Aquí en esta orilla
blanca
del lecho donde
duermes
estoy al borde
mismo
de tu sueño. Si
diera
un paso más, caería
en sus ondas,
rompiéndolo
como un cristal. Me
sube
el calor de tu
sueño
hasta el rostro. Tu
hálito
te mide la andadura
del soñar: va
despacio.
Un soplo alterno,
leve
me entrega ese
tesoro
exactamente: el
ritmo
de tu vivir
soñando.
Miro. Veo la estofa
de que está hecho
tu sueño.
La tienes sobre el
cuerpo
como coraza
ingrávida.
Te cerca de
respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera,
desnuda,
cuando te vas al
sueño.
En la orilla se
paran
las ansias y los
besos:
esperan, ya sin
prisa,
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi
alma
doblada sobre ti
las miradas
recorren,
traslúcida, tu
carne
y apartan
dulcemente
las señas
corporales,
por ver si hallan
detrás
las formas de tu
sueño.
No lo encuentran. Y
entonces
pienso en tu sueño.
Quiero
descifrarlo. Las
cifras
no sirven, no es
secreto.
Es sueño y no
misterio.
Y de pronto, en el
alto
silencio de la
noche,
un soñar mío
empieza
al borde de tu
cuerpo;
en él el tuyo
siento.
Tú dormida, yo en
vela,
hacíamos lo mismo.
No había que
buscar:
tu sueño era mi
sueño.
Mejor que en mis
explicaciones, van a encontrar más sabias y acertadas referencias a la vida, la
obra y el significado de ambas, en otras letras, cuyos enlaces les dejo aquí
mismo. Primero, pueden ir a la Wikipedia,
que es una chivata de lo más práctica, para saber lo que nos cuenta acerca de Luis Cernuda, y después a estos tres
blogs amigos, cuya calidad no está en cuestión, me da igual el orden, pues los
tres espacios merecen muchísimo la pena.
Les invito a visitarlos. “La Acequia”,
“Machado en Collioure” y “El laberinto grotesco”. Si les gusta la
poesía, imagino que tendrán a Luis Cernuda, como yo, en un lugar importante.
Hoy se cumple el cincuenta aniversario de su muerte, no está de más recordarlo a
través de sus letras…
Poema: “Aquí en esta orilla blanca” de Luis Cernuda. Esaneado
libro: Edurne. Imagen y documentación: Internet.
Referencias: “La Acequia”, “Machado en Collioure” y “El laberinto grotesco”.



