martes, 24 de agosto de 2010

UNA PENA



Traigo yo una pena,
así,
entre pecho y espalda…

Traigo una pena que me muerde de día,
mientras camino realidades y senderos;
una pena que me corroe de noche,
cuando transito sueños y pesadillas.

Le canto nanas y cancioncillas sin importancia,
le canto hasta las cuarenta, pero…
Ahí sigue la muy ladina,
rasca que rasca en mis entrañas,
carcomiendo los cimientos de mi alegría.

Galenos y demás expertos me recomiendan
hacer oídos sordos, ignorarla.
Como no surte efecto,
me recetan elixires y boticas varias;
pero la única que se adormece soy yo,
que me nubla el horizonte,
me esconde los caminos
y desoye mis voces.

Traigo yo una pena,
así,
entre pecho y espalda…

Foto y manipulación: Aitor Texto: Edurne

10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Que tendrá esa pena
que salta atrevida
de tu poema triste
al corazón que la mira.

Besos antipenas Edurne.

Tristancio dijo...

Es que la pena, como la soledad, cuando se hacen amigas de uno, suelen ser de las más fieles.

Abrazo.-

Nerim dijo...

Y que malas que son esas penas y que difíciles de superar. Pero las penas vistas así, traducidas en letras, tienen una belleza que casi las hace palidecer.

Muxu bat Edurne

Una ET en Euskadi dijo...

¡Qué bonito, Edurne! ¿por qué será que la pena provoca tan buenas artes?
Seguiremos esperando una Oda a la Alegría, aunque no salga tan bonita
Muxines

José Baena dijo...

Ójala todas las penas fueran así de redichas, así, entre pecho y espalda, pero también oreadas y asumidas. Me ha encantado este poema, en algún verso me he visto reflejado no sólo como persona sino también como poeta.Un saludo de un nuevo lector de tu blog.

diariodeunmalpoeta.blogspot.com

Roberto Esmoris Lara dijo...

"Que troiste es vivir penando
y entregado a un padecer
sin llegar a comprender
que la vida va pasando"

Tiene su filosofía esta copla bagualera del norte argentino.
Pongase ustad a pensar, señora, que la vida ya la amaba antes de esta pena que la aqueja, y que se muera de vieja o se vaya avergonzada :)

Muchos besos, amiga querida!

Edurne dijo...

TORO:
Las penas, cuando se vuelven okupas.... nos traen por el valle de la amargura!
Y de vez en cuando, hay que exorcizarlas.

Gracias por los besos antipenas!

Un petó per tu!

TRISTANCIO:
Pues esa fidelidad, amigo Tristancio... no sé, no me hace mucha gracia! Yo les doy permiso para que se vayan con otra, con otro... bueno, mejor con nadie!

Abrazote!

MIRENTXU:
Ya ves, que salgan a la superficie, al menos así parece que pesan menos!

Muxutxuak!

Edurne dijo...

BIBI:
Pues es verdad, talparece que las penas, los sentimientos que nos acongojan son los que más nos inspiran...!

Haremos una Oda a la Alegría, no te preocupes!

Muxus!

JOSÉ:
Bienvenido a esta Orilla, y muchas gracias por tu comentario!

A las penas hay que sacarlas apaseo, por eso de que lo mismo, en una de éstas, van y se nos pierden! Jejejeje!

Un abrazote!

REL:
Amigo mío, muchas gracias por tus palabras, siempre tan acertadas.

ya, ya me puse a pensar...

Besitos de espuma!

Landahlauts dijo...

Las penas te hunden como arenas movedizas... hay que luchar para salir de ellas.

Me ha gustado, aunque fuera de penas...

Edurne dijo...

LANDA:
Uf, a veces necesitas que te echen cabos a los que agarrarte y poder salir...

Que esta pena que yo traigo ya lleva muchos meses conmigo, y lo que morena te rondaré!

Esperemos que se nos vaya enseguida y no nos deje demasiado marcados, que...

Muxus eta eskerrik asko por los ánimo!