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miércoles, 25 de diciembre de 2024

PRIMERA VEZ QUE FALLO A MI CITA

 


Desde que este blog está en activo, allá por marzo del 2007, es la primera vez que fallo a mi cita navideña, a la de felicitar las Pascuas al personal...

Lo siento, no está el horno para bollos que se dice, pero más que nada es que no hay ni minutos para sentarme y poner cuatro líneas impregnadas de espíritu navideño. No hay tiempo y no hay ánimo. Cero. Nada de nada.

El año está siendo horrible, de lo peor, que se vaya ya, que se largue, que ni mire atrás, que nos deje en paz...

El empeoramiento de mi ama y el consiguiente deterioro de nuestra salud y calidad de vida, el fallecimiento de mi pareja, Antonio, en abril, el mundo...

Todo da miedo, mucho miedo, pánico diría yo.

Son fechas muy malas para estar alegres en situaciones como la mía.

Estoy muy blanda, lloro a la mínima. Pero hoy, por ejemplo, ha sido un día con sorpresa. Todo iba muy mal, además con muchísimos dolores, casi no podía ni andar... cuando mi hermano me ha subido del buzón una postal navideña sin sobre y con una pinza (de las de la ropa, de madera) con mi nombre y una sonrisa dibujada... Eso es lo que yo hacía con tod@s mis alumn@s cuando los dejaba en la rampa de salida para volar al insti, les hacía unas postalitas, les ponía algo y las sujetaba con una pinza con su nombre y el curso... Sé, me consta que much@s todavía tienen la pinza.

Pues hoy me han hecho un inmenso regalo: han llenado mi corazón de cariño. Y he llorado largo y tendido, no he podido comer tranquila. Pero estoy feliz.


Y dentro...


Hace 24 años era así:


Un grupo muy bueno, hay muy buen@s profesionales ahí, much@s...
me siento más que orgullosa.
Hoy estoy un poquito feliz.

Que su Navidad sea tranquila y llena de amor, que no falte la salud, y que la paz venga por fin a nuestras vidas, más que nada a las de quien realmente la necesitan.

EGUBERRI ON! ¡FELIZ NAVIDAD!

Y voy a poner esta foto navideña en Navacerrada, hace unos años, de Antonio y mía, no sé, porque me da la sensación de que lo traigo un poco a la vida de esta forma, de que se asoma para sonreírnos y desearnos Feliz Navidad...




Y GRACIAS POR ESTAR AHÍ.
ESKERRIK ASKO!

Fotos: De mi archivo personal. Sentimientos: Del fondo de mi corazón.


domingo, 15 de diciembre de 2019

PARA TOD@S VOSOTR@S : una carta de agradecimiento y despedida




Cuando era pequeña, allá por la recién estrenada segunda mitad del pasado siglo, y veía mi vida como un largo camino, pensaba que me iba a dar tiempo para hacer todo lo que quisiera. ¡Ingenua de mí! Han pasado muchos años, muchos, tal vez diría que demasiados, aunque, nunca son tantos como pensamos, y de todos aquellos sueños, aquellos planes… el que de verdad he podido cumplir hasta el final ha sido el de mi vocación, temprana, de ser maestra. Claro que también quería ser titiritera, espía, payasa, escritora, misionera, bailarina, bibliotecaria, enfermera, arqueóloga… ¡Y tantas cosas más! Todavía sigo queriendo ser unas cuántas de esas… ¡Tal vez ahora pueda!



Viernes 20 de diciembre de 2019, último día de una etapa de mi vida que se cierra, mi periplo más largo, más provechoso, duro y alegre (de momento). La nostalgia, que me viene rondando y anudando las entrañas y la garganta desde hace tiempo, me empuja a que os escriba esta carta.

No he tenido hijos, pero el destino me tenía preparada esta otra “maternidad”, la de ser la maestra, la andereño, de tant@s y tant@s... En treinta y ocho años de profesión, treinta y nueve cursos escolares, ¡uf, sois una legión quienes habéis pasado por mis manos! Incluso he sido andereño de algunos de vuestros hijos e hijas... Más orgullosa no puedo sentirme. 



Siempre he tenido miedo a estropear tan preciada mercancía. Las dudas me han asaltado hasta el último momento: ¿estaré haciéndolo bien? El material humano, y más si son niños, adolescentes, es lo más delicado que hay para trabajar. Si erramos, lo hecho no es algo que pueda borrarse y volver a empezar. Lo hecho, hecho está, ahí queda, y el error le puede fastidiar la vida a esa criatura.



Pero estoy tranquila, habéis salido al mundo, y no es el mundo el que os ha comido, sino vosotr@s quien se lo come, tenéis buenas herramientas entre las manos y sabéis usarlas.
También estoy contenta porque much@s de vosotr@s habéis seguido mis pasos y ahora os dedicáis a esta bendita profesión. Un@s cuánt@s habéis hecho las prácticas de Magisterio conmigo; otr@s, en algún momento, habéis trabajado, o incluso ahora mismo trabajáis, en la escuela… ¿Entendéis eso del orgullo? Es como el orgullo de una madre.

Jubilación. ¡Qué palabra tan fuerte! A mí se me ha metido hasta el tuétano y mientras que no la digiera bien digerida, me va a estar machacando noche y día. Acostumbrarse a los cambios es duro, difícil… Ya lo iréis comprobando, de hecho ya habéis hecho algunos cambios en vuestras vidas, unos porque han de llegar, otros, voluntarios, y otros porque vienen sin avisar y nos dejan descolocados. ¡Así es la vida, querid@s!



Siempre me he vanagloriado de mantener una buena relación con mis alumn@s, y creo que soy una gran privilegiada, porque, a ver, ¿cuánta gente de mi profesión puede decir que a pesar de los años pasados todavía mantiene el contacto con un nutrido grupo de sus pupil@s? Yo sí puedo decirlo, y presumo de ello.

Seguir vuestros pasos más allá de la escuela no ha sido difícil, siempre he preguntado a unos y a otros, aquí y allá… Siempre he estado al tanto de vuestros progresos y me he alegrado de esos logros merecidos. ¡Sois mis niñ@s!

Andereño Edurne. ¡Suena tan bien! No quiero ser otra cosa que andereño Edurne, siempre seré andereño, maestra, ¡hasta que me muera!



Sé, por experiencia, porque yo también he sido niña, adolescente, joven alocada… que hay profes que se quedan en tu corazón para siempre, yo tengo un@s poc@s. De hecho, hace unos meses, y por uno de esos azares maravillosos de la vida, pude contactar de nuevo con mi querida profe de Francés del Instituto, Yvonne. La emoción que le hizo saber de una de sus alumnas, que además la había recordado toda la vida y que ahora tenía la oportunidad de decírselo… fue terrible. ¡Uf, me emociono solo de volver a recordarlo!

Sé también, que much@s os seguiréis acordando de mí, (¡espero que bien!), y que otr@s me habrán borrado de su vida hace tiempo ya. Es imposible caerle bien a todo el mundo, resultarle buena profesora, que sientan que les eres cercana, que crean que en realidad te preocupas por él, por ella…



Pero lo que sí quiero que sepáis es que de tod@s vosotr@s, y mirad que sois chiquicientos…, he aprendido mucho. He aprendido de vuestros problemas, de vuestras reflexiones, de vuestras vivencias, de vuestros razonamientos, de vuestras cabezonerías, de los malos y buenos tragos que me habéis hecho pasar, de lo que he sufrido y lo que he disfrutado con vosotros… Habéis hecho que nunca haya dejado de ser esa Edurne niña que salía del cole todas las tardes como si acabara de llegar de la guerra de los Cien Años: despeinada, con las manos manchadas de bolis de todos los colores, con los leotardos del uniforme retorcidos, con la goma de saltar saliéndose por el bolsillo de la bata, y con esa sonrisa inocente y picarona pidiendo la merienda a ama, y con un poquito de miedo por tener que decirle a aita que no había terminado todos los trabajos de clase… ¡En fin, cómo no me iba a identificar yo con vosotr@s!



Sé que ya sois unas mujeres y unos hombres de provecho, y que l@s que están en el camino, también lo lograrán. Da igual a qué nos dediquemos, no todo el mundo puede ser ingeniero, piloto, arquitecto, físico… en la vida somos de todo, necesitamos de todas las profesiones. Solo tenemos que poner empeño y mucho cariño en lo que hacemos. La de maestr@ es la profesión de profesiones. Para ser lo que sea que queramos o podamos ser… hay que pasar por la escuela. Y ahí es donde estamos nostr@s, esperando a que años tras año lleguen nuevas generaciones a las que educar y enseñar a ser buenas personas, que en definitiva es lo más importante de todo.

Espero haber estado a la altura, con todos los fallos y defectos que arrastro (es lo que tiene ser humano y no máquina), yo he intentado dar todo lo mejor de mí y hacerlo lo más ameno y divertido posible. Recordad que el saber no ocupa lugar, eso me lo decía siempre  mi amama. Sabed que os quiero a tod@s, que podéis contar conmigo para lo que queráis o necesitéis. Habéis sido un regalo para mí.



No os olvidéis nunca de luchar por aquello que creáis justo, ni de perseguir la felicidad, y mucho menos de ser buena gente…
¡Ojito, que os estaré vigilando!

Bihotz-bihotzez
                            Andereño Edurne 




Fotos: De mi memoria personal. Texto, lágrimas, moqueo, sentimiento, alma, corazón y vida  y demás: Edurne
* Escribo en castellano puesto que la carta la voy a publicar en medios en los que quienes me vayan a leer no tienen porqué saber Euskera. 











domingo, 15 de septiembre de 2019

¡ME QUIERO JUBILAR!




                                                         
¡Jajajajaja! Me paso el día diciendo que me quiero jubilar. Lo digo así, como en broma, pero no lo es. El hecho tiene dos lecturas, al menos dos, que seguro que tendrá más... Claro que me quiero jubilar, es necesidad vital para mí en estos momentos de mi vida, pero, ¡qué bajonazo me está dando!

Treinta y ocho años de mi vida dedicados a la enseñanza en la Escuela Pública. Ahí es nada. Y de ellos, treinta y cinco años, cuatro meses y treinta y tres días, para cuando deje de formar parte activa del claustro de mi último centro, o sea, más de la mitad de mi vida en “mi escuela”. ¡Cómo no voy a estar de bajón! Tengo un maremágnum de emociones en el cuerpo, que no les digo nada.

Ando haciendo limpieza y ordenamientos varios de cajas, armarios, carpetas, libros y cuadernos, también voy encontrando reliquias, apartando lagrimones que no piden permiso… ¡Ay!


Cuando digo que en navidades me jubilo, mucha gente me mira con cara rara, así como pensando que seguro que no tengo 65 años… Y tengo que aclarar: miren ustedes, es que yo soy maestra, funcionaria de carrera, o sea, con mis oposiciones, en el ejercicio de mi profesión y cotizando desde el curso 81-82, lo que se traduce en 38 años, que en diciembre cumpliré 60, y que al pertenecer al régimen de MUFACE (Mutualidad de funcionarios civiles del Estado), lo que llaman “Clases Pasivas” (me río yo de eso de las clases pasivas, que venga Dios y lo vea, ¿pasiva yo? ¡Ay, que me parto!), pues eso, que en esas circunstancias… ¡ME PUEDO JUBILAR!


Veremos cómo transcurre este trimestre. De momento estoy haciendo un duelo escalonado, que no sé si será mejor o peor. Para empezar he tenido que salir de la que ha sido mi aula en los últimos veintiocho años, porque no voy a coger tutoría, voy a dar refuerzos de Euskera en el tercer ciclo, así que... ¡Fuera!, ¡y eso sí que ha sido la repera limonera! Ahora mismo no sé si seguir con el tema, porque se me están anegando los ojos, ¡ya les digo!


¡Ah, y en estos dos meses de verano, hasta nos ha crecido una calabaza en nuestro pequeño huerto escolar!


Que sepan que por aquí estoy, que no me he ido, y que no me pienso ir. Llevo un ritmo dispar en todo, solo dejo que mis días vayan fluyendo tal cual, y luego ya iré poniendo orden en todo mi mundo, que está bastante “despeinado”, como unas crónicas que tengo por ahí a medias… en algún momento las sacaré.

Septiembre avanza a pasos agigantados, ya nos hemos zampado la mitad de este mes tan especial. Y digo especial porque para mí, desde niña, septiembre era mágico. El final del verano, de esas largas vacaciones en las que yo disfrutaba como una enana, y el ir preparando la vuelta al cole. Despacito. Entonces el curso empezaba en octubre. Recuerdo yo el 3 de octubre de 1968, comienzo de curso; terminada la Primaria, 1º, 2º y 3º, y previo paso por Parvulitos, claro, entrábamos en un limbo llamado “Ingreso”, lo que hoy en día es 4º de Primaria, y antes 4º de EGB. Ahí se suponía que se cimentaba el paso al Bachiller Elemental, 1º, 2º, 3º y 4º, más una Reválida (verán ustedes que yo soy muy antigua ya…). Bueno, que me desvío, yo estaba en ese 3 de octubre de 1968, primer día del nuevo curso. Nervios. Nueva profesora, en este caso la hueso más hueso de todo el cole, “la Pinocho”, se llamaba Rosa, pero todo el mundo la llamaba La Pinocho (¿cómo me llamarán a mí?), y así nos fue dada en herencia. Nervios y miedo, porque, infundía miedo la tía, ya les digo yo que sí…El caso es que a mí, aquel día todo me daba un poco igual, me sentía a flote. Me pasé la mañana preguntando a todas las niñas, que a ver qué iban a hacer a la salida de clase, que a dónde iban a ir…Y todo para que me preguntaran a mí y yo poder contestar: “¡Pues yo voy a la clínica, porque hoy me ha nacido un hermanito, o una hermanita!” Ese fue, ha sido y será, el comienzo de curso más especial de toda mi vida.

Septiembre, desde hace muchos años es el comienzo de una nueva etapa, para nosotros es como si el Año Nuevo nos llegara el 1 de septiembre, así de claro. El olor a tiza, a lápices de colores, a libros y forros… ¡Eso no tiene precio! No hace falta ser niño para disfrutar de ese hormigueo de estrenar la sabiduría que está por venir. ¡Tantas cosas!

El pasado lunes 2, en el claustro de comienzo de curso, pensaba yo que con cada frase, cada situación, estaba despidiéndome de ese mundo, de mi mundo, que iba a ser la última vez que me reencontraba con mis compas en la sala de profes, que iba a ser la última vez de ese ritual tan interiorizado…

¿Pero yo no había dicho que iba a dejar el tema por eso de los embalses llenos de agua que me inundaban la casa de las emociones? No tengo remedio.



Maestra soy. Maestra seré hasta que me muera.
¡Feliz comienzo!


Fotos, texto y emociones: Edurne. Imágenes: Internet

jueves, 31 de agosto de 2017

PEQUEÑOS APUNTES INTERCRÓNICAS (III)


Hoy, por fin, se han abierto los cielos y han rugido  las nubes. Nubes negras cargadas de enfado acumulado. Todo el aparato eléctrico a mano desmadrado: centellas, truenos divinos y relámpagos a la velocidad de un rayo. Agua. Bendita agua. Agua bendita. El diluvio. El de Noé sería más terrible, seguro, pero el de hoy por este norte despistado no le queda corto… Y así anda, que se calma, que arrecia, que sopla don Eolo, que las nubes bajan hasta la tierra, a tocar suelo firme… ¡Alupé, alupé, sentadita me quedé! ¡Y que la noche se nos echa encima como loca!



Pues eso quería contarles, que ya llegamos al final del verano (pongan ustedes la música del Dúo Dinámico), y que de tanta tensión climatológica, pues que hoy ha estallado la guerra de agua. Y que mañana es mi último día de vacaciones. ¡Socorroooo! Nada, tranquilos, que no estoy como la princesa Rapunzel encerrada en la torre y lanzando mi poderosa y larguísima melena por la ventana por ver si alguien se anima a rescatarme… Referencias del mundo Disney, sin más.






Viernes 1 de septiembre, comienzo de mi curso escolar número 36. 



Ya, ya sé que dirán algunos que ya estoy otra vez con la misma cantinela lalalalala. Ya, pero, ¿qué quieren? Es lo que me bulle ahora mismo por mis adentros. Tengo sensaciones raras, muy raras, es como lo de que sí, que no (y que caiga un chaparrón)… Esperemos a ver cómo nos pinta. De momento, ayer ya tuve un par de encuentros en la tercera fase (léase, alumnos y exalumnos), pero muy buenos, hubo, abrazos, besos y alegría por el encuentro, así que…

Este verano he leído muuuucho, y sigo leyendo, así que luego les pondré  algún título más.



Este verano también he pasado muuuucho calorrrr. Muchísimo. Aquí y en Madrid. Creo que estoy eliminando toxinas a pasos agigantados, ¡con tanta sudada que me estoy dando! Eso del Cambio Climático se va haciendo cada año más y más presente, y quien lo niegue es que no es de este mundo… el calentamiento global es un peligro que nos va cercando sin disimulo alguno, y lo peor de todo es que aunque sabemos que los responsables, los culpables de esta osadía somos nosotros, seguimos ignorando la mayor. Paco ha llegado con la rebaja. Habrá que atársela al dedo.




Sigo desvariando un poco, es que, saben ustedes, ya son las 21:10, se ha oscurecido el panorama y yo tengo hambre. Lo del hambre es algo que lo he notado ahora mismo, después de la coma de ustedes… Apretaré el paso con estas “mini-crónicas”.

Voy a hacer un repasillo de las actividades culturales de esta segunda parte del mes. Vamos a ver, vamos a ver… dejen que estruje la tête…



Veamos, por el Foro tuvimos a bien adentrarnos en las tripas del Caixa Forum y dejarnos transportar a la Grecia antigua a la de Aristóteles, a la de Fidias y también de Pericles. Dioses, héroes y mortales paseando por el Ágora y el Olimpo. La exposición “LOS ANTIGUOS GRIEGOS. Atletas, guerreros y héroes” presenta una nutrida colección de esculturas, ánforas y demás utillaje doméstico y ritual, joyas, lápidas, bajorrelieves y explicaciones varias sobre la vida, las costumbres y creencias de aquella época. Hasta octubre estará disponible, así que si les interesa ese periodo de la Historia, ya saben, ¡vayan corriendo a verla!




Una planta más arriba, o más abajo, que ya no recuerdo, descubrimos otra exposición, muy buena por cierto, “ARTE y CINE. 120 años de intercambios”. Una muestra muy bien estructurada, con soportes cinematográficos (desde los comienzos del cine con los famosos hermanos Lumiére) y cuadros, pequeñas esculturas, perfomances… La recomiendo, ¡pero es una lástima que ya no estará disponible en septiembre!




Nos marcamos un viajecito a Salamanca para ver la exposición de Miquel Barceló, “EL ARCA DE NOÉ” (vaya, Noé y su diluvio andan por aquí otra vez) con motivo de la conmemoración del octavo centenario de la Universidad de Salamanca. No me dirán ustedes que no era una buena ocasión, primero, para escapar del calor de Madrid (aunque allí no andaban escasos de canícula) y segundo, para visitar de nuevo la ciudad universitaria, hermosa y vetusta ella…



La exposición se puede ver en distintas ubicaciones, tanto al aire libre como en recinto cerrado. Se compone de elementos de tamaño descomunal como el elefante que está en la Plaza Mayor, y que ya estuvo en Madrid en la parte externa del Caixa Forum precisamente (este de ahora es otro paquidermo, hecho expresamente para esta exposición, pero es igual, cambia el color, y que este salmantino, irreverente él, se tira unos pedos en forma de fumarola cada vez que el reloj de la plaza marca las horas). 




También hay acuarelas, cerámicas, un conjunto escultórico formado por unos fósforos representando las distintas fases de la vida,  cuadros de gran tamaño, y especialmente el que da título a la exposición. Si a ustedes les gusta Barceló, esta es otra disculpa para visitar la ciudad castellana. Hasta octubre.












Y aprovechando que estamos de exposiciones, les contaré que han estrenado una película sobre la relación del pintor Cezanne y el escritor Zola. La peli en cuestión es “CEZANNE Y YO”. Los paisajes de la Provenza francesa son magníficos. Ahí pueden ver ustedes la famosa Montaña Sainte Victoire que pintó y pintó hasta la saciedad el inconformista Cezanne. Te queda la duda de si en realidad las cosas fueron tal cual las pintan en el film, y lo digo porque hay un libro por ahí, escrito por un íntimo amigo del pintor que cambia un poco las personalidades de ambos genios. En cualquier caso, para mi gusto, la película adolece de exhibición pictórica, me explico: no se ven los cuadros de Cezanne, apenas bocetos y lienzos semicoloreados. Pero bueno, la historia trata más bien de la relación tan intensa que tuvieron el escritor y el pintor, y de su posterior enfado.


Por estas tierras llegó Marijaia con su alegría y ganas de fiesta, disfrutó la Aste Nagusia, y el domingo, como todos los años, se dejó inmolar en las aguas de nuestra querida Ría, eso sí, con la promesa de renacer de sus cenizas al año que viene.



Decía yo que estaba venga a leer y a leer, ¿verdad? Sí, así es, estoy de nuevo en el club de los leones (y no en el club de mi querido Athletic, los leones por antonomasia), si no de los leones y las leonas de leer, claro.

Aquí van unos títulos más:



KANT Y EL VESTIDO ROJO de Lamia Berrada-Berca. Pequeña novela impregnada de poesía, de reivindicación. El mundo de la mujer en la sociedad musulmana, y más si es fuera de su país, como una cárcel en la que hay que matar cualquier deseo, cualquier qiuerencia, cualquier sueño… Una preciosa historia. Triste pero valiente.




CANCIÓN DULCE de Leila Slimani. De este libro hice mención en una entrega anterior, pero no lo había leído. Ahora ya está leído, devorado diría yo. Las críticas que adornan a este libro son bien merecidas. Crea una tensión desde el primer párrafo que se va manteniendo capítulo a capítulo y te lleva de la mano de esa dulce niñera hasta descubrir sus infiernos. Merece la pena leerlo, háganme caso.





LA MEMORIA DEL ÁRBOL de Tina Vallés. También lo mencioné en una entrada anterior, pero como ahora ya lo tengo leído, asimilado e interiorizado, puedo decirles que es una historia enternecedora. La relación de un niño, Jan, con su abuelo, Joan, enfermo de Alzehimer. Una delicia de libro. Se llora, les aviso yo de que se llora, pero merece la pena dejar que el corazón se te encoja, de verdad.




PASEOS CON MI MADRE de Javier Pérez Andújar. Estoy leyendo esta novela llena de recuerdos de infancia, de adolescencia y de juventud de un muchacho que creció en las afueras de una Barcelona que muy bien podría ser cualquier otra ciudad de España en pleno desarrollo industrial de los años 60, 70… Para los que ya estamos en la cincuentena, este libro es como un baúl donde se encuentran guardados nuestros recuerdos.




4 3 2 1 de Paul Auster. ¡Por fin! Por fin, y después de siete años, la nueva novela de Auster. 957 páginas rebosantes del más puro estilo Auster. La he compardo hoy, salió ayer, y ya estoy enganchada. Promete. Les contaré a la próxima.

Y me parece que ya lo voy a dejar por hoy. Son las doce en punto y aún no he escogido las fotos que voy a poner de acompañamiento. Posiblemente haga como la última vez, colgar el texto y alguna fotografía, y mañana ir insertando el resto…



Recuerden que en la vida mucho hay de artificio, de ruido e ilusión, pero que cuando todo eso desaparece, también queda lo que realmente importa...



¡Ánimo y fuerzas para encarar la vuelta a la normalidad!



Fotos: Antonio y Edurne. Cartel película y dibujos varios: Internet. Vídeo. Youtube.