sábado, 21 de agosto de 2010

INTERMEZZO BILBAÍNO



















La última parte vacacional transcurrió en Bilbao, y terminó el sábado pasado. Desde entonces estoy total y plenamente reincorporada a mis tareas de “cuidadoraenfermerayprotectora” familiar ;).

Caminar por el Botxo tranquilamente, sin prisas, tiene su encanto. Una cree sabérselas todas respecto a su ciudad, pero ¡para nada! Siempre te impactan edificios de los de toda la vida, ahora remodelados y con otras funciones a las que antes servían…

Como primer ejemplo traigo el Teatro Campos Elíseos, el Campos de toda la vida, "La Bombonera", considerado como una joya del "Art Nouveau". El Campos ha estado inactivo muchos años. Transcurría el tiempo y los distintos proyectos para relanzarlo, parece que caían en saco roto por diversas cuestiones. Pero, llegó el momento en el que el sueño se volvió a hacer realidad, y el teatro lleva unos pocos meses funcionando de nuevo. Todo un acierto la recuperación de este espacio cultural para una ciudad como Bilbao, que en esto del teatro, según los entendidos, sabe mucho…

Así tenemos también una nueva Alhóndiga, antiguo almacén distribuidor de vinos, y ahora reconvertido en Centro de Distrito Polivalente: alberga piscinas, gimnasios, salas de exposiciones, talleres municipales, y un atrio espectacular, con una serie de columnas totalmente distintas y curiosas. Con esta reforma integral del edificio (sólo se han mantenido el exterior y la estructura primitiva), la zona ha sufrido una reurbanización notable, así pues, la Plaza de Arriquibar está totalmente desconocida, y las calles aledañas, han ganado en todo. Los vecinos de la zona están encantados.

Al llegar a Bilbao, pudimos dormir por fin, después de muchas noches de calor. El tiempo fue, como suele ser habitual por aquí, un popurrí: que si bueno, buenísimo, que si tristón, tristísimo, que si que llueve, que si que escampa…
Fue tiempo de estar tranquilos, en casa, quedando con los amigos; tiempo para hacer unas risas, descansar, también para ir al cine...
Y bueno, así hasta el domingo, el día de La Vírgen. Aquí, la tradición “obliga” a subir a Begoña, hasta la Basílica, a visitar a la “Amatxu”, la Vírgen de Begoña, patrona de los vizcaínos. Y como eso es algo que todos los de aquí lo llevamos dentro, pues es difícil de explicar. No hace falta ser creyente, o creyente a medias, o super creyente… es cuestión de subir a Begoña y listo, disfrutar del día.

Al sábado siguiente a La Vírgen, siempre es así, dan comienzo las fiestas de Bilbao, la tan esperada y ansiada “Aste Nagusia” bilbaína… de la que hablaremos en la siguiente entrada. O sea, este año el sábado 21 de agosto de 2010. Para cuando lean esto, faltarán pocas horas para el Txupin.

Disfruten mientras puedan, aprovechen hasta el último segundo, que la marcha atrás ya está ahí, marcando el paso: y un, dos, tres…

Fotos: Antonio y Edurne

jueves, 19 de agosto de 2010

¡OZÚ, QUÉ CALÓ!
















































Ya, ya llegamos a Al-Andalus, a esa otra punta de la Piel de Toro. Parece que ha costado, ¿verdad? Pero me tendrán que disculpar ustedes, no paro, estoy con mucho trabajo y cansada, casi no me da tiempo para ponerme a pensar, seleccionar fotos, organizar los recuerdos…

Como el título de esta entrada avanza, el calor fue la tónica predominante en los cinco días que estuvimos por tierras malagueñas, así que, como Carmen y su casa son tan acogedoras… más bien nos dedicamos a descansar. También había una atracción estrella, un nuevo miembro de la familia, SAMY, el cachorro de Golden que ha llegado para sustituir al pobre OLI que pasó a mejor vida en junio. Como buen cachorro, Samy es curioso, juguetón, intrépido, alocado… un encanto de perrito. Lo malo es que lo muerde todo… y le ladra a su propia sombra, asustado, con un ladridito de aficionado: guau, guauuu… Cuelgo unas cuantas fotos del amiguito, aunque le sacamos chiquicientas mil, y yo, sinceramente, las pondría todas, porque, a cual más gracioso, pero, en fin, no hay que abusar.

Andalucía la blanca, donde el sol se refleja por todas partes resaltando esa blancura. Casas con ventanas llenas de flores. Y campos de olivos, y paisajes eternos, y un olor especial… Y un ritmo, también especial.
Visitamos Antequera, por donde dicen lo de “Que salga el sol por Antequera”, para troncharse, porque es imposible que salga por allí, pero claro, la expresión se usa para recalcar la cualidad de imposible de alguna cosa, hecho o suceso… y que, muchas veces puede llegar a suceder, y que de perdidos al río, ¿no?
Antequera es una villa que yo ya conocía, aunque tan sólo en su parte alta, donde está la muralla, la Colegiata de Sta. María… y que yo hacía más pequeña y recoleta pero, ¡qué va! Antequera es una gran ciudad, con una parte baja mucho más moderna y bulliciosa. Su trazado corresponde a una clásica estructura de ciudad amurallada y defensiva, o sea, que uno va subiendo y subiendo… y todo son cuestas y calles estrechas. Y también tiene un eslabón monárquico, con la casa de Trastámara, pues Fernando I, rey de Aragón y regente de Castilla, también fue llamado Fernando, el de Antequera. Para los amantes de la Historia,
aquí dejo el correspondiente enlace.

¿Y la playa? Bueno, pues contestaré a su pregunta, queridos amigos… ¡nada! Ni ganas con semejante calor, ni visitar Granada, nada de nada, no daban ganas de moverse, casi. Estuvimos en Torremolinos una tarde-noche. Una amigo diría que Torremolinos es un mercadillo con playa. Cierto, pero bueno, todo tiene su “encanto”, depende de para quién.

Por aquí les dejo unas cuantas fotos. Enseguida colgaré la última parte y bueno… que se me echa el tiempo encima, empiezan las Fiestas de Bilbao, empieza la escuela…
Nada, aprovechen lo que queda, yo, les acompaño en el disfrute.
¡Y gracias por seguir ahí!

Fotos: Antonio y Edurne























domingo, 15 de agosto de 2010

NO CAMIÑO



















Después de las Crónicas del Foro, vamos a dar un paseo por el Camino, el de Santiago…
Últimamente se ha puesto de moda el del Apóstol y con él, otro tipo de rutas que más o menos estaban olvidadas o no existían. El caso es que, eso es una impresión mía, cada vez se está volviendo algo más comercial, turístico a otro nivel, en vez de ser lo que era: para algunos un camino con profundo sentido religioso, y para otros, personal, de introspección… En cualquier caso, una peregrinación que supone esfuerzo físico y fortaleza mental.

Yo hice una parte del Camino hace seis años, toda la parte navarra, desde Roncesvalles (Orreaga) hasta Viana (Biana). Fue una semana que no olvidaré nunca. El peregrinaje fue un viaje hacia mi interior, y créanme que entonces lo necesitaba. Saqué fuerzas para todo, no tuve ningún problema de nada, ni físico, ni de ningún otro tipo. Quienes me conocen saben con el entusiasmo que hablo de aquella semana y de mis ganas para volver a hacer algo parecido.

Este verano, no es que haya estado en plan peregrina, con la mochila a cuestas y caminando, caminando, pasando calor, sed… no, pero he andado por rutas jacobeas, he estado en contacto con peregrinos, he respirado ese olor tan especial que tiene el Camino, y algo se ha removido en mi interior.

Desde Villafranca del Bierzo, bonita villa del Bierzo leonés, , hasta O Cebreiro ya en tierras galegas, pasando también por León capital, o visitando Las Médulas, antiguas minas de oro romanas, paisaje singular donde los haya… han transcurrido esos cuatro días tan especiales.

Visitar a Unai y Livia y ver cómo han conseguido levantar con sus propias manos el albergue que desde hace tres años es su único medio de subsistencia, y también su proyecto de vida (se lo han hecho todo ellos). Y juguetear con Conan, que ya está hecho todo un perro adulto, un caballero Golden…

Tierras verdes, bosques frondosos, cielos azules, gente encantadora, tanto los que caminan como los que permanecen en el lugar. Todo un mundo, al que se aprende a ver y a mirar con los ojos de verdad.

¡En fin, que les dejo con una selección de fotos para que disfruten, y en la próxima entrega nos iremos a la otra punta de la Piel de Toro: a tierras andaluzas!
Que sigan ustedes disfrutando del veranito, que ya va tocando a su fin. Yo ya estoy en Bilbao desde el otro día, con un tiempo un poco raro, pero bueno, al menos se puede dormir por las noches, cosa que se agradece, ¡y no vean cómo!

Fotos: Antonio y Edurne