sábado, 30 de junio de 2012

HISTORIAS DE LA RÍA XIX



Medio año ha pasado por delante de nuestros asombrados ojos. Medio año que ya es historia. Medio año de nuestras vidas. Medio año, seis meses, ciento ochenta y dos días, que ya nunca más volverán…

La Ría sigue ahí, donde la he encontrado cada día de mis cincuenta y dos años de existencia, unas veces tranquila, otras alterada, las más la recordaba con ese color amarronado que ya formaba parte de las estampas de mi infancia. Hace tiempo que mi Ría luce hermosa y ligera, menos cuando la marea viene revuelta y deja su impronta en este brazo que nos acerca hasta territorio más salado. Por ella se pasean nuestras dichas y desdichas, patos, mugles, traineras, Txinbitos varios y reflejos de  tantos sueños botxeros.


La Ría es parte indivisible en la idiosincrasia de l@s bilbaín@s, casi podríamos decir que como el Athletic o la Amatxu de Begoña. Cierro los  ojos e intento imaginarme Bilbao sin su Ría. Imposible, no puedo hacer ese ejercicio de abstracción, no lo puedo visualizar. Bilbao es como es por ella, por esa espina dorsal (aunque la expresión ya esté muy trillada) que ha sido motor de vida, economía, cultura…


Recuerdo cuando Bilbao era gris, y yo lo adoraba (como todo buen bilbaíno, que ya se sabe, Bilbao es intocable, lo defenderemos a capa y espada allá donde sea menester); cuando llovía y llovía (bueno, no siempre, pero nos parecía que era un día sí y otro también…), y cuando,  a pesar de ser una ciudad pequeña, siempre la hemos visto gigante. Bilbao ha cambiado, y con ella, todo lo demás, su entorno, su gente, sus infraestructuras, su economía, su forma de adaptarse a la modernidad sin dejar nuestra tradición, nuestro “ser”…

Apostarse en una de las barandillas de los mucho puentes que cruzan la Ría es dejarse llevar por el pasado, por el presente y un poquito por ese futuro que, si bien no pinta muy halagüeño, algo se deja ver. No es difícil, aventuraría que más bien es previsible, somos bastante previsibles. Y no es que seamos mejores ni peores, simplemente es que, ¡somos de Bilbao, que bastante hemos “hablao”!  


En mis mocedades había una canción (y seguirá habiendo mientras que la sigamos recordando, cantando...) que decía así: "Que no somos de aquí, que somos de Bilbao, por eso llevamos, txapela a medio lao, txapela a medio lao, txapela a medio lao, que no somos de aquí, que somos de Bilbao…”


¡Parece que me he puesto nostálgica!

Estoy tecleando sin releer lo ya escrito. Mi intención era hablar, muy escuetamente, de este mes, de los acontecimientos de los últimos días… y creo que me estoy yendo por otros derroteros más… “rivaival”.

No sé si se habrán percatado de que no me estoy prodigando demasiado por la Orilla, ni por otros lugares. Mis últimas entradas están saliendo programadas. El final de curso siempre suele ser apoteósico a todos los niveles, más que estresante, desesperante, agobiante, apabullante… Con la Santa Infancia terminamos el día 22 —¡Aleluya!— con muchos previos ajetreados, pero la semana del 25 al 29 ha sido para olvidar. He tenido momentos de pararme y decir: “¿Y si me quedo así y que sea lo que Dios quiera?”



De los trabajos relacionados con mi labor escolar como tutora y como coordinadora de ciclo, no voy a hablar, sería demasiado largo, y quienes comparten o han compartido conmigo afición, devoción y profesión, bien saben de qué estoy hablando. Pero han sucedido más cosas, de ésas que en los últimos dos años y medio me persiguen…

Mi aita de nuevo. El pobre hombre tuvo que pasar por quirófano otra vez el miércoles por la tarde, de forma casi imprevista y presurosa. Como las complicaciones están abonadas a su cuerpo, no podía librarse de una nueva y después  de casi diez meses de la intervención de septiembre. Una infección en forma de acceso del tamaño de una mandarina gigante en el agujero por donde le extrajeron la vesícula. Llevaba mal algo más de una semana, con febrículas vespertinas, y cuatro días con dolores y que casi no podía andar… Fue llegar a la consulta del cirujano, mirarle y en cinco minutos ya estaba pidiendo un quirófano y hablando con el anestesista. A la media hora lo bajaban a las catacumbas hospitalarias. Nos lo subieron atontado, cantando cantares, el humor que no falte…, y con un agujero en la tripa, drenaje oculto, ¡y una mandarina menos entre pecho y espalda!


Supondrán que el ánimo se viene de nuevo abajo, el de él que es quien sufre las consecuencias más directas, y el de los demás porque somos los que estamos ahí contra viento y marea (como debe ser, por otro lado…)


Escribo hoy sábado, y estoy en Bilbao, cuando tenía que estar en Madrid. C’est la vie! Irá mejorando, aunque cada vez le cuesta más levantar el vuelo, pero…

Hay otras cosas que no tienen remedio. Ayer terminamos el curso. Desde el pasado diciembre se han jubilado tres compañeras, y en octubre o diciembre se jubilará otra. Cuatro en el plazo de un año. Se van, se largan, no vaya a ser que luego no les dejen hacerlo y se vean retenidas en un sistema que cada vez está resultando más duro y peligroso…


Ayer despedíamos a Isabel, pero después de la alegría mezclada con pena, nos llegó un momento fatal, un momento que ninguno de los presentes en el claustro quisiéramos haber oído. Juan Carlos, nuestro compañero y secretario en los últimos años, tiene que luchar contra ese asesino silencioso que tan cruelmente nos atenaza en el momento menos pensado, y por esa razón no estará en el comienzo del nuevo curso.No puedo describir las escenas que allí se vivieron, ni cómo salimos del momento ni de la escuela mucho más tarde. Estábamos paralizados, las caras, las lágrimas calladas... Son muchos años conociendo a una persona como Juancar, trabajando en el ciclo, como ha sido mi caso. Siempre una palabra amable, una sonrisa, nunca una queja, dispuesto a echarte una mano en lo que sea... Esperemos que sus ganas de vivir y luchar puedan prestar batalla al maldito cangrejo y salir victorioso. Todavía estoy impactada.


Primer día de vacaciones. No me lo parece. En realidad, mis vacaciones solo tienen que ver con lo escolar. Espero que el verano, estos dos meses justos que tenemos por delante, pase a un buen ritmo vital, que es lo que realmente importa.


Y siguiendo con los recuerdos de estos días, también tengo algo bueno para contar: nuestro nuevo libro.


Este mes, como todos los años, nos "regalamos" el libro colectivo de este curso: "Sin embargo se  mueve", y como todos los años también, lo celebramos con una cena alfabética, donde hicimos risas y más risas, nos firmamos y dedicamos los libros, las historias, nos sacamos fotos, nos desfogamos y relajamos por unas horas. Son de esos momentos en los que dices: "¡Qué bien!, y ¡Ya lo creo que merece la pena!"




Y del tiempo… pues bueno, como no tenemos competencias en el asunto y no se puede pedir que nos sean transferidas… no hay otra que aguantarse y pasar de los casi 40º de los primeros días de la semana a estos dos últimos en plan galerna y humedad ventosa y gris plomiza…


¡Es lo que se cuece por mi Ría!

Fotos: Edurne Imágenes: Internet

15 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Es una pena que no te prodigues más. Tienes una prosa prodigiosa que hace vivir a este lector lo que va leyendo. Me gusta la pasión que pones en todo: tu trabajo, tus compañeros, tu familia, el Madrid que te espera, tu ría... tu Bilbao.
Yo soy como ese Madrid que te espera y sabe que volverás, así recibo cada uno de tus escritos, con la misma sed que la tierra a la escasa lluvia.
Lamento mucho lo de tu aita, a quien recuerdo cada día. Y como no quiero extenderme, pues es sólo un comentario, te deseo felices vacaciones, feliz y recuperador descanso y que se te cumplan tus propósitos. En breve estaré más al sur, desde donde pienso seguir queriéndote. Besos

María (lady) dijo...

Medio año resumido en apenas un suspiro. Un suspiro detallado con sus alegrías, imágenes, recuerdos, tristezas y proyectos.

Yo recuerdo esos largos paseos con mi abuelo (paterno) por la orilla de la ría. Largos paseos, todo gris y hierro. Largas conversaciones, historias, consejos ...

Y para terminar nos has puesto el puente "más elegante, el mejor puente colgante".

Ahora toca descanso. Cuídate mucho y también a tu aitatxo. Disfruta de los que te quieren.

Un abrazo muy fuerte.

Asun dijo...

Anda que no habré cantado yo esa canción ni veces, aun no siendo de Bilbao.

Veo que tu fin de curso ha sido más movidito de lo que correspondería a un fin de curso normal y corriente.

Bueno, ya el curso terminó y ya por fin podemos decir eso de ¡¡OPOOOOORRAAAAK!!

Mucho ánimo, Edurne, eta muxu handi handi bat.

Bertha dijo...

Buenos por fín el tan ansiado fín de curso.Tienes razón cada fín de curso tiene sus momentos de tensión y de alegría.-Es que por razones de trabajo somos una familia con nuestros más o menos.Y parece que no cada






















Por fín llegaron las tan ansiadas vacaciones!.Es verdad cada fín de curso tiene sus más y sus menos.Es que son muchas horas que se comparten y ya formamos una gran familia...

Entiendo este gran amor a esta bella ciudad.Soy hija y nieta de vizcainos por parte de madre y se lo orgullosos que estais de vuestras raices...Bilbao ha ganado mucho désde que quitaron"Altos Hornos".

Un abrazo feliz verano Edurne.









+-*-+

Bertha dijo...

...lo siento seño no se que pude tocar pero el comentario ha salido en distancias:(

Elena dijo...

Qué magnífico relato Edurne, me ha encantado leerte.
Y cómo no, he añorado esa ría que llevo en el recuerdo.

No conocí el Bilbao gris, he conocido el moderno, y me sorprendió que una ciudad no demasiado grande tuviese tren de cercanías, tranvía, autobuses y metro. Inevitables las comparaciones, estando allí me acordé de mi Córdoba, creo que con mayor extensión de territorio y sólo cuenta con sus líneas de autobuses urbanos. Ya ves, el dinero siempre tan mal repartido.
Pero ése es otro tema.

Ya conocía el dibujo que muestras con Bilbao como centro del Universo, un poco exagerado ¿no?

En fin, me alegro de que haya terminado el curso, ahora toca descansar.

Un abrazo.

Cristina dijo...

Edurne ¡Te echaba de menos!
¡Cuanto siento lo de tu Aitá !mucho animo ,guapa ..ya sabes vive al dia el tema de ñas enfermedades y sin pensar cosas raras ¿Vale?
Me ha encantado el post , en serio ,te admiro .
Eres capaz de resumir un tiempo de tu vida ,plasmando a la vez lo que ocurre con lo que sientes .
Aquī estoy y aunque es una frase hecha , en este caso es verdad .
Lo que necesites por el foro .
Aquī tienes una amiga

TORO SALVAJE dijo...

No te prodigas mucho pero cuando lo haces compensas con creces.
No sé... hoy tengo un día fatal y al leer lo de tu aita y lo ese compañero de trabajo me han venido a la cabeza algunos recuerdos medio olvidados y bueno... mal día hoy.
Espero que tanto tu padre como ese compañero salgan adelante y superen sus enfermedades.

Yo si pudiera también me jubilaría pero aún me faltan bastantes años.

Ánimo.

Besos.

Edurne dijo...

FRANCISCO:
Amigo mío, muchísimas gracia spor todo, por estar siempre, por tus palabras, tus ánimos...

Por aquí andaré, más o menos activa, pero por aquí.

Y tú disfruta de marbella y la familia, los amigos, esa carpa de tu primo Paco, las veladas en la playa... que seguro este año también nos mantendrás informados con todo lujo de detalles de vuestra estancia estival.

Un abrazo enorme!
;)

MARÍA:
La Ría está cargadita de recuerdos, ves? Hasta tú los tienes!

Un besote enorme y gracias!
;)

ASUN:
Es que tú eres muy cantarina! Jejejejeje!

Amaitu da, bai, aleluia!
Badakit zurea berezia izan dela...
Baina, aro, sasoi, garai bat bukatzean, zeozer zabaltzen da beste leku baten, horrela da! Zuk badakizu nora joango zaren eta zer egitera, Sorte On!

Muxutxuakl eta orain...
¡A DISFRUTAR!

BERTHA:
Ya sé que tú también tienes recuerdos ligados a esta Ría... qué bien poder compartir algo, eh!

Disfruta mucho de estos días que tenemos por delante!

Gracias por chapotear siempre!
Besotes!
;)
;)

Edurne dijo...

ELENA:
Si algo tenemos los de Bilbao es mucha capacidad para reírnos de nosotros mismos.
Ya ves tú, Bilbao, centro del mundo mundial, y los de Bilbao que nacen donde les da la gana, en Toncbuctú, por ejemplo...
La exageración, qu etambién suele ir ligada al carácter andaluz, al menos en los típicos tópicos, es una marca de la casa.
Hay que mantener siempre el humor, no te parece?

Bilbao, desde que yo tengouso de razón, siempre ha tenido tren de cercanías, autobuses urbanos y también trolebuses, o sea, unos medio tranvías, pero antaño, también lso habçia, no como esto sgusanitos verdes que se desplazan por la ciudad sin casi hacer ruido...
Y el metro, pues sí, ahí ya decíamos: "¿El metro? Una bilbainada!"
Ya, ya, pero que nos lo quiten ahora!

Los dineros, caballo de batalla, sí, los repartos y las gestiones, que también influyen, y que, como tñu bien dices, eso ya es harina de otro costal, y aquí no nos vamos a poner con las manos en la masa, si acaso para hacer un bizcocho...

Ya sabe usted, doña, cuando quiera volver... Bilbao está siempre abierto!

Un besote enorme y muchas gracias por estar siempre por aquí!
;)

CRISTINA:
Galligemela! Yo también te echaba a faltar... carcarcarrrr!

Pues sí, ya ves cómo se enredan las cosas, son gajes del oficio, está claro, del oficio de vivir.
Aita, poco apoco, mejor. Don Gato, todavía me tiene que esperar unos días más... ayyyysss!

Y sé, sé que tengo una "peazo" amiga en el Foro!
Zenkiuverymach!

Besotes enormes, como los huevos camperos XXL!
;)

Ah, ahora estoy con el jabón de cerisse... hummmmm!
;);););)

TORO:
Ya siento haberte puesto un poquito "arrugao"!
Vamos a buscar a Justi o a Terremoto, venga...!

Gràcies, moltes gràcies, maco i petons a tutiplé!
;)

Javier F. Noya dijo...

Lamento que el final de ciclo contenga tantos finales, que te han dejado una marcada melancolía, aunque también persiste el ánimo de la ría, que sólo conocemos quienes vivimos en la orilla de los ríos poderosos ( el de la Plata vaya si lo es, y como buen hijo de una ciudad a sus orillas también me siento orgullosamente parte de mi ciudad): la persistencia. No nos queda otra. Y a seguir hasta que la barca nos venga a buscar, no hay otra. Besos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué magnífica despedida del curso. Mis mejores deseos para los que se jubilan después de haberse dedicado a esta mravillosa profesión.
Un beso.

Edurne dijo...

JAVIER:
Muy expresado el sentimiento de los nacidos en las orillas...

Por otro lado, caronte, que tarde, cuanto más mejor!
;)


No nos queda otra, es cierto, a seguir tirando de la carga que cada cual lleva a cuestas.

Un besote!
;)

PEDRO:
Despedirse de esta maravillosa profesión, en plenas facultades, da un gusto... tiene que darlo!

Y también pena. Pena pordejar lo que para un@ ha sido la mayor parte de su recorrido vital, y por las perspectivas que se atisban en el horizonte, un tanto empañado de este sistema educativo, cada vez más en recesión. Una lástima!

Un beso y feliz verano!
;)

Myriam dijo...

Espero que tu aita esté ya mucho mejor de la operación, Edurne y que tengas muy felices o al menos plácidas vacaciones.

Un beso

Edurne dijo...

MYRIAM:
La "intervención" del otro día fue una cosa menor, pero no deja de ser una complicación imprevista.
está mejor, sí.
Esperemos que el verano vaya tranquilo al menos!

Muchas gracias, amiga!
;)