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sábado, 24 de diciembre de 2022

DICEN QUE ES NAVIDAD

 


Dicen que ya estamos en unas nuevas navidades...

Yo, como siempre en los últimos tiempos, llego tarde a todo lo que tenga que ver con mi vida, pero, bueno, aquí estoy.

Seré breve.

Solo quiero desearles lo mejor de lo mejor. Voy a dejarme de los típicos tópicos, cada cual sabrá qué es lo mejor para él, para ella...

Espero que cambien los vientos y nos vengan favorables para la próxima ruta.

Disfruten de lo que tengan, expriman los momentos de felicidad, hagan acopio de sonrisas, abrazos, miradas...

Me convierto en bola de navidad, y les dedico mi mejor sonrisa (estoy ensayando, no crean, casi se me ha olvidado cómo era eso de sonreír...).

¡TXINTXIN y A SER FELIZ!

                                                             

Imagen: del WhatsApp. Foto: Amparo



jueves, 24 de diciembre de 2020

NAVIDAD DE PA(cotilla)NDEMIA

 



Así estoy llegando al final de este maldito año, como esta barandilla vestida de herrumbre.

No tengo tiempo ni de venir a ordenar la espuma de las olas de esta Orilla , ni un segundo para poder respirar un poco de la brisa de este mar tan mío...

No tengo, no tengo...

La vida me ha vuelto a abofetear, toma, toma y toma. ¿Qué maldades habré cometido, qué deseos inconfesables habrán pasado por mi mente para que se me castigue así?

Y dicen que hoy es Nochebuena, y que mañana será Navidad. Dicen, y será verdad. Tal vez. 

A veces creo que estoy soñando y que de un momento a otro abriré los ojos de golpe, que me sentaré en la orilla de la cama, sudorosa, ahogada... y que, al mirar a mi alrededor volveré a ver mis afectos en sus sitio, mis realidades en fila india esperando pasar revista, firmes, impolutas y contentas de verme de nuevo, tanto tiempo ausente...

¡Maldito año, maldito sea mil y una veces!

Pero no quiero faltar a esta cita con ustedes (parece que me devuelve algo de lo que antes fue mi vida). La vida fluye, bien o mal, pero fluye, y nosotros con ella, nos azota, nos acuna, nos apalea, nos mima...

Hoy es Nochebuena, dicen, será verdad, quiero creer que así es, y que, dentro de lo que cabe, en el corazón de cada uno de nosotros hay una lucecita encendida, para que nadie pierda el camino de retorno a la casa de todos y todas.

Soy una resilente, una y mil veces soy resilente. Mi cuerpo y mi espíritu están bajo mínimos pero sigo en el camino, no voy a dejar que nada ni nadie me eche a la cuneta. Sé que vendrán tiempos mejores, para todo el mundo en general y para mi familia y para mí en particular, lo sé porque no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante, ya, eso es lo que reza el refranero o el dicho popular.

Así que... ¡Aguantemos, aguantemos, mordámonos los labios mostremos los dientes bien prietos a esta vida cuando se pone puñetera!

VINCEROI!

Y a pesar de los pesares...

¡FELIZ NAVIDAD! Salud, Paz  y Amor. Prudencia y Sensatez (todas con mayúscula, porque son realmente importantes).

¡Y gracias por seguir ahí, aquí!

Un abrazo enorme y mucha suerte.

ESKERRIK ASKO!


Foto y Texto: Edurne

jueves, 29 de diciembre de 2016

MAGISTER


Maestra y alumno: la que les cuenta y  Zigor Aldama.

Hay herencias de las que no nos desprenderemos jamás, ¡ni ganas de hacerlo!

Yo recibí, de manos de mi querida compa Maite, una herencia que compartimos desde entonces con gran orgullo: Zigor.



Cuando éramos profes de EGB, en 3º me llegó un grupo maravilloso y potentísimo a todos los niveles: el que Maite dejaba después de dos años, el grupo de Zigor y compañía. 
De 3º a 5º fui su tutora. En 6º me cambié la tutoría pero les di clases de Sociales y algo más. Y en 7º y 8º volví a ser su tutora; Maite daba las asignaturas de Ciencias y yo en mi tutoría y en la suya, las de Letras.

La siguiente foto es de junio de 1994, la promoción de 8º de aquel año. Chapeau! Ahí estamos nosotras y ahí están todos y todas: Zigor, las Bidaguren, una de ellas, June, profe de Inglés, Iban, hoy en día el profe de gimnasia de mi escuela, Maia, Olatz , también colegas de profesión, Aitor, Larraitz, Biritxi, Barrutia, Urtzi, Aritz, Oier, Rubén, Roberto, Marisol, Tamara, Miren, Nerea, Jabitxu, Arkaitz, Maider, Lur, Óscar, Ana, Unai, Toño, Iker, Izorne, Urko, Iratxe, Garazi, Eder, Amaia, Aintzane, Julen, Jonathan, Andrés, Markel, Manu, Ane, Eneko, Nagore, Ziortza/Jon, Aingeru, Igone... Y creo que me dejo a dos a los que no veo bien la cara (estoy dando vueltas a la cabeza recordando los nombres de las dos clases...) ¡y me sienta fatal no acordarme de los suyos! Parkatu!!!



Años gloriosos. 
Alumnos y familias de lo que ya no quedan, o muy pero que muy poquito.
Soy de las que mantengo mucho el contacto posterior con varios de mis alumnos, en el insti y después. También he sido maestra de algunos de sus hijos. Eso es un grado.

Con Zigor siempre hemos mantenido el hilo, con más o menos intensidad, pero sí. Se fue a China y lleva allí un montón de años, a día de hoy es el único periodista español fijo en Shanghai.

Hace dos meses, Maite se jubiló y yo le pedí que me hiciera algo para su fiesta de despedida. Fue un sorpresón que Zigor apareciera en un vídeo en pantalla grande en la sala de profes, entre osos panda en alguna parte de China felicitando a Maite por su bien merecida jubilación (la susodicha alucinaba en colores).
Nos emplazamos para estas navidades en que vendría por Bilbao. Y ayer fue el día. Maite y yo como "maestras-madres" orgullosas (hacía casi doce años que no coincidíamos). Y conocimos a Joana, su otra parte, la que le sostiene el corazón, un encanto.


Se nos fue el rato contando anécdotas, compartiendo risas y certificando nuestros augurios, porque, Zigor, prometía, ¡ya lo creo que prometía!

Llevaba yo en el bolso el libro que escribió hace doce años y que tenía pero al que le faltaba su dedicatoria.


Zigor, a mas de ser muy buen periodista, es muy buen fotógrafo. Este libro impacta, porque la cruda realidad que viven muchas personas no nos cabe en la cabeza.

Esperamos un nuevo libro, ¡tiene tanto para contar! A ver si se anima y su trabajo le deja el tiempo necesario, claro.

Les recomiendo pinchar en el enlace de su nombre, al principio de esta historia.

Pues sí, este ha sido uno de los regalitos que me ha dejado el Olentzero este año. No está nada mal, me anima y me da fuerzas para seguir adelante con mi trabajo, aunque las cosas no sean, ni por lo más remoto, parecidas a entonces. La vida cambia, la sociedad ha cambiado...

Dicen que de aquello que das, recibirás... Bueno, yo siempre intento dar lo mejor de mí misma. Recibir, siempre no se recibe, pero cuando recibes... recibes de sobra. Soy una afortunada, lo reconozco.

Y llegados a este punto solo tengo palabras de agradecimiento, y me viene a la cabeza Mercedes Sosa y su canción "Gracias a la vida".





Eskerrik asko! ¡Muchas gracias a todas las personas que se han cruzado en mi vida, de una u otra forma, gracias de corazón! De todas he aprendido, aunque a veces haya sentido dolor o decepción, pero la mayoría de las veces ha sido positivo el intercambio.

Y desde aquí quiero desearle a Zigor la mejor de las suertes para ese camino que todavía le queda por recorrer, y que espero que un día lo traiga de vuelta a Bilbao.
De paso, llevo toda la tarde recordando al resto, también para ellos y ellas tengo mis buenos deseos listos. Son parte de mí, siempre lo serán.

¿Que por qué me gusta ser maestra? 
Adivinen...


Fotos: Joana y selfi : Zigor. Foto grupo 8º: de la memoria escolar. Fotos luibro Zigor Aldama y texto: Edurne. Vídeo: Youtube


domingo, 1 de febrero de 2015

DOMINICUS DIES (El día del Sol). Una ironía climatológica y demás revoltijos cotidianos.


"VERBA VOLANT, SCRIPTA MANENT"

Dicen que el Hacedor descansó el séptimo día, el DOMINGO. Hoy es domingo. Descansar, lo que se dice descansar, es un verbo al que le hago muy poco caso, o sea, que no guardo muy bien ese precepto del descanso…

El día del sol suele venir disfrazado en estos últimos tiempos de señor gruñón con mucha bronca encima. Sí, de vez en cuando asoma por entre las nubes don Helios, para decirnos que todo es una broma, un tanto acuosa, ventosa y pesada del Invierno, y que tengamos paciencia. En ello estamos, entre granizadas, vendavales, lluvias pertinaces y ruidosas, y hasta blancas nieves en cumbres de  poca monta. Aguantar se nos da muy bien. Aguantaremos, ¡qué remedio!

Dicen que “Al que madruga, Dios le ayuda”, y que “No por mucho madrugar amanece  más temprano”. Yo casi como que me creo más lo segundo que lo primero. También hablan de la calma después de la tormenta y demás pensamientos populares con o sin comprobación personal, es decir, que lo dice cualquiera sin saber a ciencia cierta si es verdad o no…


También dicen que mejor no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy, y es por no hacerle un feo a esa máxima que yo me meto en harina de otro costal y me pongo manos a la obra. A la obra de reconciliarme con la pantalla, con el teclado, con el blog, con ustedes, con mi vida, con mis más y mis menos y les cuento un poco de cómo marcha la vida por esta Orilla.

Hace mucho que no les asaeteo con mis Crónicas, las del Foro y las de La Ría. Y no porque no me haya prodigado por el Foro, o no siga pisando las baldosas de mi Botxo, ni mirando a la Ría… Simplemente, y muchos de ustedes ya sabrán de ello, hay momentos en los que se nos va “la color” de la cara, que es como decir del espíritu, y el día a día nos pasa, más bien nos apisona, y hasta respirar nos cuesta.



Desde Noviembre en que me gasté 12 días de baja, con sus correspondientes superdescuentos en mi mesnada, no he dejado—por causas ajenas a mi propia voluntad—que la tos, el mal cuerpo, la congestión y achaques varios me abandonen. Se ve que me han tomado cariño… Yo a ellos, ninguno. Pero aquí andamos, como amantes mal avenidos, y encima trayendo y llevando síntomas que para nada añoramos ni queremos. Pero parece que a imitación del famoso eslogan “Todos somos Hacienda” (al que algunos no hacen ni puñetero caso…), aquí nos hemos aferrado al “Todos somos fans de la Gripe”. ¿No se han fijado ustedes en los anuncios de la tele? Pues miren, miren, vean, vean… Dos de cada tres, al menos, son de medicamentos varios que prometen aliviarnos, liberarnos del yugo gripal, catarral y “congestional”… ¡Jajajajaja! No nos queda otra que caer en sus redes y tomar unos y otros por ver si en una de éstas nos libramos de la maldita. Ahí andamos. Me consta que muchos de ustedes están en las mismas.




Hora real: 14:20. Hasta aquí he llegado. Dejo el asunto escribidor para dedicarme a otro que reclama mi presencia sin demora, al asunto gastronómico (y suerte la mía que puedo dedicarle mi tiempo varias veces al día… Espacio para la reflexión). Que les aprovechen a ustedes así mismo las viandas de este primer domingo de febrero, y en pleno invierno.

De vuelta ya. Mientras tanto, las tormentas intensas pero cortas se han sucedido. Así mismo los claros, las explosiones de luz y los repentinos nubarrones. El domingo avanza.

Escribo estas líneas como siempre, o sea, según me nace, sin filtrar, sin mirar casi. Sé que me cuesta ponerme, pero cuando lo hago, no puedo parar. Así soy yo, y con la escritura mi relación es de esta guisa. No hay nada que hacer, mi anarquía es total.



Pienso mucho. Siempre he pensado mucho, pero este mucho de ahora es distinto, tiene otro calibre, otra densidad, otra profundidad. Pienso, pienso, pienso y pienso… a todas horas pienso. Agota, no se crean, apenas me doy tregua, y eso que me enzarzo en serias discusiones con mi Edurne en la sombra. De momento, va ganando ella, aunque, echaré mano de otro refrán para mandarle este aviso a navegantes: “Quien ríe último, ríe mejor”. Ahí queda eso.

Hablaba más arriba de mis “paseos”. Una vez al mes bajo para los Madriles, pero dejé de publicar las Crónicas del Foro un poco por cansancio mío, otro poco por no saturar con lo mismo, y otro poco más porque la última vez, por ejemplo, fui para cuatro días y me dediqué a ponerme malita más de la mitad de ellos, léase: me metí en la cama y salí el mismo día de Reyes a la mañana porque a las tres de la tarde me tenía que montar en el bus de vuelta a Bilbao. No había mucho que contar.

Madrid sigue igual que siempre: atiborrado de gente, de coches, de sitios, de exposiciones, de… de todo. No se lo van a llevar, y yo pienso seguir yendo, así que, la próxima, que será uno de estos fines de semana, espero volver con las ganas cronistas en ristre.



Por mi Botxo, la vida sigue al ritmo que le marcan desde dentro, desde fuera… Y nosotros, sus botxeros, nos dejamos imbuir y envolver por él.
A mí me ha dado por el ganchillo, y me he puesto a reformar un jersey. de momento, he atacado a las mangas...



No todo son gripes, malas horas… Sí, normalmente de lo bueno suele tocarnos pocos, y depende de la “estación” personal en la que nos encontremos, más o menos. Pero, en fin, siempre hay algo de lo que echar mano para aliviar nuestras penas. Aunque reconozco que muchas veces me miro al espejo y casi no me encuentro…




Camino todos los días cuatro veces de casa a la escuela, ida, vuelta, ida y vuelta. Cruzo “mi” parque y cada día lo miro con ojos diferentes, o lo vivo, lo percibo, o se me muestra, distinto… La lluvia, el sol, o el sol a plazos me regalan minutos de reflexión, me obsequian con olores y colores reinventados. Un lujo, ¿ven? Ya soy una privilegiada solo por eso, por poder ir caminando a mi trabajo, por invertir 15 minutos en cada viaje en otro viaje al interior de mí misma.

MIÉRCOLES 4: ¡NIEVE! EDURRA!


Escribo y escucho “La EstaciónAzul”, un programa de libros que dan todos los domingos de tres a cuatro en RNE. Me gusta todo lo que tenga que ver con libros. Y me pongo nerviosa, a veces, porque quisiera zambullirme en las páginas de los libros, convertirme en esos sentimientos revestidos de letras y llegar a todas partes… Esto es muy raro. ¿Me bifurco? Adoro los libros, no podría entender mi vida sin ellos. No, no podría. “Quien lee, vive más”.

Durante todo este tiempo he seguido siendo consumidora compulsiva de libros, aunque no haya hecho referencia alguna, así que hoy voy a reseñar, en breve, algunos de los que he comprado y he leído.

Primero les voy a  hablar del libro que presenté en enero en nuestra tertulia mensual del Taller. Enero es mi mes, siempre presento en enero, y siempre hay muchísimo personal. Este última vez tuvimos que conformarnos con llegar casi a la treintena, un partido de fútbol de nuestros “gatitos”, pero de máxima atención futbolera, impidió que muchos de los asiduos vendieran su alma por un plato de lentejas y compartieran un par de horas con el mundo de García Márquez y unos cuantos de sus fieles admiradores… (¡Huy, por un momento me ha parecido encontrar similitud entre mi verborrea y el ininteligible discurso del ministro Wert… pido disculpas si así es!)




“EL OTOÑO DEL PATRIARCA” de Gabriel García Márquez. Qué decir de García Márquez que no se haya dicho ya… En cuanto al libro que nos ocupa, diré que lo leí hace treinta años o así, antes de cumplir mi cuarto de siglo… y que, entusiasmada como estaba yo con el fenómeno del “Realismo mágico” y con su exponente más notorio, o sea, con Gabo, no le puse pega alguna, pues no recuerdo, ni por mucho que excarve en mi memoria, reproche alguno hacia esta obra. El día de la tertulia, nos juntamos de todo, detractores acérrimos del libro, defensores, no menos furibundos, y neutros lectores a la espera de poder sacar algo en claro de nuestras discusiones. También hubo quien no se animo ni a abrir el ejemplar. Miedo tal vez, pereza, pocas ganas de pensar, comparar… Eso, cada cual sabrá. Reconozco que no es un libro fácil de leer, que está plagado de datos, de metáforas, que, en fin, es una pura fábula, con el espejo de una realidad que nadie niega. Pero, lo que nadie le puede reprochar a García Márquez es ese dominio del lenguaje, ese apoteósico despliegue de conocimientos que te deja... anonadado completamente. Ahí hay que descubrirse y reconocer la altura del maestro. ¿Ustedes han leído la obra en cuestión? Imagino que muchos sí, y otros, pues no… Nada que ver su lectura, en cuanto a dinamismo y enganche con otros títulos que ahora nos vengan a la cabeza: “Cien años de soledad”, “El amor en tiempos del cólera”, “Crónica de una muerte anunciada”… por nombrar algunas. Pero les aseguro que como ejercicio de autocontrol lector, de paciencia y tolerancia, de dar una oportunidad a un texto que se nos atraganta, es único. ¿Se cansa usted y no puede pasar de la página 52…? Nada, haga unas respiraciones, márquese una meta pequeñita, y siga avanzando. Para cuando quiera darse cuenta ya habrá llegado al final a pesar de que cada capítulo le parezca que empieza por el mismo sitio… Es una genialidad. Agotadora, sí, pero una genialidad.



“DEMONIOS FAMILIARES” de Ana María Matute. Este librito, una novela en esbozo, lo leí nada más publicarlo, hace unos dos o tres meses. Como ya sabrán ustedes, es un libro póstumo e inacabado. Como germen de una novela, es interesante, puesto que el dibujo de los personajes deja un sabor agridulce y una quiere saber más… lo malo es que nuestra querida Ana María ya se nos fue a escribir historias a otra parte. Nos queda imaginar cómo lo habría resuelto. Han querido darnos un pequeño regalo con esta publicación, en la que se incluyen notas y autocorrecciones de la propia autora. Me estaba gustando la historia. Me he quedado a la espera de algo que no va a llegar. Una pena. Pero leer a Matute siempre gratifica y reconforta.



“UN SÁBADO CON LO AMIGOS” de Andrea Camilleri. Otro libro de uno de mis autores contemporáneos favoritos. Exceptuando los libros con las aventuras de su detective estrella, el famoso comisario Salvo Montalbano, cuya adaptación televisiva la repone una y otra vez la 2 de TVE, Camilleri escribe también sobre los entresijos de la naturaleza humana, y muy acertadamente además. Este libro nos lleva a descubrir las verdaderas vidas de unos amigos que se reúnen para cenar en casas de unos y otros, como costumbre, los sábados. Y lo que, aparentemente, es una actividad social y lúdica de lo más sana y apetecible, se convierte en un juego de lo más… Ahí les dejo el adjetivo colgado. ¡Léanlo! Camilleri nunca me ha decepcionado hasta ahora.



“PANDORA” de Henry James. Una novelita de lo más atrayente y que me espera en la mesa desde hace un tiempo, cuando lo tenga, le hincaré el diente. Mientras tanto, yo les dejo un enlace muy interesante. James siempre merece la pena ser leído, acuérdense de “Otra vuelta de tuerca”…




“MÁS ALLÁ DEL OLVIDO” de Patrick Modiano. El último Premio Nobel, era un autor desconocido para mí, así que para solucionarlo hace un par de semanas me hice con esta novela corta para poder formarme una idea del estilo y de la temática de este hombre. Ya les contaré, pero bueno, las críticas parece que le son favorables…




“NOTICIAS FELICES EN AVIONES DE PAPEL” de Juan Marsé. A Marsé sí que lo conozco, por supuesto, pero hace un tiempo que no leo nada suyo. Aprovechando que acaba de sacar este nuevo título, con una presentación tan bonita… lo he comprado y ya he leído una docena de páginas. Seguiré, claro que sí. Además, ese sano ejercicio de volver a la infancia, a los recuerdos que nos siguen llamando, me gusta.




“CUENTO ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO”. Antología de varios autores, en una edición de Ángeles Encinar y Anthony Percibal, para Cátedra. Compré este libro porque en él están reunidos una buena parte de  cuentistas contemporáneos tales como Marina Mayoral, Soledad Puértolas, Vicente Molina Foix, Luis Goytisolo… Y como el cuento me interesa mucho, pues nada, que abres el libro, escoges un autor, te lees su cuento, lo asimilas, lo relees, lo calibras… y así con cada uno de ellos. Se aprende mucho porque al tenerlos juntos puedes comparar estilos, temáticas  y demás aspectos de cada uno.




“LA CATA” de Roald Dahl. Una historia muy breve, pero que en esta delicada edición ilustrada de la editorial Nørdica, una de mis editoriales fetiche, no se te puede resistir. La historia puede parecernos simple, pero en el fondo tiene su miga porque nos habla de las miserias del ser humano, por mucho que vayan disfrazadas con elegantes ropas y costumbres. El autor de “Charlie y la fábrica de chocolate” o “Matilda”, es bien conocido por el público infantil.

Tengo muchos más libros para comentar, pero… ¿qué tal si lo dejamos para más adelante y les dedicamos una entrada “librera”?

Esta mañana se me ocurrió el título de esta entrada al oír al latinista Emilio del Río en su colaboración dominical  “Verba Volant” y me puse como loca a buscar mis libros de Latín y Griego (me falta el de 5º de Latín, porque se lo dejé a "alguien" y... adiós, nunca más se supo de él). Yo soy de Letras. De letras, letras. Pertenezco al último reenganche del Bachiller Elemental y Bachiller Superior, con las dos reválidas incluidas, más el COU, antes de la implantación de la EGB. Siempre recuerdo con especial alegría y añoranza mis años de instituto, mi años de latín, cuatro, y mis años de Griego, dos. Entusiasta, soy una entusiasta de ellos, y recuerdo cómo traducía “La Guerra de las Galias” de Julio César, o la “Anábasis” de Jenofonte, con qué ganas, con qué entusiasmo… ¡Ay, qué tiempos aquellos!. A mis alumnos siempre les introduzco en el mundo de las etimologías, y les regalo el alfabeto griego para que se entusiasmen mientras practican poniendo sus nombres en Griego… Una forma como otra cualquiera de hacer propaganda ¡“clásica”!




Ya son las 17:22. El día sigue a su bola, ahora sí, ahora no, que sí, que no, que caiga un chaparrón (lo del azúcar y el turrón, eso ya me parece a mí que pertenece a otra historia).

Voy a tener que dejarles a ustedes y ponerme a corregir un ratito, labor que no me gusta nada, pero nada, nada… En cambio, me he traído entre los papeles, un sobrecito totalmente artesanal de uno de los niños del grupo de 2º al que doy apoyo un par de horas semanales. Aketza, que así se llama el niño, es un torbellino, pero un encanto. Tiene una vida bastante difícil, y conmigo tiene una relación cariñosísima. Su profesora me dice que está enamorado. ¡Jajajaja! El otro día me dio este sobre y me dijo que lo abriera en casa. Él me llama Idurne, bueno… Y este es el sobre: un montón de corazones en forma de globo, una mariposa, mi “nombre”, y el contenido. Traduzco: “Edurne, te quiero de todo corazón”. Más abajo unas cuantas casitas para colorear, y el ejercicio: Margoztu, Colorea. ¿Qué les parece? Un encanto. Si no fuera por estas cosas…
Desconozco la razón por la que las dos primeras fotos del regalo de Aketza han salidoen posición vertical, si están sacadas igual que la última...



Pues nada, que ahora les dejo de verdad, que cuelgo esta crónica extraña y ya volveré cualquier día. Perdonen la extensión de la entrada de hoy, será por la ausencia tan prolongada. Y perdonen también que les haga tan pocas visitas, pero no alcanzo, de verdad que no alcanzo… 
¡Que ustedes sean felices!


Fotos: De la tertulia, mi compa Joaquín, del resto normales y manipuladas: Edurne, y la mía en Museo Arqueológico de Madrid, Puerta de Alcalá y Torres Isozaki: Antonio. Escaneo libros: Edurne


miércoles, 16 de febrero de 2011

¡VAYA CIELOS!




Dicen que "A quien madruga, Dios le ayuda", y seguro que no les falta razón.
Andaba yo presurosa esta mañana, con la hora pegada a salvo sea el lugar, cuando, caramba, todo ha sido uno: asombro, móvil al canto, gafas encajadas de aquella manera y ¡clic!
Estos cielos me estaban saludando y yo casi sin enterarme. Una pena, habría sido una verdadera pena el que me hubiera perdido semejante visión.
Yo es que miro mucho hacia las alturas celestiales (alguien tal vez le buscaría otras explicaciones más... divinas), y las nubes me fascinan.
Ando muy de corridas con todo, muchas cosas, mucho trabajo, mucho de todo...
Pero quería compartir con ustedes estos cielos de primera hora.
Los de esta tarde (son las 17:02) tienen un sol juguetón, envuelto entre jirones de nubes de "vienenyvan". Pero Eolo sopla un poco furioso, no sé... alguien le habrá enfadado. A mí que me registren, yo no he sido...
Tengo a Puri esperando a que la ponga a escribir, vamos a ver cuándo puede ser. Mientras tanto, me tengan paciencia. Además hoy es el cumpleaños del progenitor, y hay que agasajarle como se merece después de tan mal año.
Les dejo un abrazo de Orilla con espuma chispeante y brisa traviesa.
Que febrero esté transitando con calma, por aquí y por allí...
;-)

sábado, 4 de diciembre de 2010

LLEGA UN MOMENTO EN QUE...



Dicen que somos el sexo débil, ¡ja!
Así somos nosotras, como la de la foto.
Yo también, pero…
Llega un momento en que el cuerpo, la mente te hace ¡clic!, y entonces es como un aviso: “¡Oye, guapita de cara, para un momentito!”
No sé si podré hacerles caso. No es que esté cansada, estoy exhausta. Y aún así, sigo, y sigo… parece que puedo con todo lo que me echen (y que no es poco, se lo aseguro).
Les quiero pedir disculpas por no prodigarme demasiado comentando, ni en la Orilla ni por sus casas, con lo que les estoy contando, resulta obvio.
Espero que lleguen tiempos mejores. Calma, no ponerse nerviosos, ésa es la receta. Lo intentaremos.
Gracias por tenerme paciencia.

¡Pues a lo dicho, un abrazo y hasta dentro de nada!
Y como siempre, la recomendación de ser felices, o al menos, ¡intentarlo!

Imagen: Internet

sábado, 27 de noviembre de 2010

¿CARISMA?


Dice Bárbara que tengo carisma, vamos, que soy carismática. Pues vaya, yo se lo agradezco, porque nunca me he tenido en tal concepto.
Esta mañana me he encontrado con esta agradabilísima sorpresa: ¡yo portada de un libro! (¡Ni que fuera Beatriz Trapote, jajajaja!).
Así que ni corta ni perezosa, me he traído a la Orilla este flamante premio. Aquí lo dejo para que puedan ustedes visitar a Bárbara en su casa, eso sí, si son de este Hemisferio desde el que yo escribo, o sea, desde el Norte, se pongan el traje de neopreno para cruzar el "charco", y si son del otro, o sea, del Sur, pues ya saben, depende de las distancias: o un paseíto, o una excursión más larga, pero siempre por la tierra argentina hacia abajo... allá la encontrarán, toda amor y generosidad.
Un besote enorme, Bárbara, y gracias.
A los demás, que enseguida apareceré de nuevo, orilleando. Es que ahora estamos en época de exámenes, correcciones, notas y blablabla, ya me entienden: ¡atareadísima que anda una!
"De mientras", me sean felices, que es lo más importante en esta vida.
Premio: Bárbara

miércoles, 12 de mayo de 2010

DIARIO DE CAMPAÑA



Vamos a ver, maja, sé que estás como petrificada, espesa, ralentizada… sí, lo sé, no te vayas a pensar que estoy ajena a todo lo tuyo, recuerda que somos un tándem, y que me conozco todos tus pensamientos, tus intenciones, tus miedos y demás.

Yo decía lo de vamos a ver porque, con lo “escribidora” que eres, se me hace raro que andes con el quiero y no puedo, y que no arranques de una vez, así que por eso tomo yo la iniciativa, por ver si te pica el gusanillo y te lanzas al ruedo del negro sobre blanco, que seguro que una vez que empieces… ¡hala, todo será coser y cantar!

Ya lo decías en esas letritas que garabateaste el otro día, que sí, que tú misma reconocías que hacía mucho tiempo y que, como para escrituras andabas tú, ¡con la que había caído en tu vida! Y por caer hasta lluvia casi constante en esta medio primavera de pega que nos gastamos en los últimos tiempos.

También me sé yo lo de que la cosa ha cambiado y que la vida tiene que aprender ahora a caminar con un par de muletas para afianzarse en las nuevas formas, y que todo requiere su tiempo, y que al mal tiempo buena cara, y… todo eso que tú y yo nos sabemos, y que no vamos a poner aquí, que luego… ¡todo se sabe!

Anima un poco la carita, guapa, que pronto saldrá el sol, aunque sea por Antequera, que por ahí seguro que sale todos los días… y algo nos tocará, ¡digo! Y que tus niños te están esperando como agua de mayo (nunca mejor dicho), y que ya tienes la fecha puesta para volver a lo tuyo, a tu clase, a tu chavalería… Qué, ¿no sonríes un poco?

Lo de las puñaladas traperas que te da la vida, tiene mucho de cómico, por lo gráfico de la expresión, pero un mucho de dramático por la realidad del hecho. Pues sí, ya sabemos que estamos en lo de curar la puñalada que nos han encajado, así, sin comerlo ni beberlo, pero mira, aunque parezca extraño, también se sacan cosas buenas de las desgracias. Dicen que siempre que se cierra una puerta se abre una ventana… hombre, que entre el aire por algún lado, que sino, nos ahogamos irremediablemente. Así que, tal vez sea un principio físico (y aquí no he podido por menos que acordarme de mi amigo bloguero Miguel Baquero, que anda enredado con estas cuestiones físicas en los últimos días) y el principio de causa efecto tenga eso precisamente, efecto. Yo ya he experimentado ciertos atisbos de esto que estoy comentando, y me permito un resquicio de alegría o de satisfacción o de… no sé muy bien cómo llamarlo, pero sí, que corroboro lo dicho.

El día a día es el que nos va marcando el camino a seguir, es como lo de las miguitas de pan del amigo Pulgarcito. Espero que seamos más precavidas que él y dejar el rastro marcado con piedritas u otro elemento más sólido y menos suculento que las miguitas de pan, no vaya a ser que luego nos desaparezca el camino y nos vayamos a quedar por ahí, perdidas en el limbo de los justos (a todo esto… el Limbo ya no existe, ¿no?). ¡Así que tú, al loro, niña!

Y mientras, la vida sigue, el globo terráqueo sigue girando sobre su propio eje, los polos se van deshaciendo, las guerras continúan masacrando aquí y allí, la crisis nos hace pagar lo que otros hicieron mal; y ahí nos encontramos con que el tan cacareado “estado del bienestar”, ha sido una breve página en nuestra historia. Vamos a retroceder años. A los funcionarios nos rebajan el sueldo un 5% desde el próximo mes (supone la tira), y para el año que viene, ¡al congelador! ¿Y luego pretenden que consumamos para reactivar la economía? Hay funcionarios y funcionarios. Unos ganan tururú, otros tararí y otros, tarariquetevi. Y las pensiones no serán revalorizadas (aquí más de uno y de una se puede hasta morir de hambre). Pero, seguro que habrá quien se queje todavía porque con sus supersueldos no les alcance para llegar a fin de mes.

¡Y la primavera ésta de pacotilla que no termina de llegar y quedarse un ratito largo! Necesitamos un poco de calorcito, de luz por algún lado, ¡que ya está bien, hombre!
Edurnita, no te queda otra que mirarte al espejo y echarte unas flores, animarte tú solita.
Mañana será otro día, como decía el otro, y sabido es: “Siempre que llueve, escampa”, y “Tras la tormenta, llega la calma”. Que así sea. Amén.

Garabateo: Edurne

lunes, 28 de septiembre de 2009

ASÍ ES LA VIDA


Dicen que mirar atrás es bueno a veces…

“Buscando en el baúl de los recuerdos
uuuh
Cualquier tiempo pasado nos parece mejor.
Volver la vista atrás es bueno a veces
uuuh
Mirar hacia adelante es vivir sin temor”.

Esta canción fue un éxito de los años sesenta o principios de los setenta, en la voz de Karina. Recuerdo que la cantábamos a grito pelado, y tenía su cosa, no crean, lo de cantarla así, como locas desmelenadas.

La vida es extraña, a veces se parece a este mar que miro desde mi orilla, con esas olas que vienen y van, que unas veces te traen de todo y otras te llevan también de todo. Volver la mirada hacia atrás hace bien, más que nada por eso de no olvidar quiénes somos y de dónde venimos, y es que parece que a algunos se les olvida rápidamente.

La vida pasa muy rápida, pero también lenta, o sea, que nos da tiempo para vivir una vida, o dos, o tres, y hasta cuatro vidas dentro de una misma y única vida. ¿Me entienden?

Hay acontecimientos que nos proporcionan una felicidad sin límites, o que nos producen un dolor extremo. También pasamos por la impotencia, la rabia, e infinidad de situaciones de todo tipo, incluidas las absurdas, las sinsentido, las injustas, las sorprendentes, crueles… ¡De todo!

Hay personas que aparecen en nuestras vidas y se quedan toda la vida, otras para un ratito, y algunas, después de perderse durante años, reaparecen por la vereda de nuestro caminar. La semana pasada tuve uno de esos reencuentros que te alegran el día. Veintitrés años sin ver a una persona dan para mucho. Espero no volver a perder a nadie.

Y hay momentos en los que tienes ganas de mandar todo al carajo: a los políticos, a los cínicos, a los facinerosos… Hay momentos en los que ver sufrir junto a ti, te deja en ese estado de rabia contenida, y es ahí cuando me vestiría de “Jinete Escarlata” o de “Zorro Justiciero” y saldría a poner orden en este mundo deshumanizado…

Y todavía tenemos que dar gracias por vivir inmersos en un estrés que nos devora, en una sociedad consumista, contaminante, insolidaria… ¡ja! Sí, gracias por poder sentarnos ante un teclado y reflexionar en voz alta, y poder compartir todas estas cosas con un montón de gente que, seguro que se siente igual que nosotros…

Mientras escribo esto, en la tele están dando una peli curiosa, por lo poco que estoy viendo, ya he tenido tiempo de captar la esencia: la soledad. Tres protagonistas, tres soledades que luchan por sobrevivir, cada uno a su manera: unos intentando acercarse a los otros, y otros rechazando ese acercamiento. Somos seres complejos, nuestras soledades son complejas.

Y la vida pasa. Y las personas pasan, y nuestros actos, nuestros pensamientos, nuestros amores y desamores… Los momentos de alegría, el llanto, la risa. Todo, todo pasa.

Es bueno mirar atrás de vez en cuando, y traer a nuestro presente ese pasado que nos trajo hasta aquí, porque sin él, no seríamos los hombres y las mujeres que hoy somos. Sin él y sin todos los que por nuestra vida pasaron, los que se fueron y los que se quedaron…


Foto: En Sevilla hace unos veinte años. No recuerdo quién la sacó (Amparo, Mari Karmen, Amaia o Bego).

sábado, 15 de agosto de 2009

A MI BOTXO








Hoy voy de nostálgica.
Dicen que la distancia crea nostalgia, morriña, saudade... dicen bien.
Quince días sin escribir nada en esta orilla. Quince días y reaparezco para homenajear a mi Botxito.
Hoy, 15 de agosto, fiesta grande en Bizkaia, en Bilbao. Begoña atiborrada de gente, y Bilbao a tope de todos aquellos que esperan con ansia el comienzo de nuestra ASTE NAGUSIA, nueve días de fiesta, de jaia.

No sé si ha coincidido alguna vez la festividad de la Vírgen (para nosotros la de Begoña) y el inicio de las fiestas. Siempre empiezan el primer sábado justo después de la Vírgen, pero hoy, casualidad de las casualidades, coincide todo.
¡Y yo fuera de mi Bilbao! ¡Ayyyyyy!
Y un apunte, la verdadera festividad de la Vírgen de Begoña es el 11 de octubre, ahí más de fiesta y jolgorio...

Mi casa bilbaína está cerquita de la Basílica de Begoña. La Anteiglesia de Begoña fue la antigua República de Begoña, antes de que Bilbao fuera el Bilbao que todos conocemos, el unificado. Llegando a casa siempre pasaba por un hermoso caserío de piedra donde figuraba la placa acreditativa: BEGOÑA. Hoy en día ese caserío ya no existe, el Ayuntamiento no hizo nada por recuperarlo como patrimonio histórico y fue derruido para levantar en su lugar unas casas, que en nada recuerdan a la primitiva gloria de pertenecer a la zona de Begoña… ¡Cosas del progreso!

La “Amatxu de Begoña”, patrona de toda Bizkaia y de Bilbao, mueve masas, es pura tradición, y como el Athletic, todos los los vizcaínos, todos los bilbaínos, la llevamos en el corazón. Es tradición subir a Begoña, pasearse, hacer una visita a la “Amatxu”, comerse un talo con chorizo, tomarse un txakoli, ver las danzas, comprar rosquillas…

A Begoña suben todos los que quieren pedir suerte, salud, éxito en tal o cual empresa…, los que quieren ofrecer títulos y logros, dar las gracias por los favores concedidos, o simplemente para estar allí, en paz con uno mismo.
“A Begoña subir, de Begoña bajar…”

Y a la tarde, el txupinazo, se abre la veda de la fiesta. Marijaia de nuevo, anfitriona.
Me lo pierdo, otra vez que me lo pierdo, pero bueno, tengo mis corresponsales, y las fotos que saqué el jueves por la mañana, los preparativos para las txoznas, el recinto festivo (parte del recinto, pues es amplísimo, por muchas zonas del Botxo)…

Hoy “cuelgo” mi nostalgia botxera en esta Orilla, que aunque a veces sea orilla de secano y meseta, siempre será orilla cantábrica.

Nos vemos dentro de nada con unas Crónicas viajeras, prometido.
Mientras tanto, a todo aquel que pase, esté o añore Bilbao, sus cosas y sus gentes… Besarkada erraldoiak, muxu pilo bat, eta... Ondo pasa jaietan, nola ez!
Aquí vídeo del recibimiento a Marijaia, pregón y disparo del txupin de ayer sábado 15, dando comienzo a la Aste Nagusia 2009.


Fotos: Edurne e Internet