martes, 31 de enero de 2012

L'ÉTÉ (Y III)



No recuerda cuánto tiempo pasó, pero sí tiene bien clara la figura de Marilena, cada vez más grande, corriendo mientras agitaba los brazos y pedía ayuda. Todos se sobresaltaron y poniéndose en pie, fueron hacia ella. Entre sollozos y la voz entrecortada, contó como pudo que Miguel se había caído al agua por la parte de atrás de la cueva, y que no lo veía…

Pablo salió corriendo, los demás no pudieron seguirlo. Cuando llegó, se lanzó al agua. Una, dos, tres veces se sumergió en las oscuras aguas. Hasta que lo vio. Allí estaba Miguel, su hermano. Era su propio reflejo. Tenía el pie derecho trabado entre dos rocas. Se miraron. Miguel justo podía sacar un poco la nariz si hacía un esfuerzo, y se apoyaba sobre el pie atorado. Pero el pie había empezado a rasgarse, y ya no tenía fuerzas… Con los ojos imploró a su hermano. Pablo se le acercó.

Se oían lejanas las voces de los demás, cada vez más lejanas… Ya estaba anocheciendo cuando salió del agua, y como una aparición que hubiera vomitado la cueva, lo vieron aparecer los demás, que, ateridos de frío y miedo, no supieron qué decir. Cuando llegó a su altura, cogió una toalla y se la echó por encima, estaba tiritando, amoratado, con los ojos rojos, la piel casi traslúcida, como un alma de otro mundo. Sólo Marilena se atrevió a peguntar:
–¿Y Miguel?
–No está, ha desaparecido.

Y echó a andar.

Los demás se miraron perplejos y asustados. Pablo caminaba unos cuantos metros por delante de ellos. ¿Qué dirían al llegar al pueblo? Cogieron sus cosas y siguieron por la senda de soledad que habían dejado los pasos mojados de Pablo. Querían salir de allí cuanto antes, y se azuzaban, silenciosamente, unos a otros... Únicamente Marilena tuvo el valor de volverse y mirar, pero echó a correr cuando le pareció ver la figura de Miguel en la orilla. Tan sólo fueron unos segundos, pero los suficientes como para tener la certeza de que esa visión fue real.

Pablo y su familia nunca más volvieron al pueblo, y a partir de entonces, infinidad de leyendas y suposiciones comenzaron a correr de boca en boca, intentando dar una explicación al extraño suceso de la desaparición de Miguel, pues además, nunca apareció el cuerpo.

Pablo pasó a ser hijo único, pero aún así, no cambió la consideración que todos tenían de él. Su carácter se tornó variable, nadie sabía muy bien a causa de qué, y entonces había temporadas en que recordaba a Miguel, hasta se atusaba el flequillo como él, hacía sus mismas gracias… y gozaba de todas las atenciones y los favores del resto, que veían en él a Miguel que retomaba su vida como si nada hubiese pasado. Pero cuando su carácter se volvía huraño, atormentado, taciturno y ausente, era como si el mundo y él se apartaran mútuamente.

Logró una etapa más o menos estable con su carácter de persona gris y sin importancia. Consiguió terminar sus estudios y tener un trabajo normal. Estaba solo, era cierto, pero estaba tranquilo. Solo le molestaba el maldito calor, no soportaba los veranos…

Necesitaba seguir tranquilo, aún no había conseguido todo lo que quería, lo que todo hombre normal tiene sólo por el mero hecho de ser hombre. Era pronto, ¿por qué volvía? ¡No, otra vez no! No quería volver a la oscuridad de aquellas aguas, al frío de aquel vacío inmenso…

Miró fijamente al espejo, a la cara que se reflejaba en él. Una mueca de satisfacción cruzó su rostro. Echó su flequillo hacia atrás con decisión y terminó de secarse la cara. Estaba de nuevo aquí, había vuelto, y esta vez, para quedarse.

Era un verano muy caluroso, o eso le pareció.

Imagen: Internet Texto: Edurne

21 comentarios:

Belidor dijo...

Sin duda, inquietante.

Bertha dijo...

Edurne felicitarte por este relato!.Coincido con Belidor:inquientante.

-No sigue...?

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Los veranos que recordamos siempre son calurosos.
Besos.

Elena dijo...

Intriga y misterio, dos buenos ingredientes para un relato.

Un abrazo Edurne.

TORO SALVAJE dijo...

Que debió pasar?
No le ayudó?
Lo dejó morir?

Jo.
Que intriga.

Besos.

Angeles dijo...

Buen final, sin cerrarse del todo. Me gusta.
Un beso

Asun dijo...

No sé por qué me da a mí que Pablo no hizo todo lo que habría podido.

Muxu bat

Edurne dijo...

MUY BIEN, AHORA SE ABRE LA VEDA DE LAS SUPOSICIONES.

¿QUÉ PUDO OCURRIR EN AQUELLA CUEVA?

¿DEJÓ MORIR PABLO A MIGUEL, O ACASO LO MATÓ ÉL MISMO?

¿ES PABLO UN ENFERMO QUE ASUME DOS PERSONALIDADES...?

EL FINAL ES ABIERTO, AHORA SÍ, PARA QUE CADA CUAL PIENSE Y DEDUZCA SEGÚN LE PLAZCA.

CUANDO LO ESCRIBÍ, LO HICE DE UN TIRÓN, PERO PARA COLGARLO EN EL BLOG, DECIDÍ HACERLO EN TRES PARTES, ASÍ CREO QUE SE HA "DISFRUTADO" MÁS.

;)

Edurne dijo...

BELIDOR:
A mí también mem inquietó escribirlo.

Abrazo.
;)

BERTHA:
Ya ves, se acabó, pero podemos imaginar cómo sigue...

Gracias por tu entuusiasmo!
Un besote, guapa!
;)

PEDRO:
Es cierto, lso veranos de nuestra infancia, nuestra adolescencia, están llenos de calor!

Un beso.
;)

ELNA:
Si he conseguido un poco de intriga y un poco de misterio... ni tan mal!

Un besote!
;)

Edurne dijo...

TORO:
Sigue, sigue haciendosuposiciones...
Al gusto de cada cual.

Petons!
;)

ÁNGELES:
Gracias! Me alegro de que ye haya gustado!

Un besoe!
;)

ASUN:
Seguro que no lo hizo (ayudarle)!

Muxutxuak, polite!
;)

Bertha dijo...

...al principio no se reflejaba su cara y al final sí...!

-Pués viendo la tirria que le tenía al hermano.Ya que al ser el perfecto.Creo que sí que lo dejo morir...?

PD:-pregunto? :si no apareció el cuerpo, no tiene remordimientos; será que tiene una personalidad..."bipolar".Edurne por favor que esto me tiene estresá, que estoy con los éxamenes...

Adivín Serafín dijo...

Ese miedo al retorno, esa tristeza que esconde más que cuenta, parece dejar al descubierto su orcura verdad.

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola!
Una historia sorprendente, e inquietante...

Saludos de J.M. Ojeda.

Edurne dijo...

BERTHA:
Mujer, no te estreses, que si necesitas tranquilidad para examinarte... resuelve el dilema como mejor te parezca, y listo!

Yo me inclino más bien por una historia de bipolaridad o...

Suerte!
;)

ADIVÍN SERAFÍN:
Podemos hacer cábalas, todas las que queramos o nos parezcan más posibles.

Un abrazote!
;)

J.M. OJEDA:
Hola!
Pues sí, inquietante sí parece que lo es!

Gracias por tu visita y tus palabras!

Un saludo!
;)

Cristina dijo...

Pero ......¿Tu donde has aprendido a escribir tan bién?
Me gusta mucho .....

Edurne dijo...

CRISTINA:
Gracias por el halago, lo que pasa es que tú me miras con ojos de gallina cómplice! Jajajaja!

Me alegra que te haya gustado!
Besotes!

Oye, que sí, que nieva en Bilbao!
Y vaya frío!
;)

Mannelig dijo...

Halaaaa, la creatividad por ahí, corriendo desbocada. Si es que la que vale...

Edurne dijo...

MANNELIG:
Jajajaja! Me hace mucha gracia este comentario.
Me imagino a la creatividad coriendo por ahí, precisamente, desbocada, como tú bien dices, y yo, detrás de ella a ver si la pesco!
Que ya quisiera pescarla...!

En todo caso, muchas gracias por tus palabras, tan risueñas ellas!

Un abrazote!
;)

Myriam dijo...

Me gusta lo del final abierto, que da a elaborar distintas conjeturas de lo que pudo haber pasado.

Besos

Myriam dijo...

Que da lugar a elaborar, digo. vale

Edurne dijo...

MYRIAM:
Sí, y además es más fácil de resolver a la hora de escribir, porque muchas veces estás enfrascada en la historia y dices: y cómo carajo remato esto???
Pues le voilà!
;)

Pero creo que este final le pega a la historia.

Un besote!
;)