otra que seguir adelante!

Besitos espumosos desde esta orilla!
Gracias por esos ánimos y los buenos deseos y por estar ahí, pendiente!

LUNA AZUL:
Ahí andamos, amiga, ahí andamos!
Claro que es defícil muchas veces, pero hay que seguir en el empeño!

Eskerrik asko, polite!
Muxutxuak!

ZEL:
La situación de estos casi dos últimos meses ha sido "In extremis". Cuando ves que tu padre puede morir casi de un día para otro por culpa de un error médico y que la cosa se alarga y se alarga... una se queda como se queda.
Ahora empieza la otra fase, la empezar a salir del agujero.
En ello estamos!
Moltos petons, maca!

Edurne dijo...

REL:
Doblegarme yo? No, tranquilo, que el viento puede llegar a ser huracanado y zarandearme, pero doblegarme, jamás de los jamaeses!
Aquí estoy, contra viento y marea. Saldremos adelante y nos haremos más fuertes para la próxima tormenta (que tarde mucho en llegar!)

Besitos, amigo y muchas gracias por tu apoyo y tu compañía!


MIGUEL:
"Escribir es el último refugio contra la inclemencia..."
Qué razón tienes, pero qué razón! Yo no sé vivir sin escribir, mal o bien, pero tengo que escribir, siempre lo he hecho... así que seguiremos en el empeño!
Y en el de la vida, que nos lleva de la mano, casi arrastras, y como no nos deja ni la opción de pensarlo... allá que vamos!

Usted siga con sus cavilaciones, para ver si al fin consigue algo "evidente"1 ,;)

Abrazote y muchas gracias!

BIBI:
Lo bueno de no tener nada (material), es que lo tenemos casi todo, y eso es lo que podemos dejar, como los que nos precedieron...
Ineptos, en todas partes, querida, queda más que comprobado. Y además prepotentes!

La prima Vera, dices? Hay, quién la viera! Hoy amaneció como nos dejó el día ayer tarde, soleado, muy fresco pero seco... y ala tarde, zasss, lluvia de nuevo! Y aquí andamos, como en pleno invierno!
Paciencia!

Besines!

SILVIA:
Beti aurrera, nola ez, ez dago besterik!
Mila esker adi egoteagatik!

Muxutxuak, polite!

Steki dijo...

Hola, Edurne! Venía a traerte un poquito de sol pero, justo justo llegó la lluvia, jaja. Pero no importa, el sol lo traigo siempre conmigo.
Me hiciste reír tú a mí en lo de Juan. Veo que seguís a mi Tomatito catalá! Cómo no me di cuenta de que estábamos cerca? Podrías haberte unido a nuestro encuentro con Nacho y con Malena.
Me gusta leerte y no sé por qué no lo hago tan seguido. Te linkearé otra vez (se me perdieron varios) así te tengo presente. Además, tenemos tantos amigos en común...
Molts petons per a tu i feliç cap de setmana!
STEKI.

miralunas dijo...

y ahora a decir que "bien", maja!
para que los amigos se alegren y los enemigos se revienten!, como decía mi abuela.

te abrazo apretadamente, querida Edurne

Edurne dijo...

STEKI:
Me alegro de que te hiciera reír...
Claro que me paseo por tu casa y porla del bebé también,hasta su 2º cumplemes, está pocholísimo!

Bueno, espero que nos visitemos más seguido, aunque haya que cruzar un océano y llegar de orilla a cordillera...
Besitos. Petonets, Muxutxuak (en euskera)!

MIRALUNAS:
Huy,qué bien! Me gustan los abrazos apretados, mucho, mucho! Gracias por los tuyos, amiga!

Muxutxuak!