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domingo, 7 de diciembre de 2025

HOY ES EL DÍA, EL QUE CIERRA MI AÑO 66

 

HOY ES EL DÍA

Pues sí, ya ha llegado este nuevo 7 de diciembre, el que hace el número 66 (¡vaya numerito!).

Es la 01:00 y no termino de arrancarme (tan extraño se me hace ahora sentarme ante el ordenador y con el teclado esperando a que mis dos deditos se deslicen a la velocidad de un correcaminos por él que…)

Las palabras no acuden a mí por mucho que las llame, las invoque y las conjure (que todo viene a ser lo mismo; era un pequeño y absurdo alarde de sinonimia por mi parte que espero sepan disculpar).

Las que si me salen al encuentro son las emociones, las de todo tipo, y las lágrimas, que ya se han constituido en “Consorcio de Lacrima Viva”…

Lloro por las esquinas, por dentro y por fuera, en sueños y despierta, mirando al cielo y también al infierno. Lloro porque sí y porque no, lloro en silencio, a lágrima viva, en la ducha, mientras como, cuando pienso y cuando me vacío entera. Lloro cuando la tristeza me abraza y no me suelta, cuando los ojos de ama me miran, me preguntan en silencio... Lloro cuando miro a mi hermano, cuando la rabia me revienta, cuando el dolor me explota…

Lloro.

Lloro  porque hoy cumplo 66 años en la más terrible oscuridad, porque mi alma anda descarriada, porque mi corazón me sangra de noche y de día.

Lloro porque me duelen las ausencias de los que no están, pero también las de quienes sí están.

Lloro y me enfado conmigo. Lloro y me perdono. Lloro y me desahogo un ratito. Lloro y vuelta a empezar.

Lloro y me como mis lágrimas, igual que las palabras, me las trago todas, y me sientan mal, ¡claro! ¿Y luego? Pues luego me duele la garganta, me duele el estómago, se me revuelven las tripas…

Así que… ¡Lloro!

Pero hoy es mi cumple, el 66, tan distinto a aquel otro de hace 60 años (adjunto documentación gráfica del día con una Edurnita sonriente, pero por dentro asustadita perdida porque creía que eso de cumplir 6 años implicaba una responsabilidad tremenda y no se sentía preparada para tamaña misión). Quién pudiera retroceder aunque solo fuera por un día a aquel tiempo…

Pero la vida es como es y esto es lo que me ha tocado en el reparto (no sé si andaba yo despistada y llegué tarde a recoger la papeleta o qué…), así que a seguir apechugando, a poner la cara con sonrisa prefabricada.

Quiero agradecer a todas aquellas personas que intentan alegrar un poco mis días, que sepan que una palabra, un recuerdo, una risa, un ratito de compartir, un abrazo, un beso, unas flores por Whatsapp, un escuchar mis lamentos… supone un gran alivio para mí, y lo agradezco infinito. Los afectos me dan vida.

Y ya voy a dejar de dar la lata, hoy cumplo 66, a ver qué es lo que me tiene preparado este 67 que desde ya empiezo a transitar. Lo descubriremos poco a poco, día a día, no tengo prisa.

A veces pienso que no he vivido nada todavía, y otras, que me siento como Matusalén.

Bridemos por la vida, por las buenas personas, que las hay, ¡ya lo creo que las hay!

Eskerrik asko guztioi eta zorionak niri! 




Autoretratos: la menda lerenda. Edurnita en blanco y negro: de la memoria familiar.  Texto de desahogo: moi même aussi. Imagen"Route 66": Internet.




martes, 22 de julio de 2025

92 EL 22

 


NO SON LOS AÑOS,

ES LA VIDA QUE PASA,

QUE DEJA SU HUELLA.




* Hoy, 22 de julio, cumple años la madre que nos parió a Aitor y a mí. Hoy cumple 92.

Es una auténtica campeona. Llegar hasta aquí en sus circunstancias es de una naturaleza muy fuerte.

Ella es puro amor. Es hermosa, por dentro y por fuera, no necesita nada para brillar, su bondad la viste y adorna.

Es la reina de nuestros corazones, no podemos quererla más, bueno, sí, cada día la queremos un poco más...

Estamos viviendo este tiempo que la vida nos regala con mucha intensidad, con el cariño que nos desborda y dando gracias por seguir teniéndola. 

Hoy, celebramos un año más.


Foto1: Edurne. Foto2: de la memoria familiar. Foto3: Antonio, rosa de su jardín. Haiku y texto: Edurne.


miércoles, 23 de abril de 2025

YA SÉ QUE TE HAS IDO

 


Ya sé que te has ido.

Que te has ido para no volver.

Que ya no llamarás más a mi puerta,

 ni te veré llegar.

Ya he caminado sola

por este desierto de lágrimas

trescientos sesenta y cinco eternos días.

Sola, sí.

Ya sé que te has ido.

Me lo dices cuando me miras

desde las fotos,

desde los recuerdos,

desde aquella otra vida

que tuvimos y tú te has llevado.

Sí, ya sé.

Pero me resisto a dejar

que tu aliento se aparte de mí,

a que tus manos ya no toquen mi piel,

a que tu boca no calme en la mía

su sed…

Ya sé que te has ido.

Me lo dice el silencio

de los demás

que me habla como si nuestra historia

no hubiera tenido lugar…

Ya sé que te has ido.

Te has ido y el cielo es ahora

quien recoge mi lamento,

las noches quienes abrazan mi pena

y la lluvia quien llora por mí…

Ya sé que te has ido, Antonio,

pero de mi corazón nunca te irás.



Hoy, 23 de abril, día del libro, fecha para no olvidar,, hace un año que falleció Antonio, mi compañero de vida. Todavía estoy desolada y mi duelo va lento e incompleto.
Foto 1: Montaje casero by una servidora. Foto 2: alguien que estaba por ahí (Viena, esperando para entrar en la Musikvereim, agosto de 2009). Texto: Edurne.

martes, 18 de marzo de 2025

MAYORÍA DE EDAD ORILLERA

 


Dieciocho años, sí. Ahí tenía yo dieciocho añitos, era monitora de tiempo libre los sábados tarde y domingos, trabajadora de jornada completa en una casa (explotadísima) y estudiante de Magisterio por las tardes-noches. Siempre rodeada de chavalería...

Y hoy se cumplen 18 años desde que la Orilla es Orilla. Pero... Pobre Orillita, está muy triste y alicaída ella. Por eso lo de festejarla un poquito, para que no se le baje aún más el ánimo. ZORIONAK, ORILLA!

La orillera al mando no tiene el horno para bollos. Su vida se ha ido totalmente al carajo, pero esto es una forma de recordar que también fue otra y tuvo otra vida.

Ahí andamos, sin saber hasta cuándo se podrá aguantar esta situación.

Hoy cumple esta Orilla y hoy cumplo yo con ella, o sea, que le hago los honores, no me olvido de su existencia, y es por eso que no pienso cerrarla. Aquí está, bajo mínimos pero sigue viva.

Muchísimas gracias a tod@s l@s que seguís pasando por aquí de vez en cuando, en silencio o chapoteando un poquito. Ya nos conocemos de hace mucho y somos expertos en esto de vivir, sabemos de qué va la cosa, y que lo mismo la ola está ahí arriba (la famosa cresta de la ola) que apenas llega espuma a la orilla...

Levanto mi copa, sin muchas fuerzas, la verdad, pero la levanto. Por la vida. Txintxin. Y que sigamos encontrándonos por estos pasillos virtuales. Cuídense mucho.

ESKERRIK ASKO!



Foto: De mi memoria fotográfica particular. Dibujo de La gran ola de Kanagawa: Internet. Número 18: Internet. Texto: Edurne





miércoles, 25 de diciembre de 2024

PRIMERA VEZ QUE FALLO A MI CITA

 


Desde que este blog está en activo, allá por marzo del 2007, es la primera vez que fallo a mi cita navideña, a la de felicitar las Pascuas al personal...

Lo siento, no está el horno para bollos que se dice, pero más que nada es que no hay ni minutos para sentarme y poner cuatro líneas impregnadas de espíritu navideño. No hay tiempo y no hay ánimo. Cero. Nada de nada.

El año está siendo horrible, de lo peor, que se vaya ya, que se largue, que ni mire atrás, que nos deje en paz...

El empeoramiento de mi ama y el consiguiente deterioro de nuestra salud y calidad de vida, el fallecimiento de mi pareja, Antonio, en abril, el mundo...

Todo da miedo, mucho miedo, pánico diría yo.

Son fechas muy malas para estar alegres en situaciones como la mía.

Estoy muy blanda, lloro a la mínima. Pero hoy, por ejemplo, ha sido un día con sorpresa. Todo iba muy mal, además con muchísimos dolores, casi no podía ni andar... cuando mi hermano me ha subido del buzón una postal navideña sin sobre y con una pinza (de las de la ropa, de madera) con mi nombre y una sonrisa dibujada... Eso es lo que yo hacía con tod@s mis alumn@s cuando los dejaba en la rampa de salida para volar al insti, les hacía unas postalitas, les ponía algo y las sujetaba con una pinza con su nombre y el curso... Sé, me consta que much@s todavía tienen la pinza.

Pues hoy me han hecho un inmenso regalo: han llenado mi corazón de cariño. Y he llorado largo y tendido, no he podido comer tranquila. Pero estoy feliz.


Y dentro...


Hace 24 años era así:


Un grupo muy bueno, hay muy buen@s profesionales ahí, much@s...
me siento más que orgullosa.
Hoy estoy un poquito feliz.

Que su Navidad sea tranquila y llena de amor, que no falte la salud, y que la paz venga por fin a nuestras vidas, más que nada a las de quien realmente la necesitan.

EGUBERRI ON! ¡FELIZ NAVIDAD!

Y voy a poner esta foto navideña en Navacerrada, hace unos años, de Antonio y mía, no sé, porque me da la sensación de que lo traigo un poco a la vida de esta forma, de que se asoma para sonreírnos y desearnos Feliz Navidad...




Y GRACIAS POR ESTAR AHÍ.
ESKERRIK ASKO!

Fotos: De mi archivo personal. Sentimientos: Del fondo de mi corazón.


sábado, 7 de diciembre de 2024

UNA CIFRA IMPORTANTE: 65

 


Hoy es 7 de diciembre de 2024. Hoy hace 65 años que llegué a este mundo. Era lunes y llovía (alguien diría aquello de que en Bilbao siempre llueve...).

Mi vida ya no es mi vida. Están pasando muchas cosas, demasiadas, en estos últimos 15 años, demasiados años también.

Y este año está siendo terrorífico. La situación de mi ama va empeorando de día en día y ya se está haciendo insostenible. No sé cómo vamos a terminar, ni ella ni nosotros dos. La tristeza es inmensa, la impotencia, total, el amor, infinito, y el sufrimiento...

Mi vida ya no es mi vida. Antonio, mi pareja de los últimos 21 años, me dejó sola, falleció el 23 de abril. Su corazón ya no pudo más y se paró. Todavía estoy intentando digerirlo. Estoy haciendo un duelo muy extraño, se me está solapando con toda esta situación de casa. Ser cuidadora 24/7 de una persona gran dependiente es... Te destruye, por dentro y por fuera. Físicamente tu cuerpo ya no te pertenece casi. Enfermas. Pero sigues adelante, llorando de dolor, pero sigues. No queda otra. Y emocionalmente, también te destruye. 

Menos mal que tengo a Aitor, mi hermano, que nos tenemos, que somos un equipo, una piña. Nos necesitamos y nos apoyamos mutuamente. No sé qué sería de mí sin él. Es el mejor regalo que me hicieron mis padres. Les estoy eternamente agradecida por ello.

Mi otro apoyo ya no está y lo echo de menos constantemente. Me siento coja, manca, tuerta, no sé... amputada. 

Por eso hoy digo que llego a estos 65 muy triste, muy agotada. Una fecha importante. Ya estás enfilando el camino de bajada bastante deprisa y con lo que tienes alrededor piensas mucho en ti, en tu final, en cómo y cuándo será... Y les juro que no quiero pensar en ello pero es inevitable. Y tengo mucho miedo a este futuro totalmente incierto.

Y el caso es que sentarme al ordenador y escribir estas líneas me están aliviando un poco la angustia (se lo tengo que comentar a mi psicóloga, se pondrá contenta), porque es que ya no puedo escribir ni leer (y eso me hace sufrir mucho), no tengo tiempo para nada y si me siento un momento, solo un momento, mi cerebro se desconecta y zas... me duermo en los sitios más extraños, de verdad. Cinco, diez minutos pero me quedo como un fundido en negro.

Sé que no soy única, faltaría más, no voy de víctima. Cuento lo que me pasa porque necesito sacarlo, lanzarlo al mar, como un mensaje de naúfrago. SOS. ¿Hay alguien ahí?

Hoy cumplo. Creo que voy a abrazarme un rato largo. Muy fuerte. Y también creo que voy a llorar sin sentirme mal (lloro mucho, mucho, mucho...)

Gracias por seguir pasando por esta orillita que anda tan triste y solitaria. ¿Qué me deparará este nuevo año? Lo ignoro, pero lo pienso constantemente. Dejemos que la vida vaya colocando las piezas en su sitio, al final podremos ver el resultado.

ZORIONAK, Edurnita, eta gogoratu aitatxok esaten zuena:

GORA BIHOTZAK! 

Siempre en mi corazón.
Hay que enfrentar la vida con una sonrisa, aunque sea una pose,  para espantar al miedo.


Texto de desahogo: Edurne. Fotos: Las dos sacadas por Amparo.





lunes, 18 de marzo de 2024

CUMPLEAÑOS ORILLERO

 


Como quien no quiere la cosa, esta Orilla está llegando a las puertas de la mayoría de edad. ¡A saber cómo será la nueva etapa! Mientras tanto se la ve adolescente total: esquiva, rebelde... 

Pero el caso es que hoy, 18 de marzo de 2024, cumple 17 años, y yo, con ella.

Diecisiete años con sus altibajos. Y es que ya sabemos que en los últimos el oleaje presenta bastantes carencias: esa famosa ola izquierda que permitía surfear a oriller@s de cualquier parte del mundo (¡qué tiempos aquellos!), ese nivel de creación de contenido (¡jajaja, me ha quedado de lo más "influencer"!), esas crónicas viajeras, reseñas libreras, historias largas y cortas, "poemillas", reflexiones a mano alzada y a la chita callando... ¡En fin, tantas coosas! Y ahora... ¡nada de nada! Sí, chapoteo un poco, sin salpicar, por las fechas importantes para mí, por seguir con mis pequeños homenajes, pero poco más.

Llevo dos años, dos, sin escribir nada. No tengo tiempo para pensar palabras, para conjugar sentimientos sin que me salgan las lágrimas, sin que no me duela el alma. No tengo tiempo para leer, leo poco y mal, con sobresaltos y paradas largas. Se me acumulan los libros, porque eso sí, sigo comprando (es como mi seguro de que sigo viva de alguna forma).

Y el caso es que hoy cumplimos la Orilla y yo 17 años por estos lares. Siempre he dicho que no pienso cerrar la Orilla, mansa o embravecida, aquí sigue y aquí seguirá. Los ciclos no son eternos, aunque se nos hagan eternos. Algún día cambiará mi suerte.

Gracias a l@s valientes que todavía siguen paseando de vez en cuando por esta orillita.

Que la suerte nos acompañe a tod@s, que falta nos hace, los vientos vienen revueltos y...

Besos, abrazos y aplausos. Me sean felices (mientras nos dejen).

ZORIONAK!


Foto pequeñita: de mi colección de fotos de carné. Texto: Edurne



miércoles, 24 de enero de 2024

DIEZ AÑOS, AITA, ¡DIEZ!

 


 


Diez años que te marchaste, aita. Parece mentira pero ya han pasado diez años.
Y aquí nos quedamos nosotros, recordándote cada día, echándote de menos constantemente. 

Sé que cuidas de nosotros y que vaya trabajo que te estamos dando, ¡madre mía! Ahora peleando con amatxu, cuidando de ella día y noche... Desde tu ictus llevamos catorce años terribles.

Te necesito, lo sabes. Y sabes que te hablo todos los días, que te pregunto, que intento hacerlo todo lo mejor que puedo pero la mochila que cargo es muy pesada ya. ¡Qué falta me haces!

Me encanta esta foto, tu risa fresca y natural, espontánea, como eras tú.
Siento tanto orgullo de ser tu hija que no me cabe en el cuerpo, aita. Eres el mejor padre que podría tener. Te quiero. Maite zaitut, aitatxu, hasta el infinito y más allá.

No querías marcharte aquel 24 de enero de 2014, aunque sabías que no podías quedarte más. Tu mano agarrada a la mía, y así te acompañé en tu partida, no nos soltamos. Eso está en mi corazón. Eres mi ángel de la guarda. Nuestro ángel. Sé que ahora estás cuidando de amatxu a tope y de que la fuerza que tengo y que ni yo misma sé de dónde me sale, me la estás mandando tú. Eskerrik asko por sostenerme.

Voy a cerrar los ojos y a recordar toda nuestra vida juntos, todo lo que nos diste, lo que aprendimos de ti, lo que nos quisiste...

Aita, no me olvido de lo que nos decías siempre: Gora bihotzak! Lo intentamos, intentamos mantener los corazones alegres, en alto, alertas, a salvo... Aunque nos cueste hasta respirar la mayoría de las veces.

Diez años de ausencia que no es tal porque siempre estás.
Te queremos. Siempre vivo en nuestros corazones.



Fotos: De la memoria familiar. Recuerdo y homenaje: Edurne



domingo, 31 de diciembre de 2023

LAS UVAS DE LA IRA (sic.)

 


Este año también son uvas de la ira (y vaya ira)...

Compré este racimo el otro día pero no creo que vayamos a comer uvas esta noche, es más, no vamos a poder hacer una cena ni medianamente normal. Es la vida que sigue empeñada en hacernos estas faenas.

Pero bueno, como soy mucho de tradiciones y en esta Orilla siempre se ha invitado a uvas, aquí van las de este año.

¿Me creerán si les digo que tecleo este pequeño texto con la olla puesta, la sartén con aceite calentando, la madre reclamando mi ayuda para levantarla, yo en pie con el trapo de la cocina sobre el hombro, mirando el reloj (las 14.23), echando un vistazo rápido por la ventana (sol tímido, pero sol al fin y al cabo) y escuchando el rumor de las voces y risas de la calle...? Pues créanme, que casi no llego a esta felicitación.

FELIZ AÑO NUEVO para todo el mundo, URTE BERRI ON! Y mil gracias por seguir orilleando de vez en cuando.

Que nuestros deseos se vean cumplidos.

Amén.

ESKERRIK ASKO!


Foto: de la cocina de mi amatxu

domingo, 24 de diciembre de 2023

"DULCE" NAVIDAD

Eso dicen, que ya es Navidad. Para mí, no. Para mí todos los días son exacta y tediosamente iguales. Tristemente iguales. Es lo que pasa cuando tu vida se ha ido por el desagüe de la fregadera, que ya no la tienes. 

Las calles de pueblos y ciudades se engalanan con sus mejores luces (algunas, sinceramente, realmente horteras), y los escaparates de las tiendas haciéndose la competencia. Reclamos de a ver quién gasta más. El consumo al poder. Y luego los políticos en constante liza con la economía. Pero estamos creando una sociedad consumista, egoísta y nada sostenible. ¿Solidaria? A veces, que luego se nos olvida y cuando abrimos un poco los ojos o miramos de frente... ¡Adiós! Doña Conciencia nos aprieta por dentro, las entrañas se nos revuelven y... 

Y qué les voy a decir yo que ando llorando por las esquinas para tratar de desahogar un poco la inundación continua que me corre por dentro y por fuera... 

Pero hoy vengo a desear un poco de eso que tanta falta nos hace: PAZ. PAZ con mayúsculas. PAZ de todo tipo y en todos los sitios. PAZ, PAZ y más PAZ. Y SALUD, que sin ella nada podemos hacer. Y AMOR. Mucho y del bueno, nada de ese amor de pacotilla. Y TRABAJO para todo el mundo. TRABAJO que va unido a la DIGNIDAD que nos quieren quitar.

Así que por un rato...
¡Que viva la Navidad! Que cada cual la interprete como quiera o pueda. 

Yo utilizo esta pequeña ventanita para acercarme a cada un@ de ustedes y acompañarles un rato, corto o largo.

Por aquí seguimos, capeando el temporal y la mala mar. Ya amainará...

EGU BERRI ON!
¡FELICES PASCUAS!

Foto y desahogo: Edurne 

jueves, 7 de diciembre de 2023

UN 6 Y UN 4, AQUÍ ESTÁ TU RETRATO.

Ha pasado un año. Un largo y terrible año. Todo sigue su camino. Y yo estoy en él, no me puedo salir. Hoy cumplo 64 años. Muchos. Y no veo nada claro mi futuro. Nada. Todo es tristeza a mi alrededor, pero tengo que seguir caminando, caminando, caminando… Algún día podré/podremos volver a sonreír. Mientras tanto, hoy, celebraré la vida. Eskerrik asko a toda la gente buena que me acompaña. Foto: de mi móvil y de hace poco.

sábado, 18 de marzo de 2023

EL 16 ES UN NÚMERO BONITO

El dieciséis es un número bonito, ya lo creo que sí. Y es por eso que hoy, 18 de marzo de 2023, esta Orilla, quiere seguir celebrando su cumpleaños. Se me ha puesto pesadita, no crean, y una, que no tiene fuelle para nada, casi no llega a la efeméride... Aquí estamos, más bien en plan autorecordatorio, vamos, para mí misma, para que no se me caigan más cosas en la vida. Precariedad, ahí habitamos, en el recorte y la escasez, y de pronto, un pellizquito de alegría. No la suelto. Hoy celebro. Muchas felicidades y muchas gracias a tod@s l@s que seguís acompañándome en este travesía. Todavía estamos de mar muy gruesa, espero que no tardemos demasiado en alcanzar buen puerto... Eskerrik asko!
Fotos: De la memoria familiar. Mayo de 1976, comunión de mi hermano Aitor, y yo con mis 16...

miércoles, 7 de diciembre de 2022

SESENTA más TRES

 

                       


Cuando cambias de década, a veces, lo haces con alivio, y otras con zozobra, intriga… Pero lo que siempre se nos olvida es que los años empiezan a desfilar uno detrás de otro a una velocidad ¡vertiginosa!

Depende de cómo te vaya, pues estás deseando que ese año se acabe y empiece el otro, o quién sabe, que lo mismo puede alargarse un poquito más si es bueno. Mentira, que no nos engañen. Corren igual, tardan el mismo tiempo: 365 días, con sus respectivas noches (¡ay, las noches!), o 366 si es bisiesto. Y si tu vida ha entrado en otra dimensión, en esa dimensión en la que no la reconoces como tuya, en la que ni tú te reconoces, entonces… Entonces lo de cumplir años ya no te hace ni pizca de gracia, casi nada la tiene porque a ti te han expulsado de tu espacio de vida, chiquito, pero tuyo, con tus pequeños sueños, con tus pequeños planes, con tus pequeñas evasiones, con… Y entonces ves que las puertas se van cerrando una tras otra y que te quedas ahí en un momento que no avanza ya más, y te sientes como si fueras  prisionera de tu propio destino.

Sí, sabes que estás haciendo lo que tienes que hacer y que estás donde tienes que estar, eso nunca lo he cuestionado, pero asistir al lento (o no tanto) derrumbe de las paredes de tu casa pues cuesta, duele, te descoloca, hace que te ovilles en tus penas, que busques algún agujerito para poder recordar cómo era ese cielo, cómo eran esas calles…

Y a pesar de todo eso, siempre llega el 7 de diciembre. De aquel primer 7 de diciembre hoy se cumplen sesenta y tres años. Ya está cerrado ese círculo y empiezo a caminar por el sendero de los 64. ¿Cómo será este camino, qué me espera? Mejor dejar que cada día sea la avanzadilla de los siguientes, poco a poco, pero que me dé tiempo para ver lo que viene, para pensar y reflexionar, para no equivocarme en las decisiones. No sé, igual estoy totalmente equivocada.

No tengo tiempo para nada, ya no entro casi en las casas de mis amistades blogueras, y cuando lo hago me doy una pechada a leer, pero no soy capaz de comentar.

Tengo estrangulados los sentimientos, ni la manzanilla alivia mi empacho de tristeza.

Quiero cumplir los 63 con otra mirada, con otra sonrisa (si hace falta, me las pintaré).

Hace mucho que dije que no cerraría esta Orilla aunque mi chapoteo sea tan de tarde en tarde. Esta Orilla es una buena orillita para venir de vez en cuando, a mí me da paz, será por el murmullo de las olas, por el olor a salitre, por el sol que acaricia sin quemar, por las cosquillas que la arena me produce en las plantas de los pies…

No me voy a marchar sin agradecer de nuevo, como todos los años, a tod@s quienes pasan por aquí, su cariño de siempre. Gracias por todo y de todo corazón. Les prometo intentar ser feliz, lo sean ustedes también.

ESKERRIK ASKO!

 


Texto y desahogo: Edurne. Selfie al natural (de ayer mismo): Edurne. Foto en Zarautz (de septiembre): Antonio. 

viernes, 18 de marzo de 2022

LA NIÑA BONITA

 


 

“Quince, quince, años, años, tiene mi amooorrr…” Así cantaban los del Dúo Dinámico a las niñas de quince años. Quince, los que tenía yo ese verano del  75. Qué lejano me queda todo ya.

El caso es que hoy es 18 de marzo de 2022 y esta Orilla, como el título de la entrada indica, es la niña bonita: ¡cumple quince años! Así que a festejar se ha dicho. ZORIONAK, Orillita!

Qué poca chicha tenemos la Orilla y yo a estas alturas de la vida, qué poca… Y eso que lo intentamos, lo de mantenernos a flote, pero es agotador, sinceramente, ¡agotador!

Bueno, cuántas cosas han pasado desde que abrí esta Orilla, y cuantísimas desde mis quince años de la foto. Ahí estábamos aita, ama, Aitor y yo tan contentos sacándonos una foto con el automático de la cámara, pendientes de que ésta no perdiera el equilibrio y cayera a la calle.

Estoy triste, este mundo me tiene acongojada, ya no sé ni qué esperar de él. Se nos ha roto casi todo, y es muy difícil intentar pegar los trocitos, para cuando has encajado una pieza, se te han descolocado tres…

No tengo la vena parlanchina despierta, ya lo siento. Estoy obligándome a escribir esta afeméride, a celebrar este cumpleblog porque soy muy tenaz y no me dejo vencer fácilmente, vamos, no me dejo y no me voy a rendir. Yo sigo caminando, con una mochila cada día más pesada, pero sigo, y no solo por mí, sino por quienes me rodean y sostienen con su cariño, que en realidad son quienes más  me importan.

Hoy estamos de cumple, pues habrá que hacer algo especial, me pondré a pensar a ver si doy con algo que me permita creer que de verdad es un día feliz.

No quiero meterme en disertaciones acerca de lo que nos rodea, ya saben: pandemias, enfermedades, volcanes, guerras, polvos saharianos… Ya tenemos bastante, cada minuto de nuestros días está ocupado por todo este maremágnum de no sé qué conjuros malignos que han puesto nuestras vidas patas arriba. Crisis, el mundo está en crisis, al borde del abismo. Pero he dicho que no voy a caer en el desconsuelo, en la rabia, en el miedo. Hoy, no.

Vengo a darles las gracias a ustedes, a los que han pasado y siguen pasando por esta humilde orilla. Agradezco enormemente su acompañamiento, sus palabras, sus silencios, sus huellas a fin de cuentas. Compartir quince años de nuestras vidas no es poca cosa, al contrario: hemos ido creciendo juntos.  Así que muchísimas gracias de nuevo. Eskerrik asko!

Espero que al año que viene todavía estemos por aquí y podamos celebrar con más alegría.

Cuídense mucho y procuren ser felices con lo que realmente es importante.

¡Celebremos la vida!

Un abrazo más que enorme.


Imagen: De la memoria familiar. Texto: Edurne

 


viernes, 24 de diciembre de 2021

PORQUE DICEN QUE ES NAVIDAD...

 


Porque dicen que es Navidad.

Porque la tradición nos arrastra.

Porque, aunque mi vida esté patas arriba sigo creyendo en que algo bueno todavía nos espera a la vuelta del calendario.

Porque quiero agradecerles y abrazarles.

Porque les mando por aquí mis mejores deseos, mis ánimos y mis fuerzas, aunque de todo ande yo escasa.

Porque quiero decirles que se cuiden mucho, que cuiden a los suyos.

Porque todavía nos espera un tiempo de paciencia, de sufrir un poco más, pero también de esperanza.

Por todo eso, y mucho más...

¡FELIZ NAVIDAD!

EGU BERRI  ON!


Imágenes: De mi WhatsApp. Textito y buenos deseos: Edurne


martes, 7 de diciembre de 2021

62, QUE ES PAR

 


CUMPLIR AÑOS

Cumplir años siempre ha sido uno de esos momentos de la vida que más me han gustado. Era emocionante empezar a descontar los días que faltaban para el 7 de diciembre: dos meses, cincuenta días, tres semanas, diez días, cinco días…

¡Y de pronto, aquí estamos, en nuestro maravilloso 7 de diciembre!

Hoy hace 62, ¡sesenta y dos!, años que me asomé a este mundo junto a la Ría de mis amores. Llovía, diluviaba más bien, disculpa perfecta para justificar el que sea de lágrima más que fácil.

Nunca me había parado a pensar en la edad a tan largo plazo, para mí decir que alguien tenía cuarenta ya era como… ¡Uffff, Matusalén! Y ya ven, supero de sobra ese límite. Y encima me quiero apuntar a unos cuantos más.  No me importaría que fueran 30… De hecho, mis abuelas fueron nonagenarias de largo, mi tía Maisa cumplió hace una semana 84 y tan ricamente, mi tía Bego entrará de lleno en los 91 dentro de dos meses con una pinta excepcional, y mi ama ahí está, a pesar de los traspiés de estos últimos años, pero con 88 largos. Los genes ya los tengo.

El caso es que llego como llego, pero llego, que es lo importante. Así que por hoy voy a dejar a un lado las penas y las preocupaciones, voy a alegrarme de seguir guerreando y de mantener a las personas importantes de mi vida a mi lado. Pediré salud, que es lo principal para seguir adelante. El cariño ya lo tengo, y el dinero, pues bueno, no me importaría un pellizquito de esos que trae el azar navideño para poder solucionarle la vida a más de un@…

Quisiera que este mundo que nos rodea fuera distinto, ya me entienden todos ustedes sin que me detenga en explicaciones.

Quisiera… Pero tenemos lo que tenemos. Seguiré poniendo mi granito de lo mejor que tengo para que las cosas sean mejores, más fáciles para quienes realmente lo necesitan.

Y me van a permitir que me dé un achuchón y me felicite por ser como soy. La verdad es que no me cambiaría por nada ni por nadie, me gusto y me quiero. Espero estar a la altura de lo que yo misma espero de mí.

Levanto mi copa por la que suscribe y por todas las mujeres: las que conozco y me acompañan, y las que no conozco pero sé que están, que son.

También la levanto por todos los hombres que han formado y forman parte de mi vida, y aquí me sale sola una palabra: AITA, mi aita al que tanto me parezco y al que añoro cada día como nadie sabe…

Sesenta y dos años son muchos años ya. ¡A seguir caminando!

Y muchísimas gracias a tod@s l@s que me acompañan por esta Orilla desde hace tanto tiempo. Mil gracias por ser y por estar.

Txin-txin!

ESKERRIK ASKO!

 

Foto: Antonio. Texto: Edurne.