domingo, 4 de noviembre de 2012

JUVENTUD, DIVINO TESORO



Una también ha sido joven, pienso que todavía lo soy, pero una, también ha tenido diecinueve años, veintitantos, incluso treinta…





Rubén Darío cantó a esa juventud perdida, a esa edad dorada, casi feliz, que es la juventud.
Sueños,  descubrimientos, logros y frustraciones. Época de aprendizajes.

Miro a los jóvenes de hoy en día. A los adolescentes, los púberes… y me asusto. Nosotros teníamos sueños, los de ahora no sé si los tienen. Y si los albergan, lo más probable es que se los roben. Sí, me asusta lo que está ocurriendo con nuestra juventud. Pero aún puedo encontrar jóvenes en el término total de la palabra. Jóvenes que lo son, de espíritu, de palabra y pensamiento, también de obra, sí… (Suena un poco a catecismo, ¿no?)

Hay jóvenes ejemplares, que no tienen nada de ñoños, pero que saben estar donde corresponde a su edad. Jóvenes que no están por la labor de quemar todos  los cartuchos en una única traca. Cada día puede ser una auténtica fiesta de fuegos de artificio. No es moralina, que nadie se confunda. 

La juventud es para vivirla, pero vivirla bien, a tope y sin dejar nada para cuando seamos mayores. La juventud es para guardarla en nuestra mochila y poder sacarla, rescatarla cuando nos convenga, como yo estoy haciendo ahora con la mía… Estoy disfrutando con solo recordar lo que disfruté, y todo lo que hice, lo llena que está mi mochila juvenil. Mochila de la que he ido sacando recursos, recuerdos, sonrisas, momentos intensos, uno tras otro… Estoy contenta de la mía, de mi juventud, de mi infancia y también lo estoy de mi madurez. Y con todo eso camino hacia una edad en la que ser “sabia” me vendrá dado sin pedirlo.

Por eso no quiero alejarme del camino de los jóvenes, porque aprendo con ellos, porque derramo parte de lo que fueron mis tiempos jóvenes, y porque eso me mantiene viva. Sigo teniendo sueños por cumplir, ilusiones…
No, no lloro por ella, la mía la tengo bien pegadita a la piel. Me siento joven, soy joven todavía.



 JUVENTUD, DIVINO TESORO
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña,
en este mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.
Yo era tímido como un niño.

Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.
Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía...

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé...
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe...

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;
y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos
climas, en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo
terco, mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco a los
rosales del jardín...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Mas es mía el Alba de oro!

RUBÉN DARÍO


Fotos: De la memoria familiar y Antonio Poesía: Rubén Darío

18 comentarios:

izara dijo...

Quizás nunca dejaremos de ser jóvenes,
porque siempre tendremos algo que aprender,
el día que todas las ilusiones sean pasado,
ese día habrá vencido la vejez.

Desde este tiempo un poco gris, un fuerte abrazo ¿juvenil? ¿maduro?
...todo mezclado para tí.

Anderea dijo...

Joven, gazte.

Zahartu egin naiz.

Baina pozten naiz zeu gazte sentitzen zarela ikusita.

Musu bat, Edurne.

Elena dijo...

Yo sé que aún soy joven, a pesar de los años que más que pasar vuelan. A veces me siento muy mayor, y sin embargo otras como una niña.

Un beso Edurne.

A.K.E. dijo...

Muy buena tu reflexión sobre esa juventud que se va para no volver. Es una lástima que muchos jovenes no puedan llenar esa mochila de la vida de gratos recuerdos, tal vez en muchos casos porque les falto la orientación de padres y maestros que les enseñaran a hacerlo.
Ayudarles a que así sea puede ser el mejor aporte que podemos hacer los que por vivirla la sentimos tan cerca aún.
Un abrazo.

Bertha dijo...

Yo siempre digo: que la edad esta en la que el cuerpo te deja disfrutar.No por tener x se tiene que sentir de esa manera.Eso es un poco cómo el caracter:hay gente que se ilusiona con todo,derrotistas,amargados etc.

De hecho los que hoy son nuestros abuelos,padres pasaron una guerra y una posguerra largísima y ahí estan o por lo menos no se dejaron aplastar por la negatividad.


El otro día saque a dos jovenes del aula por fastidiar y en mí época eso no se consentía y no lo teniamos todo a pedir de boca.Pero el resto se supera y quieren llegar a sus metas.No por dos vamos a hundirnos todos :no crees?

Pero ser joven es...futuro eso sí aunque te lo arranquen siempre puedes mirar hacia delante...o soñar:)

Un abrazo Edurne

TORO SALVAJE dijo...

Añoro mi juventud.
Eso debe ser porque lo pasé bien.
Ahora no me siento joven.
Todo lo contrario.

Besos.

Marta C. dijo...

Pues te felicito por no abdicar de tu eterna juventud, la del alma, que no se ve por fuera, pero se siente en las personas. Aunque el cuerpo nos machaque y tengamos más goteras que una choza, ahí estamos dando guerra. Eso es lo que importa.
Besos.

Javier F. Noya dijo...

Me resulta agradable ver a los que denominamos "la juventud actual". Muchos son verdaderos ancianos. Aunque me rsultan muy simpáticos sus desparpajos. A veces, guardan mucha sabiduría, como el abrazarse y besarse donde les dé la gana. Besos.

Francisco Espada dijo...

Se ensueña, Edurne, cuando en los sueños se ve uno prosperar, pero el panorama actual no es de soñar, sino de pesadilla, de decrecimiento, así que los jóvenes tienen motivos para no soñar, con lo cual ya han fracasado.
Fuiste joven y sigues siéndolo: uno es mayor cuando deja de tener proyectos y tú los tienes. Por ciento, tu belleza es una constante, antes y ahora.
Besos

Edurne dijo...

IZARA:
No quiero dejar de ser joven, de sentirme joven... nunca!
Y espero seguir teniendo sueños e ilusiones toda la vida!

Otro abarzo juvenil y animoso, aunque el otoño se nos haga presente en todas partes, en la vida, en la tierra...

;)

ANDEREA:
Zahartu?
Inola ere ez!
Beti gazte, gora bihotzak, nere aititek esaten zun moduen!
Muxutxuak!
;)

ELENA:
Tú lo sabes y los demás lo sabemos...
Siempre jóvenes!

besotes!
;)

Edurne dijo...

A.K.E:
Bienvenida de nuevo a esta Orilla!

Pues sí, muchos jóvenes no pueden o no saben o no quieren llenar esa mochila tan necesaria para afrontar la madurez...

Ahí estamos los demás, para ayudar en lo que podamos o nos dejen!

Un beso y gracias por tu visita!
;)

BERTHA:
Ser joven, es a mas de una época concreta de nuestras vidas, una forma de ver y enfrentar la vida, una filosofía...

Ahí estamos, en la cresta de l aola, jejejeje!

Besotes, joven!
;)

TORO:
Añorar está bien, pero también hay que disfrutar del presente, al menos, intentarlo...!

Molts petons, maco!
;)

Edurne dijo...

MARTA:
El cuerpo a veces no va acorde a nuestro espíritu, no camina parejo a nuestros deseos, pero... hay que forzarlo/nos... seguyir en la lucha y en la ilusión por vivir!

Besotes y cuídate, guapa!
;)

JAVIER:
Hay de todo en la viña del Señor, como en botica, vamos...
Jçovenes que son viejos y viejos que son jóvenes.
El equilibrio sin pasarse alo que no corresponde, pero joven... siempre!

Besotes!
;)

FRANCISCO:
El panorama actual es de terrible pesadilla, es cierto, pero habrá que echarle valor al asunto y empujar para salir del hoy y del desánimo...
Los jóvenes lo tienen mal, pero todos los tenemos mal, los que no son ni muy jóvenes ni muy mayores y que se quedan sin trabajo, por ejemplo... qué pasa con ellos?
Los jubilados que están solitos...?
No sé, es todo muy desolador y me llena de una tristeza infinita.
No quiero que mi alma y mi corazón se encojan, porque entonces envejecen y pierden la ilusión por vivir...
Así que, yo, siempre joven! Por mí y por los demás!

Oiga, usted que me mira y me ve bien, lo demás... genética!

Besotes, joven!
;)

Gómez dijo...

Pues yo de la juventud solo envidio la salud, la fuerza, la ilusión...Pero no añoro mucho la mía, solo me gustaría poder disfrutar más de mi madurez, en la que me encuentro muy a gusto, quizás siempre fui madura de más...

Besos

Tristancio dijo...

Siempre joven y siempre guapa...

Edurne dijo...

BLANCA:
Yo tampoco añoro nada en especial...
Mi juventud está llena de trabajo, estudio, muchísimo esfuerzo y también logros. Se me ha quedado mucho en el tintero, pero eso ya no puede ser. Con lo que tengo, que es producto de mi pasado, estoy bien y satisfecha.
La salud, la fuerza y la ilusión... Son las de ahora.
Besotes!
;)

TRISTANCIO:
Usted que me mira con buenos ojos!
Un abrazo enorme!
;)

Anónimo dijo...

juventud divino tesoro los años pasan y el tiempo no vuelve..ese afan de los jovenes de querrer vivir antes de tiempo

Edurne dijo...

ANÓNIMO:
Razón no le falta a usted...
Gracias por la visita y el comentario.
Un abrazo!
;)
Y siempre jóvenes!

Anónimo dijo...

se va tan rapido la juventud que apenas nos damos cuenta ,me hubiese gustado haber sido joven siempre porque era muy feliz