martes, 30 de abril de 2013

LÁGRIMAS SECAS



Arañan mis lágrimas
uñas manchadas de culpa y vergüenza.
Lloro.
Es mi propio llanto convertido en agua
el que me arrastra por torrentes
sin lecho,
secos de paz y amor.
¡No sé nadar!
Mi grito se ahoga y se pierde
entre aguas que no existen,
entre algas de podredumbre
que se enredan en mis pies,
sin dejarme avanzar.
–¡Quieta, no te muevas!–
Alguien dentro de mí me llama,
tira de mi voluntad,
y arroja al abismo de la indiferencia
mis quejas clavadas en un papel.
¡No sé volar!
Quiero recoger mi cuerpo,
que yace estrellado
en el cielo de los inocentes.
Quiero recuperar la palabra
que lleva mi nombre,
ahora perdido en un mar
de letras confusas, y…
¡Quiero llorar!


Pintura: Antonio  Texto: Edurne

19 comentarios:

Anderea dijo...

Egon naiz, Edurne. Irakurri dut. Hunkitu nau.

Besarkada bat.

Elena dijo...

Palabras llenas de dolor y desesperanza. Ojalá sólo sea una licencia literaria.

Un beso Edurne.

Nerim dijo...

Precioso Edurne, me ha gustado mucho y mientras lo leía en voz alta, más me gustaba. Me darias tu permiso para grabarlo en audio lecturas?.

Y otra cosa, como pienso poner la misma imagen de tu post, me darias el apellido de Antonio para especificarlo como autor de la pintura?

Un beso Edurne, siempre que te leo me emociono, no te puedes imaginar cuanto.

Adivín Serafín dijo...

Cuando digo no, quiero acordarme de tus palabras, que arrojan luz a mi oscuridad, quiero ver tus versos pasar los dedos por mi pelo, quiero decir sí aunque no puedo.

Myriam dijo...

Tristes versos pero el desahogo es bueno... para que amaine la tormenta y salga el sol.

Un abrazo fuerte

Francisco Espada dijo...

Clavar las quejas en un papel, crucificarse por el dolor de otro, llorar en seco, dignificar se para ser persona. Precioso poema, Edurne.
Besos.

Antorelo dijo...

¡Me encanta el título que le has dado al poema! Muchos dolor derraman tus versos.
Un abrazo

Chelo dijo...

Te leo una y otra vez y lloro lágrimas secas al leerte.

Cuanto más te envido más te leo o es al revés?
Un abrazo

RECOMENZAR dijo...

Escribes maravilloso Feliz de haberte encontrado

Edurne dijo...

ANDEREA:
Bizitza bera, Anderea...
Mila esker!
Besarkada erraldoi bat zuretzat ere!
;)

ELENA:
De todo hay, de realidad próxima y menos próxima...
Es lo que tenemos en estos tiempos!

Besos!
;)

MIRENTXU:
Eskerrik asko!
Sabes que lo tienes, de todas formas, te mando correo en cuantopueda!

Muxutxuak!
;)

Edurne dijo...

ADIVÍN SERAFÍN:
Lo suyo si que es puro verso, caballero!

Un abrazo agradecido!
;)

MYRIAM:
A veces desahogarse es un mini terapia en sí... Hay mil formas de liberarse un poco de la carga, y ésta es una de ellas.

Besotes!
;)

ANTORELO:
LAs paradojas d ela vida!

Sí, el dolor es una constante en nuestras vidas... Aquí está reconvertido.

Un abrazo y gracias!
;)

Edurne dijo...

CHELO:
Lo tuyo no es envidia, lo tuyo es cariño que me tienes...!
Encantada y agradecida de que te gusten mis letras.

Un besote!
;)

RECOMENZAR:
Gracias por tus palabras!
Un saludo.
;)

Marta C. dijo...

Hola, Edurne. Un poema entre triste y bello. Dicen que llorar apacigua el alma. ¡Qué verdad! Cuando ya no te queda nada por hacer, cuando la impotencia te puede, no encuentras recursos llorar es el último refugio. Yo creo que con las lágrimas sale una parte de esa impotencia, calmándonos un poco el espíritu y reconfortándonos la pena. Siempre me he preguntado: ¿por qué serán saladas las lágrimas?
Un beso, amiga poeta.

alp dijo...

Se nota mucha fuerza,,,,un beso desde Murcia

A veces Eau, a veces Euria, parfois Idoia dijo...

No hay peor dolor que aquel que no puede salir con lágrimas. Porque llorar alivia el dolor pero si no puedes llorar el dolor se te queda dentro.
Muy hermoso Edurne.
Muxuak!!

Edurne dijo...

MARTA:
Llorar calma esa avalancha interna, es cierto, pero a veces no es suficiente...

Yo tampoco sé la razón de ese salitre en nuestras lágrimas.

Molts petons i gràcies!
;)

ALP:
Gracias, Alp, y un abrazo!
;)

IDOIA:
Tod eso que has dicho, es totalmente cierto!

Seguiremos llorando...

Muxutxuak!
;)

Gómez dijo...

A veces no se puede superar el dolor, ni llorando pasa...hay que dejarlo fluir por su cauce y sufrirlo y sobrellevarlo como se pueda...No hay otra..y seguir caminando.
Muy buen poema dramático...
Un "besote", Edurne
María Blanca.

Edurne dijo...

BLANCA:
Me alegro mucho de encontrarte por aquí!
Espero que todo vaya bien.

Sí, el dolor es como un río, a veces pasa calmo, otras se desborda e inunda toda nuestra vida.

A seguir caminando!

Un besote para ti también!
;)

Edurne dijo...

FRANCISCO:
Mi querido amigo, haciendo un recorrido por los comentarios que Blogger clasifica directamente como spam, me acabo de encontrar con este comentario tuyo, escrito hace doce días ya!
Lo siento mucho, lo he restituido a su lugar!
San Blogger no sabe lo que hace muchas veces!
;)

Gracias y besos!
;)