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jueves, 23 de abril de 2026

EN EL SEGUNDO AÑO

 


Todavía me quedan lágrimas

para llorarte.

Muchas.

Todavía me duelen los recuerdos.

Mucho.

Todavía te hablo,

despierta y en sueños.

Mucho.

Todavía siento tu mano en la mía,

tu aliento en mi piel…

Todavía resuena tu risa en mi cabeza,

todavía llevo tus besos en mi boca.

Todavía…

Pasarán los días,

los meses y los años,

pero tú seguirás vivo en mí,

eres mi pasado y mi presente ,

y aunque el futuro sea incierto,

ahí también estarás.

Todavía me quedan palabras

que decirte.

Muchas.



Fotos: de la memoria de mi otra vida. Texto y dolor: Edurne.
Hoy, 23 de abril, día bonito donde los haya (para mí siempre lo ha sido, un día unido al placer de la lectura...) y que se ha tornado en un día triste... Hoy, digo, hace dos años que Antonio, mi compañero de vida, cayó fulminado por un infarto. Hoy sigo igual de impactada, de vacía, de encogida, de triste, de enfadada con la vida...



domingo, 7 de diciembre de 2025

HOY ES EL DÍA, EL QUE CIERRA MI AÑO 66

 

HOY ES EL DÍA

Pues sí, ya ha llegado este nuevo 7 de diciembre, el que hace el número 66 (¡vaya numerito!).

Es la 01:00 y no termino de arrancarme (tan extraño se me hace ahora sentarme ante el ordenador y con el teclado esperando a que mis dos deditos se deslicen a la velocidad de un correcaminos por él que…)

Las palabras no acuden a mí por mucho que las llame, las invoque y las conjure (que todo viene a ser lo mismo; era un pequeño y absurdo alarde de sinonimia por mi parte que espero sepan disculpar).

Las que si me salen al encuentro son las emociones, las de todo tipo, y las lágrimas, que ya se han constituido en “Consorcio de Lacrima Viva”…

Lloro por las esquinas, por dentro y por fuera, en sueños y despierta, mirando al cielo y también al infierno. Lloro porque sí y porque no, lloro en silencio, a lágrima viva, en la ducha, mientras como, cuando pienso y cuando me vacío entera. Lloro cuando la tristeza me abraza y no me suelta, cuando los ojos de ama me miran, me preguntan en silencio... Lloro cuando miro a mi hermano, cuando la rabia me revienta, cuando el dolor me explota…

Lloro.

Lloro  porque hoy cumplo 66 años en la más terrible oscuridad, porque mi alma anda descarriada, porque mi corazón me sangra de noche y de día.

Lloro porque me duelen las ausencias de los que no están, pero también las de quienes sí están.

Lloro y me enfado conmigo. Lloro y me perdono. Lloro y me desahogo un ratito. Lloro y vuelta a empezar.

Lloro y me como mis lágrimas, igual que las palabras, me las trago todas, y me sientan mal, ¡claro! ¿Y luego? Pues luego me duele la garganta, me duele el estómago, se me revuelven las tripas…

Así que… ¡Lloro!

Pero hoy es mi cumple, el 66, tan distinto a aquel otro de hace 60 años (adjunto documentación gráfica del día con una Edurnita sonriente, pero por dentro asustadita perdida porque creía que eso de cumplir 6 años implicaba una responsabilidad tremenda y no se sentía preparada para tamaña misión). Quién pudiera retroceder aunque solo fuera por un día a aquel tiempo…

Pero la vida es como es y esto es lo que me ha tocado en el reparto (no sé si andaba yo despistada y llegué tarde a recoger la papeleta o qué…), así que a seguir apechugando, a poner la cara con sonrisa prefabricada.

Quiero agradecer a todas aquellas personas que intentan alegrar un poco mis días, que sepan que una palabra, un recuerdo, una risa, un ratito de compartir, un abrazo, un beso, unas flores por Whatsapp, un escuchar mis lamentos… supone un gran alivio para mí, y lo agradezco infinito. Los afectos me dan vida.

Y ya voy a dejar de dar la lata, hoy cumplo 66, a ver qué es lo que me tiene preparado este 67 que desde ya empiezo a transitar. Lo descubriremos poco a poco, día a día, no tengo prisa.

A veces pienso que no he vivido nada todavía, y otras, que me siento como Matusalén.

Bridemos por la vida, por las buenas personas, que las hay, ¡ya lo creo que las hay!

Eskerrik asko guztioi eta zorionak niri! 




Autoretratos: la menda lerenda. Edurnita en blanco y negro: de la memoria familiar.  Texto de desahogo: moi même aussi. Imagen"Route 66": Internet.




martes, 22 de julio de 2025

92 EL 22

 


NO SON LOS AÑOS,

ES LA VIDA QUE PASA,

QUE DEJA SU HUELLA.




* Hoy, 22 de julio, cumple años la madre que nos parió a Aitor y a mí. Hoy cumple 92.

Es una auténtica campeona. Llegar hasta aquí en sus circunstancias es de una naturaleza muy fuerte.

Ella es puro amor. Es hermosa, por dentro y por fuera, no necesita nada para brillar, su bondad la viste y adorna.

Es la reina de nuestros corazones, no podemos quererla más, bueno, sí, cada día la queremos un poco más...

Estamos viviendo este tiempo que la vida nos regala con mucha intensidad, con el cariño que nos desborda y dando gracias por seguir teniéndola. 

Hoy, celebramos un año más.


Foto1: Edurne. Foto2: de la memoria familiar. Foto3: Antonio, rosa de su jardín. Haiku y texto: Edurne.


miércoles, 23 de abril de 2025

YA SÉ QUE TE HAS IDO

 


Ya sé que te has ido.

Que te has ido para no volver.

Que ya no llamarás más a mi puerta,

 ni te veré llegar.

Ya he caminado sola

por este desierto de lágrimas

trescientos sesenta y cinco eternos días.

Sola, sí.

Ya sé que te has ido.

Me lo dices cuando me miras

desde las fotos,

desde los recuerdos,

desde aquella otra vida

que tuvimos y tú te has llevado.

Sí, ya sé.

Pero me resisto a dejar

que tu aliento se aparte de mí,

a que tus manos ya no toquen mi piel,

a que tu boca no calme en la mía

su sed…

Ya sé que te has ido.

Me lo dice el silencio

de los demás

que me habla como si nuestra historia

no hubiera tenido lugar…

Ya sé que te has ido.

Te has ido y el cielo es ahora

quien recoge mi lamento,

las noches quienes abrazan mi pena

y la lluvia quien llora por mí…

Ya sé que te has ido, Antonio,

pero de mi corazón nunca te irás.



Hoy, 23 de abril, día del libro, fecha para no olvidar,, hace un año que falleció Antonio, mi compañero de vida. Todavía estoy desolada y mi duelo va lento e incompleto.
Foto 1: Montaje casero by una servidora. Foto 2: alguien que estaba por ahí (Viena, esperando para entrar en la Musikvereim, agosto de 2009). Texto: Edurne.

jueves, 23 de enero de 2025

HOY

 


Hoy,

tras nueve meses de un embarazo no deseado,

paro esta hija del dolor.

Nueve meses alojada en mi  corazón.

Nueve meses alimentándose de mi llanto,

excavando en mis recuerdos,

azuzando las noches en blanco,

los días en negro…

Y ahora no sé qué hacer con ella.

No tengo con qué amamantar su hambre,

ni sus ansias por crecer.

Aún le queda tiempo para alejarse de mí.

No ha pasado un año,

no está preparada para salir al mundo,

todavía necesita de mis lágrimas,

de mi amor…

Nueve meses de soledad,

Nueve meses de incredulidad.

Nueve meses y ya sé que es verdad

que nunca volverás,

pero que nunca te marcharás.

 

Hoy, 23 de enero, hace nueve meses que falleció Antonio. El tiempo de un embarazo. Hoy es el parto.

Foto: de su hijo Unai, sacada el 22 de enero de 2012 en Getxo. Felicidad: Antonio y Edurne. Texto: Edurne


sábado, 7 de diciembre de 2024

UNA CIFRA IMPORTANTE: 65

 


Hoy es 7 de diciembre de 2024. Hoy hace 65 años que llegué a este mundo. Era lunes y llovía (alguien diría aquello de que en Bilbao siempre llueve...).

Mi vida ya no es mi vida. Están pasando muchas cosas, demasiadas, en estos últimos 15 años, demasiados años también.

Y este año está siendo terrorífico. La situación de mi ama va empeorando de día en día y ya se está haciendo insostenible. No sé cómo vamos a terminar, ni ella ni nosotros dos. La tristeza es inmensa, la impotencia, total, el amor, infinito, y el sufrimiento...

Mi vida ya no es mi vida. Antonio, mi pareja de los últimos 21 años, me dejó sola, falleció el 23 de abril. Su corazón ya no pudo más y se paró. Todavía estoy intentando digerirlo. Estoy haciendo un duelo muy extraño, se me está solapando con toda esta situación de casa. Ser cuidadora 24/7 de una persona gran dependiente es... Te destruye, por dentro y por fuera. Físicamente tu cuerpo ya no te pertenece casi. Enfermas. Pero sigues adelante, llorando de dolor, pero sigues. No queda otra. Y emocionalmente, también te destruye. 

Menos mal que tengo a Aitor, mi hermano, que nos tenemos, que somos un equipo, una piña. Nos necesitamos y nos apoyamos mutuamente. No sé qué sería de mí sin él. Es el mejor regalo que me hicieron mis padres. Les estoy eternamente agradecida por ello.

Mi otro apoyo ya no está y lo echo de menos constantemente. Me siento coja, manca, tuerta, no sé... amputada. 

Por eso hoy digo que llego a estos 65 muy triste, muy agotada. Una fecha importante. Ya estás enfilando el camino de bajada bastante deprisa y con lo que tienes alrededor piensas mucho en ti, en tu final, en cómo y cuándo será... Y les juro que no quiero pensar en ello pero es inevitable. Y tengo mucho miedo a este futuro totalmente incierto.

Y el caso es que sentarme al ordenador y escribir estas líneas me están aliviando un poco la angustia (se lo tengo que comentar a mi psicóloga, se pondrá contenta), porque es que ya no puedo escribir ni leer (y eso me hace sufrir mucho), no tengo tiempo para nada y si me siento un momento, solo un momento, mi cerebro se desconecta y zas... me duermo en los sitios más extraños, de verdad. Cinco, diez minutos pero me quedo como un fundido en negro.

Sé que no soy única, faltaría más, no voy de víctima. Cuento lo que me pasa porque necesito sacarlo, lanzarlo al mar, como un mensaje de naúfrago. SOS. ¿Hay alguien ahí?

Hoy cumplo. Creo que voy a abrazarme un rato largo. Muy fuerte. Y también creo que voy a llorar sin sentirme mal (lloro mucho, mucho, mucho...)

Gracias por seguir pasando por esta orillita que anda tan triste y solitaria. ¿Qué me deparará este nuevo año? Lo ignoro, pero lo pienso constantemente. Dejemos que la vida vaya colocando las piezas en su sitio, al final podremos ver el resultado.

ZORIONAK, Edurnita, eta gogoratu aitatxok esaten zuena:

GORA BIHOTZAK! 

Siempre en mi corazón.
Hay que enfrentar la vida con una sonrisa, aunque sea una pose,  para espantar al miedo.


Texto de desahogo: Edurne. Fotos: Las dos sacadas por Amparo.





miércoles, 24 de enero de 2024

DIEZ AÑOS, AITA, ¡DIEZ!

 


 


Diez años que te marchaste, aita. Parece mentira pero ya han pasado diez años.
Y aquí nos quedamos nosotros, recordándote cada día, echándote de menos constantemente. 

Sé que cuidas de nosotros y que vaya trabajo que te estamos dando, ¡madre mía! Ahora peleando con amatxu, cuidando de ella día y noche... Desde tu ictus llevamos catorce años terribles.

Te necesito, lo sabes. Y sabes que te hablo todos los días, que te pregunto, que intento hacerlo todo lo mejor que puedo pero la mochila que cargo es muy pesada ya. ¡Qué falta me haces!

Me encanta esta foto, tu risa fresca y natural, espontánea, como eras tú.
Siento tanto orgullo de ser tu hija que no me cabe en el cuerpo, aita. Eres el mejor padre que podría tener. Te quiero. Maite zaitut, aitatxu, hasta el infinito y más allá.

No querías marcharte aquel 24 de enero de 2014, aunque sabías que no podías quedarte más. Tu mano agarrada a la mía, y así te acompañé en tu partida, no nos soltamos. Eso está en mi corazón. Eres mi ángel de la guarda. Nuestro ángel. Sé que ahora estás cuidando de amatxu a tope y de que la fuerza que tengo y que ni yo misma sé de dónde me sale, me la estás mandando tú. Eskerrik asko por sostenerme.

Voy a cerrar los ojos y a recordar toda nuestra vida juntos, todo lo que nos diste, lo que aprendimos de ti, lo que nos quisiste...

Aita, no me olvido de lo que nos decías siempre: Gora bihotzak! Lo intentamos, intentamos mantener los corazones alegres, en alto, alertas, a salvo... Aunque nos cueste hasta respirar la mayoría de las veces.

Diez años de ausencia que no es tal porque siempre estás.
Te queremos. Siempre vivo en nuestros corazones.



Fotos: De la memoria familiar. Recuerdo y homenaje: Edurne



martes, 24 de enero de 2023

NUEVE AÑOS

 




Tu vuelo libre

 

protege nuestros días.

 

Tu alma nos sonríe.


Foto: De la memoria familiar. Haiku: Edurne.

Hoy, 24 de enero, hace nueve años que nuestro aita decidió volar y convertirse en espíritu libre. Él nos cuida, vela por nosotros. No hay día que no sienta su presencia. Aita, maite zaitugu!


lunes, 12 de septiembre de 2022

 


Ayer me dijiste
con la boquita de mentir
que me querías.
Y hoy, 
hoy acabas de inocular
la última dosis de carcoma exprés
en las vigas de mi casa.

Me afano en apuntalar 
momentos que creí ciertos, 
caricias a contraviento, 
besos al vuelo, 
miradas de riguroso estreno
y cuerpos ya viejos... 

Reparto cubos y baldes 
para recoger las aguas que desbordan
por las lindes de mi fracaso y tu olvido. 
Guardo en mi maleta de ida y vuelta
todo el amor que te di,  
el que todavía me queda, 
las gafas de ver la vida siendo dos, 
y lo poco que  de tu casa me pude traer. 

Cada paso que doy 
me hunde más en el desasosiego. 
Camino sola, 
a oscuras y en silencio
por no despertar a los miedos.
Amenaza ruina nuestro refugio
pero yo me hago fuerte
mientras me quede aliento.

Ya ves, 
soplan malos vientos
y yo tengo las manos llenas de dolor,
los ojos ciegos de llanto,
el corazón encogido de la pena,
la boca muda de llamarte
y los pies anclados en un mundo
que tú no quieres mirar.

A lo lejos se escuchan unas risas, 
es la vida que, 
una vez más,  
se ríe de mí. 

Dibujo: Antonio. Poema: Edurne


 

viernes, 22 de julio de 2022

HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ

 



Querida madre:

Hoy es tu día, todavía es tu día, faltarán menos de dos horas para que acabe esta jornada tan especial.

Hoy has estado contenta y superemocionada. Para nosotros eso es el mejor de los regalos.

Casi no llego a hacerte este homenaje de todos los años, tú mejor que nadie sabes que no me alcanza la vida, que los días y las noches son cortos para mí... ¡Pero aquí estoy!

Y como no me da la cabeza, ni el tiempo, ni la inspiración... recurro a este viejo poemilla de agradecimiento que siempre saco a relucir cada x. Es que me parece que no hay mejor forma de decirte todo lo que te quiero, amatxu.

Sé que hoy has sido feliz, y eso para mí es suficiente.

Maite zaitut/zaitugu, amatxu!

ZORIONAK!

¡Ahora a por los 90!


 TENGO UNA MUÑECA VESTIDA DE AZUL




Te doy las gracias

porque un día,

tus carnes se abrieron

para darme a mí la vida.

Porque sufriste

con paciente espera

a que mi llanto cesara.

Porque dejaste

tu piel en mi piel.

Porque tu sudor

fue formando mi sangre.

Porque tu corazón

de madre, se hizo

corazón de niña.

Porque me pariste

un lluvioso día,

con todo el amor y

con todo el dolor…

¡Te doy las gracias,

madre mía!



Fotos: De la memoria familiar. Texto y poemilla adolescente: Edurne.

Hoy ha cumplido 89 años la señora Edurne, mi amatxu. Cada día la quiero más.

lunes, 24 de enero de 2022

A MI AITA

 


Aitatxu:

Nada es mejor desde que te fuiste. Nada.

El frío se ha instalado en nuestras vidas, la incertidumbre del mañana es nuestra única esperanza, aunque vaya vestida de miedo.

Nada es mejor, aita, nada.

Casi agradezco que no estés en este mundo que nos va quedando, así, tan estrecho de todo, tan ruin, tan extraño… Estarías sufriendo mucho. Tú, tan justo, tan honesto, tan generoso, solidario y empático. Por eso mejor que no estés.

Ocho años caben todavía en las dos manos, pero… ¡son tantos! Tantos que me parecen una eternidad.

Sabemos que nos cuidas, que miras por nosotros constantemente (¡cuánto trabajo te estamos dando!), y por eso sentimos tu presencia en cada rincón, en cada pensamiento, en cada hecho… Eres tan grande que no hay nada ni nadie que pueda apagar tu recuerdo ni nuestro cariño y respeto por ti. Pero eso ya lo sabes.

Nunca me cansaré de darte las gracias por haber sido mi padre, nunca. Todos los días te hablo, te pregunto, ¡y lloro!, como ahora, que ni veo lo que escribo de lo empañados que tengo los ojos, que ni respirar puedo del nudo que me aprieta la garganta.

Hoy vuelvo a sujetar tu mano para acompañarte en ese último viaje, aita. Hoy vuelvo a sentir todo tu amor en ese gesto, tu valentía, porque fuiste un valiente, tu agradecimiento por habernos tenido… No querías irte, lo sé, no soltaste mi mano ni un momento a pesar de que sabías que era tu hora.

Estás en el aire que respiramos, en el sol que acaricia nuestra piel, en la lluvia que nos moja, en el trino de tus amigos los gorriones cuando vienen a anidar en la farola en primavera, en las pequeñas flores entre el césped del parque por el que te gustaba pasear con amatxu, en el rugido de las olas azotando las rocas, o en esa espuma suave que llega hasta la orilla… Y en tus cosas, en tus libros, tus cuadernitos, en tu letra, aita, ¡tu letra! Estás en todas partes,  en todas.

Hoy cumples, cumplimos, ocho años de ausencia. Aprender a vivir sin ti es tarea diaria, pero tú nos ayudas a seguir adelante. Eskerrik asko, aita!

¡Hasta el infinito y más allá!

Maite zaitut! Maite zaitugu!


Hoy, 24 de enero, se cumplen ocho años desde que mi aita nos dejó. El año pasado no pude hacerle el homenaje que le hago todos los años porque estábamos peleando por la vida de ama. Yo le rogaba que no se la llevase todavía, que nosotros la necesitábamos, ¡y aquí está! Mi aita, el mejor, ¡cómo olvidarlo! Imposible. 

Fotos: De la memoria familiar, la última es la que más me gusta de todas las que tengo con él, muestra tanto... Desahogo: Edurne.

 


viernes, 31 de diciembre de 2021

LAS UVAS DE LA IRA (Sic.)

 


                              I HAVE A DREAM

Empecé a compartir las uvas de la ira con ustedes la Nochevieja del 2007. Ya ha llovido, sí. Como soy muy de guardar la tradición, y es costumbre en esta Orilla, este maldito año vuelvo a traer aquí mis uvas, nuestras uvas de este año. Año que estoy deseando largar a paseo, o a tomar vientos, como más nos plazca.

El día 2 cumpliré dos años exactos de jubilada. ¡Vaya un jubileo el mío, vaya par de años! No me da el aliento para nada. La vida me ha cambiado radicalmente. No he podido poner en marcha nada de lo que tenía pensado, absolutamente nada, es más, he perdido mucho de lo poco que tenía. Pero, para mí, hoy, lo más importante es que mi ama sigue viva y con nosotros.

Ahora me toca maldecir al Covid que vino para arruinarle la vida a la Humanidad. En esta familia ya se la ha arruinado a mi hermano, y ahí está, peleando con un Covid Persistente que cada día le “regala” algo nuevo, luchando contra la incomprensión de las instituciones que solo nos ven como números, y a veces ni eso, ignorando el sufrimiento de todo tipo.

Y no quiero seguir. He de mantenerme fuerte. Y solo le pido al año que asoma el morro que tenga compasión, que sea más benévolo y nos obsequie con salud y pequeñas soluciones a todo este lío que hemos montado en nuestra casa, la Tierra. No hay más que mirar un poco a nuestro alrededor, abrir los ojos y mirar, ver... Hay palabras hermosas en el diccionario: solidaridad, empatía, amor, compartir...

Son las 16:50 de este viernes, último día del año, con un sol espléndido y una temperatura ideal. Todo parece una paradoja.

Levanto mi copa y les agradezco su acompañamiento durante tantos años. Dejo un abrazo virtual y enorme, que abarque a todo el mundo. Cierro los ojos y pronuncio mi deseo, bajito para que no se me escape.

I have a dream...

URTE BERRI ON!

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Y no se olviden de ser felices, por favor, aunque sea con lo más nímio.


Foto y Texto: Edurne. Uvas: De la cocina de mi amatxu. Tapete: De mi Chile querido, un guiño para ese hermoso país. ¡Y que se abran las grandes alamedas!


martes, 7 de diciembre de 2021

62, QUE ES PAR

 


CUMPLIR AÑOS

Cumplir años siempre ha sido uno de esos momentos de la vida que más me han gustado. Era emocionante empezar a descontar los días que faltaban para el 7 de diciembre: dos meses, cincuenta días, tres semanas, diez días, cinco días…

¡Y de pronto, aquí estamos, en nuestro maravilloso 7 de diciembre!

Hoy hace 62, ¡sesenta y dos!, años que me asomé a este mundo junto a la Ría de mis amores. Llovía, diluviaba más bien, disculpa perfecta para justificar el que sea de lágrima más que fácil.

Nunca me había parado a pensar en la edad a tan largo plazo, para mí decir que alguien tenía cuarenta ya era como… ¡Uffff, Matusalén! Y ya ven, supero de sobra ese límite. Y encima me quiero apuntar a unos cuantos más.  No me importaría que fueran 30… De hecho, mis abuelas fueron nonagenarias de largo, mi tía Maisa cumplió hace una semana 84 y tan ricamente, mi tía Bego entrará de lleno en los 91 dentro de dos meses con una pinta excepcional, y mi ama ahí está, a pesar de los traspiés de estos últimos años, pero con 88 largos. Los genes ya los tengo.

El caso es que llego como llego, pero llego, que es lo importante. Así que por hoy voy a dejar a un lado las penas y las preocupaciones, voy a alegrarme de seguir guerreando y de mantener a las personas importantes de mi vida a mi lado. Pediré salud, que es lo principal para seguir adelante. El cariño ya lo tengo, y el dinero, pues bueno, no me importaría un pellizquito de esos que trae el azar navideño para poder solucionarle la vida a más de un@…

Quisiera que este mundo que nos rodea fuera distinto, ya me entienden todos ustedes sin que me detenga en explicaciones.

Quisiera… Pero tenemos lo que tenemos. Seguiré poniendo mi granito de lo mejor que tengo para que las cosas sean mejores, más fáciles para quienes realmente lo necesitan.

Y me van a permitir que me dé un achuchón y me felicite por ser como soy. La verdad es que no me cambiaría por nada ni por nadie, me gusto y me quiero. Espero estar a la altura de lo que yo misma espero de mí.

Levanto mi copa por la que suscribe y por todas las mujeres: las que conozco y me acompañan, y las que no conozco pero sé que están, que son.

También la levanto por todos los hombres que han formado y forman parte de mi vida, y aquí me sale sola una palabra: AITA, mi aita al que tanto me parezco y al que añoro cada día como nadie sabe…

Sesenta y dos años son muchos años ya. ¡A seguir caminando!

Y muchísimas gracias a tod@s l@s que me acompañan por esta Orilla desde hace tanto tiempo. Mil gracias por ser y por estar.

Txin-txin!

ESKERRIK ASKO!

 

Foto: Antonio. Texto: Edurne.