


La última parte vacacional transcurrió en Bilbao, y terminó el sábado pasado. Desde entonces estoy total y plenamente reincorporada a mis tareas de “cuidadoraenfermerayprotectora” familiar ;).
Caminar por el Botxo tranquilamente, sin prisas, tiene su encanto. Una cree sabérselas todas respecto a su ciudad, pero ¡para nada! Siempre te impactan edificios de los de toda la vida, ahora remodelados y con otras funciones a las que antes servían…
Como primer ejemplo traigo el Teatro Campos Elíseos, el Campos de toda la vida, "La Bombonera", considerado como una joya del "Art Nouveau". El Campos ha estado inactivo muchos años. Transcurría el tiempo y los distintos proyectos para relanzarlo, parece que caían en saco roto por diversas cuestiones. Pero, llegó el momento en el que el sueño se volvió a hacer realidad, y el teatro lleva unos pocos meses funcionando de nuevo. Todo un acierto la recuperación de este espacio cultural para una ciudad como Bilbao, que en esto del teatro, según los entendidos, sabe mucho…
Así tenemos también una nueva Alhóndiga, antiguo almacén distribuidor de vinos, y ahora reconvertido en Centro de Distrito Polivalente: alberga piscinas, gimnasios, salas de exposiciones, talleres municipales, y un atrio espectacular, con una serie de columnas totalmente distintas y curiosas. Con esta reforma integral del edificio (sólo se han mantenido el exterior y la estructura primitiva), la zona ha sufrido una reurbanización notable, así pues, la Plaza de Arriquibar está totalmente desconocida, y las calles aledañas, han ganado en todo. Los vecinos de la zona están encantados.
Al llegar a Bilbao, pudimos dormir por fin, después de muchas noches de calor. El tiempo fue, como suele ser habitual por aquí, un popurrí: que si bueno, buenísimo, que si tristón, tristísimo, que si que llueve, que si que escampa…
Fue tiempo de estar tranquilos, en casa, quedando con los amigos; tiempo para hacer unas risas, descansar, también para ir al cine...
Y bueno, así hasta el domingo, el día de La Vírgen. Aquí, la tradición “obliga” a subir a Begoña, hasta la Basílica, a visitar a la “Amatxu”, la Vírgen de Begoña, patrona de los vizcaínos. Y como eso es algo que todos los de aquí lo llevamos dentro, pues es difícil de explicar. No hace falta ser creyente, o creyente a medias, o super creyente… es cuestión de subir a Begoña y listo, disfrutar del día.
Al sábado siguiente a La Vírgen, siempre es así, dan comienzo las fiestas de Bilbao, la tan esperada y ansiada “Aste Nagusia” bilbaína… de la que hablaremos en la siguiente entrada. O sea, este año el sábado 21 de agosto de 2010. Para cuando lean esto, faltarán pocas horas para el Txupin.
Disfruten mientras puedan, aprovechen hasta el último segundo, que la marcha atrás ya está ahí, marcando el paso: y un, dos, tres…
Fotos: Antonio y Edurne
Al sábado siguiente a La Vírgen, siempre es así, dan comienzo las fiestas de Bilbao, la tan esperada y ansiada “Aste Nagusia” bilbaína… de la que hablaremos en la siguiente entrada. O sea, este año el sábado 21 de agosto de 2010. Para cuando lean esto, faltarán pocas horas para el Txupin.
Disfruten mientras puedan, aprovechen hasta el último segundo, que la marcha atrás ya está ahí, marcando el paso: y un, dos, tres…
Fotos: Antonio y Edurne







