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jueves, 23 de abril de 2026

EN EL SEGUNDO AÑO

 


Todavía me quedan lágrimas

para llorarte.

Muchas.

Todavía me duelen los recuerdos.

Mucho.

Todavía te hablo,

despierta y en sueños.

Mucho.

Todavía siento tu mano en la mía,

tu aliento en mi piel…

Todavía resuena tu risa en mi cabeza,

todavía llevo tus besos en mi boca.

Todavía…

Pasarán los días,

los meses y los años,

pero tú seguirás vivo en mí,

eres mi pasado y mi presente ,

y aunque el futuro sea incierto,

ahí también estarás.

Todavía me quedan palabras

que decirte.

Muchas.



Fotos: de la memoria de mi otra vida. Texto y dolor: Edurne.
Hoy, 23 de abril, día bonito donde los haya (para mí siempre lo ha sido, un día unido al placer de la lectura...) y que se ha tornado en un día triste... Hoy, digo, hace dos años que Antonio, mi compañero de vida, cayó fulminado por un infarto. Hoy sigo igual de impactada, de vacía, de encogida, de triste, de enfadada con la vida...



martes, 22 de julio de 2025

92 EL 22

 


NO SON LOS AÑOS,

ES LA VIDA QUE PASA,

QUE DEJA SU HUELLA.




* Hoy, 22 de julio, cumple años la madre que nos parió a Aitor y a mí. Hoy cumple 92.

Es una auténtica campeona. Llegar hasta aquí en sus circunstancias es de una naturaleza muy fuerte.

Ella es puro amor. Es hermosa, por dentro y por fuera, no necesita nada para brillar, su bondad la viste y adorna.

Es la reina de nuestros corazones, no podemos quererla más, bueno, sí, cada día la queremos un poco más...

Estamos viviendo este tiempo que la vida nos regala con mucha intensidad, con el cariño que nos desborda y dando gracias por seguir teniéndola. 

Hoy, celebramos un año más.


Foto1: Edurne. Foto2: de la memoria familiar. Foto3: Antonio, rosa de su jardín. Haiku y texto: Edurne.


miércoles, 23 de abril de 2025

YA SÉ QUE TE HAS IDO

 


Ya sé que te has ido.

Que te has ido para no volver.

Que ya no llamarás más a mi puerta,

 ni te veré llegar.

Ya he caminado sola

por este desierto de lágrimas

trescientos sesenta y cinco eternos días.

Sola, sí.

Ya sé que te has ido.

Me lo dices cuando me miras

desde las fotos,

desde los recuerdos,

desde aquella otra vida

que tuvimos y tú te has llevado.

Sí, ya sé.

Pero me resisto a dejar

que tu aliento se aparte de mí,

a que tus manos ya no toquen mi piel,

a que tu boca no calme en la mía

su sed…

Ya sé que te has ido.

Me lo dice el silencio

de los demás

que me habla como si nuestra historia

no hubiera tenido lugar…

Ya sé que te has ido.

Te has ido y el cielo es ahora

quien recoge mi lamento,

las noches quienes abrazan mi pena

y la lluvia quien llora por mí…

Ya sé que te has ido, Antonio,

pero de mi corazón nunca te irás.



Hoy, 23 de abril, día del libro, fecha para no olvidar,, hace un año que falleció Antonio, mi compañero de vida. Todavía estoy desolada y mi duelo va lento e incompleto.
Foto 1: Montaje casero by una servidora. Foto 2: alguien que estaba por ahí (Viena, esperando para entrar en la Musikvereim, agosto de 2009). Texto: Edurne.

jueves, 23 de enero de 2025

HOY

 


Hoy,

tras nueve meses de un embarazo no deseado,

paro esta hija del dolor.

Nueve meses alojada en mi  corazón.

Nueve meses alimentándose de mi llanto,

excavando en mis recuerdos,

azuzando las noches en blanco,

los días en negro…

Y ahora no sé qué hacer con ella.

No tengo con qué amamantar su hambre,

ni sus ansias por crecer.

Aún le queda tiempo para alejarse de mí.

No ha pasado un año,

no está preparada para salir al mundo,

todavía necesita de mis lágrimas,

de mi amor…

Nueve meses de soledad,

Nueve meses de incredulidad.

Nueve meses y ya sé que es verdad

que nunca volverás,

pero que nunca te marcharás.

 

Hoy, 23 de enero, hace nueve meses que falleció Antonio. El tiempo de un embarazo. Hoy es el parto.

Foto: de su hijo Unai, sacada el 22 de enero de 2012 en Getxo. Felicidad: Antonio y Edurne. Texto: Edurne


miércoles, 24 de enero de 2024

DIEZ AÑOS, AITA, ¡DIEZ!

 


 


Diez años que te marchaste, aita. Parece mentira pero ya han pasado diez años.
Y aquí nos quedamos nosotros, recordándote cada día, echándote de menos constantemente. 

Sé que cuidas de nosotros y que vaya trabajo que te estamos dando, ¡madre mía! Ahora peleando con amatxu, cuidando de ella día y noche... Desde tu ictus llevamos catorce años terribles.

Te necesito, lo sabes. Y sabes que te hablo todos los días, que te pregunto, que intento hacerlo todo lo mejor que puedo pero la mochila que cargo es muy pesada ya. ¡Qué falta me haces!

Me encanta esta foto, tu risa fresca y natural, espontánea, como eras tú.
Siento tanto orgullo de ser tu hija que no me cabe en el cuerpo, aita. Eres el mejor padre que podría tener. Te quiero. Maite zaitut, aitatxu, hasta el infinito y más allá.

No querías marcharte aquel 24 de enero de 2014, aunque sabías que no podías quedarte más. Tu mano agarrada a la mía, y así te acompañé en tu partida, no nos soltamos. Eso está en mi corazón. Eres mi ángel de la guarda. Nuestro ángel. Sé que ahora estás cuidando de amatxu a tope y de que la fuerza que tengo y que ni yo misma sé de dónde me sale, me la estás mandando tú. Eskerrik asko por sostenerme.

Voy a cerrar los ojos y a recordar toda nuestra vida juntos, todo lo que nos diste, lo que aprendimos de ti, lo que nos quisiste...

Aita, no me olvido de lo que nos decías siempre: Gora bihotzak! Lo intentamos, intentamos mantener los corazones alegres, en alto, alertas, a salvo... Aunque nos cueste hasta respirar la mayoría de las veces.

Diez años de ausencia que no es tal porque siempre estás.
Te queremos. Siempre vivo en nuestros corazones.



Fotos: De la memoria familiar. Recuerdo y homenaje: Edurne



martes, 24 de enero de 2023

NUEVE AÑOS

 




Tu vuelo libre

 

protege nuestros días.

 

Tu alma nos sonríe.


Foto: De la memoria familiar. Haiku: Edurne.

Hoy, 24 de enero, hace nueve años que nuestro aita decidió volar y convertirse en espíritu libre. Él nos cuida, vela por nosotros. No hay día que no sienta su presencia. Aita, maite zaitugu!


viernes, 22 de julio de 2022

HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ

 



Querida madre:

Hoy es tu día, todavía es tu día, faltarán menos de dos horas para que acabe esta jornada tan especial.

Hoy has estado contenta y superemocionada. Para nosotros eso es el mejor de los regalos.

Casi no llego a hacerte este homenaje de todos los años, tú mejor que nadie sabes que no me alcanza la vida, que los días y las noches son cortos para mí... ¡Pero aquí estoy!

Y como no me da la cabeza, ni el tiempo, ni la inspiración... recurro a este viejo poemilla de agradecimiento que siempre saco a relucir cada x. Es que me parece que no hay mejor forma de decirte todo lo que te quiero, amatxu.

Sé que hoy has sido feliz, y eso para mí es suficiente.

Maite zaitut/zaitugu, amatxu!

ZORIONAK!

¡Ahora a por los 90!


 TENGO UNA MUÑECA VESTIDA DE AZUL




Te doy las gracias

porque un día,

tus carnes se abrieron

para darme a mí la vida.

Porque sufriste

con paciente espera

a que mi llanto cesara.

Porque dejaste

tu piel en mi piel.

Porque tu sudor

fue formando mi sangre.

Porque tu corazón

de madre, se hizo

corazón de niña.

Porque me pariste

un lluvioso día,

con todo el amor y

con todo el dolor…

¡Te doy las gracias,

madre mía!



Fotos: De la memoria familiar. Texto y poemilla adolescente: Edurne.

Hoy ha cumplido 89 años la señora Edurne, mi amatxu. Cada día la quiero más.

lunes, 24 de enero de 2022

A MI AITA

 


Aitatxu:

Nada es mejor desde que te fuiste. Nada.

El frío se ha instalado en nuestras vidas, la incertidumbre del mañana es nuestra única esperanza, aunque vaya vestida de miedo.

Nada es mejor, aita, nada.

Casi agradezco que no estés en este mundo que nos va quedando, así, tan estrecho de todo, tan ruin, tan extraño… Estarías sufriendo mucho. Tú, tan justo, tan honesto, tan generoso, solidario y empático. Por eso mejor que no estés.

Ocho años caben todavía en las dos manos, pero… ¡son tantos! Tantos que me parecen una eternidad.

Sabemos que nos cuidas, que miras por nosotros constantemente (¡cuánto trabajo te estamos dando!), y por eso sentimos tu presencia en cada rincón, en cada pensamiento, en cada hecho… Eres tan grande que no hay nada ni nadie que pueda apagar tu recuerdo ni nuestro cariño y respeto por ti. Pero eso ya lo sabes.

Nunca me cansaré de darte las gracias por haber sido mi padre, nunca. Todos los días te hablo, te pregunto, ¡y lloro!, como ahora, que ni veo lo que escribo de lo empañados que tengo los ojos, que ni respirar puedo del nudo que me aprieta la garganta.

Hoy vuelvo a sujetar tu mano para acompañarte en ese último viaje, aita. Hoy vuelvo a sentir todo tu amor en ese gesto, tu valentía, porque fuiste un valiente, tu agradecimiento por habernos tenido… No querías irte, lo sé, no soltaste mi mano ni un momento a pesar de que sabías que era tu hora.

Estás en el aire que respiramos, en el sol que acaricia nuestra piel, en la lluvia que nos moja, en el trino de tus amigos los gorriones cuando vienen a anidar en la farola en primavera, en las pequeñas flores entre el césped del parque por el que te gustaba pasear con amatxu, en el rugido de las olas azotando las rocas, o en esa espuma suave que llega hasta la orilla… Y en tus cosas, en tus libros, tus cuadernitos, en tu letra, aita, ¡tu letra! Estás en todas partes,  en todas.

Hoy cumples, cumplimos, ocho años de ausencia. Aprender a vivir sin ti es tarea diaria, pero tú nos ayudas a seguir adelante. Eskerrik asko, aita!

¡Hasta el infinito y más allá!

Maite zaitut! Maite zaitugu!


Hoy, 24 de enero, se cumplen ocho años desde que mi aita nos dejó. El año pasado no pude hacerle el homenaje que le hago todos los años porque estábamos peleando por la vida de ama. Yo le rogaba que no se la llevase todavía, que nosotros la necesitábamos, ¡y aquí está! Mi aita, el mejor, ¡cómo olvidarlo! Imposible. 

Fotos: De la memoria familiar, la última es la que más me gusta de todas las que tengo con él, muestra tanto... Desahogo: Edurne.

 


jueves, 22 de julio de 2021

22x4=88

 


                                                                   

Madre,

hoy te salió redondo el número,

y ya ves,

¡de resultas te cantaron

un doble infinito!

Parece que la vida,

al fin,

te devolvió con interés

lo que ya te andaba robando.

Ocho son también los meses

desde que asomó la nariz

la maldita pesadilla.

Tú no recuerdas mucho.

Mejor.

Fue lo peor.

Ahora estás,

y eres tú.

De nuevo tú.

Andábamos nosotros con los llantos

pegados a la piel,

con el sueño sin descanso,

con las manos cerradas,

bien apretadas,

como puños retando al destino.

Los ojos,

vacíos.

Las caras,

medio borradas...

Pero ahí estaban tus manos.

¡Tus manos, madre!

Ellas nos salvaron.

Ellas te salvaron.

Nunca las soltamos,

nunca las soltaste.

Sabías,

de alguna forma,

que estábamos.

Por eso te resistías a partir.

No llevabas maleta para ese viaje,

no habías comprado billete,

no era ése tu tren.

Alguien te metió en un vagón equivocado,

pero pudiste apearte

antes de llegar al final.

Hoy es tu gran día,

al que no podías faltar.

Hoy festejamos tu sonrisa,

tu mirada llena de vida.

No importa que las cosas

sean distintas.

Importa que tú llenas

nuestras vidas.

Zorionak, amatxu maitia!

 

Texto: Edurne. Foto: favor de Auri, una amiga. 

Hoy, 22 de julio de 2021, mi amatxu cumple 88 años. Casi no llega. Errores de mala praxis médica la llevaron al borde la muerte en dos ocasiones. Pero no era su momento y pudo volver de allí a donde la habían llevado. Una lucha sin cuartel la suya y la nuestra. Es una campeona, nuestra campeona.

 

 

 


miércoles, 22 de julio de 2020

¡Y LLEGÓ EL DÍA!




“Un soneto me manda hacer Violante…”
No,
no voy a marcarme un soneto,
querida madre
—qué más quisiera yo
que poder emular al gran Lope—,
pues mis letras dan para lo que dan…
Soy más de verso libre
y sentimiento intenso,
ya tú sabes…
Más da mi corazón de hija,
que hoy,
en este tu día,
y para festejarte,
se puso
traje de domingo,
sonrisa de fiesta,
y
cascabeles y campanillas
en el alma.
Llevamos mucho caminado
codo con codo,
latido con latido.
Ya soy casi como tú
—dicen que  cada día un poquito más—,
pero siempre serás la Edurne original.
Yo,
pues eso, 
madre mía,
que siempre te sigo unos pasitos
por detrás…
¡Aprendiendo de ti!
No en vano llevo haciendo las prácticas
de supervivencia contigo
desde que un día,
allá en tiempos muy pretéritos, 
te estrenaste en esto de ser madre
con ésta tu niña,
tu barullito…
Nunca te agradeceré
lo suficiente tus lecciones de vida,
nunca.
Siempre lo digo:
“yo de mayor,
quiero ser como tú”.
Y hoy,
aquí me tienes,
como cuando era pequeña,
y disfrutabas vistiéndome de calle
 olvidando por un día 
el uniforme del cole, 
peinando mi melena,
sacándome,
orgullosa,
a pasear…
"Esta es Edurne,
mi hija".
Pero hoy,
 yo soy la orgullosa.
"Esta es Edurne,
mi madre",
nire amatxu maitia!
Zorionak, ama!



Selfie "aquí te pillo, aquí te mato": de ayer a la tarde. Texto: Edurne. 
Como todos los 22 de julio desde que vino al mundo, la señora Edurne cumple años, hoy son 87, y yo, su hija, la homenajeo así, dejando una pequeña y espumosa ola de cariño para ella en esta Orilla. Es una campeona. Txapelduna!

domingo, 8 de marzo de 2020

MARTXOAK 8 / 8 DE MARZO





EMAKUMEOK ZUTIK!


Vídeo: Youtube

viernes, 24 de enero de 2020

SEIS LUNAS



Seis lunas
para iluminar mis noches.
Seis soles
para acompañar mis días.
Seis plumas
para escribir mi llanto
en esta orilla de la vida.
Seis penas
que llevo escondidas
entre la mirada huidiza
y la sonrisa de mentira.
Seis los años
que cuenta el calendario
de mi angustia.
Seis vueltas a la esquina
cada vez que te pienso
y no te encuentro.
Seis veces
que ya te has ido,
y seis las que me vuelvo
cuando sé que estás conmigo,
cuando siento tu mano
sujetando mis miedos,
susurrando mi nombre,
así,
bajito, bajito...

Foto: La foto más especial de las que tengo con mi aita, de la memoria familiar. Texto: Edurne. 
HOY, 24 DE ENERO, A LAS 6 DE LA MAÑANA DE HACE SEIS AÑOS, Y DE MI MANO, MI AITA SE FUE EN BUSCA DE OTROS MUNDOS. CERRÓ UN CICLO. SEIS AÑOS SON UNA ETERNIDAD SIN ÉL, PERO SIGUE PRESENTE EN NUESTRO DÍA A DÍA, EN CADA PALABRA, EN CADA MIRADA... BETI GUREKIN, BETI ZUREKIN!