domingo, 10 de octubre de 2021

MIS PALABRAS


He perdido mi bolsa de las palabras.

O quién sabe…

¿Dónde estarán?

Por la noche buceo entre sábanas

tejidas de insomnio

que se pegan a mi piel,

impidiéndome respirar.

Busco bajo almohadas rellenas de miedo.

Las llamo con voz trémula,

desconocida,

que no es la mía…

Hago una,

dos,

tres inmersiones…

Abro los ojos de mirar en la oscuridad,

y,

¡allí están!

Escondidas entre lágrimas de cuarzo,

cosidas  a mis entrañas

con angustia de nailon especial.

Me miran asustadas.

Ya  no me reconocen.

No saben qué pensar,

qué decir...

Están mudas.

Pero yo sí las puedo identificar.

Una a una

las voy llamando por su nombre:

Soledad,

Llanto,

Amor,

Perdón,

Mar

Camino,

Sueño,

Madre

No tengáis miedo.

Volved.

¡Tengo que salir,

coger aire, 

no puedo más!

Pero he vuelto sola,

no traigo nada entre las manos,

tan solo frío y olvido.

Noche tras noche

y vuelta a empezar.

Mientras,

mendigo palabras,

también las robo de los libros.

Las junto,

las separo,

las imagino…

Lloro.

Yo quiero las mías,

las que laten con mi corazón,

las que suenan con mi voz…

Mis palabras.


Imagen: Internet. Texto y sentimiento: Edurne


martes, 31 de agosto de 2021

EL RÍO

 


FLUYEN LOS DÍAS


COMO EL AGUA DEL RÍO


DE NUESTRA VIDA.


Texto y Foto (tramo del Canal de Castilla por Frómista): Edurne

martes, 27 de julio de 2021

UN, DOS, TRES, AL ESCONDITE INGLÉS.

 


A pesar de estar cerca el verano, el día había amanecido gris y húmedo. Una bruma persistente envolvía buena parte de la ribera del río, y los chopos, apretujados en perfectas hileras, cerraban filas impidiendo ver la mies de los campos del otro lado. A lo lejos se oía el crotoreo, monótono y pausado, de las cigüeñas que anidaban en el campanario de la iglesia. Por lo demás: silencio.

El sol pasaba del mediodía y, de las lindes del pueblo, allá por las eras abandonadas, se oían voces. Voces cada vez más claras. Voces infantiles, cantarinas y descaradas. Un grupo de púberes despreocupados encaminaba sus pasos hacia el antiguo edificio de las escuelas. Más atrás, un niño solitario que de vez en cuando detenía sus pasos, miraba a su alrededor y reanudaba la marcha. Y unas voces: ¡Matiiii, venga, que hoy te la quedas tú!

El grupo llega a su destino. Sopla el viento con fuerza y se acercan unos a otros. Hace frío. Se detienen y miran hacia arriba, justo debajo del tejadillo a dos aguas, donde se lee, con letras descoloridas, “ESCUELAS NACIONALES”. A la izquierda, casi ilegible, el cartel de “NIÑAS”, a la derecha, otro: “NIÑOS”. La fachada está sucia y desconchada. Las puertas de entrada, de madera, aún se mantienen intactas y cerradas. Ahora se fijan en las ventanas: algunas, clausuradas con ladrillos de adobe, y otras, con los cristales rotos que dejan ver la oscuridad del interior. Un mástil sin bandera ni enseña, se mantiene en el centro de la fachada principal, sujeto a la baranda del único balcón del edificio. Echan a correr y se pelean por el mejor sitio en los escalones. Se sientan.

Todos se sobresaltan. Una de las niñas señala unas tejas caídas y a un gato que se escabulle entre ellas. Risas. De fondo, el rumor del río.

El río susurraba, en días como ese, una historia de antaño. Eso decía una muchacha del grupo, rubia y espigada, de ojos azules casi transparente, Tere la llamaban. Si te estás callado puedes oír al río hablar, continuó. Y todos callaron. El viento, convertido en cierzo, sopló levantando un molesto polvillo que les hizo volver la cabeza. Continuaron sentados en los escalones de la entrada de la escuela, pegados unos  a los otros, con los brazos cruzados y las piernas juntas. Tere miraba hacia el río, los demás la miraban a ella. ¿Y Mati?, preguntó alguien…


Imagen: Internet. Texto: Edurne

 

jueves, 22 de julio de 2021

22x4=88

 


                                                                   

Madre,

hoy te salió redondo el número,

y ya ves,

¡de resultas te cantaron

un doble infinito!

Parece que la vida,

al fin,

te devolvió con interés

lo que ya te andaba robando.

Ocho son también los meses

desde que asomó la nariz

la maldita pesadilla.

Tú no recuerdas mucho.

Mejor.

Fue lo peor.

Ahora estás,

y eres tú.

De nuevo tú.

Andábamos nosotros con los llantos

pegados a la piel,

con el sueño sin descanso,

con las manos cerradas,

bien apretadas,

como puños retando al destino.

Los ojos,

vacíos.

Las caras,

medio borradas...

Pero ahí estaban tus manos.

¡Tus manos, madre!

Ellas nos salvaron.

Ellas te salvaron.

Nunca las soltamos,

nunca las soltaste.

Sabías,

de alguna forma,

que estábamos.

Por eso te resistías a partir.

No llevabas maleta para ese viaje,

no habías comprado billete,

no era ése tu tren.

Alguien te metió en un vagón equivocado,

pero pudiste apearte

antes de llegar al final.

Hoy es tu gran día,

al que no podías faltar.

Hoy festejamos tu sonrisa,

tu mirada llena de vida.

No importa que las cosas

sean distintas.

Importa que tú llenas

nuestras vidas.

Zorionak, amatxu maitia!

 

Texto: Edurne. Foto: favor de Auri, una amiga. 

Hoy, 22 de julio de 2021, mi amatxu cumple 88 años. Casi no llega. Errores de mala praxis médica la llevaron al borde la muerte en dos ocasiones. Pero no era su momento y pudo volver de allí a donde la habían llevado. Una lucha sin cuartel la suya y la nuestra. Es una campeona, nuestra campeona.

 

 

 


jueves, 18 de marzo de 2021

DE DOS EN DOS... LLEGAMOS AL 14

 

Un 1 y un 4. Catorce años desde que esta orilla fue presentada en sociedad. Parece mentira pero aquí seguimos, aunque los tiempos no nos sean favorables ni propicios.

Estoy/estamos viviendo momentos muy duros en esta familia. Nuestra amatxu ha estado a punto, en dos ocasiones, de dejarnos, y eso es algo que llevo ahí metido, clavado en lo más hondo. No teníamos que haber llegado a esta situación, no, pero…. Ahora no quiero hablar de malas praxis médicas e intoxicaciones medicamentosas ni nada de lo que ha pasado. Me invade una mezcla de sentimientos muy difícil de manejar. El caso es que en estos momentos seguimos sufriendo, de otra forma, pero sufriendo. Ella intenta recuperarse a todos los niveles, con mucho esfuerzo por su parte, muchísimo, y nosotros estamos peleando como lobos por ella. No está en casa, no nos puede ver más que dos horas a la semana (maldita pandemia) y eso es quitarle la mejor de las medicinas, la más importante: el contacto con sus hijos. Pero saldrá/saldremos adelante. Somos fuertes.

Por eso agradezco doblemente el que todavía se acerquen ustedes de vez en cuando por esta orillita, aunque sea en puntillas, y dejen sus huellas para que yo sepa que no andan lejos. Eskerrik asko! Espero poder poner a mi orilla a jugar de nuevo con las olas, con la espuma y el sol.

No me gusta olvidarme de las costumbres, y esta es una de ellas: celebrar aniversarios, agradecer, recordar, ponerme sentimental…

Ya saben que suelo acompañar esta entrada con fotos de la edad que corresponde al blog, así que este año tocan mis catorce. ¡Qué edad más hermosa, y compleja a la vez! Eres y no eres, todo lo vives con una intensidad extrema, la amistad es importantísima. La complicidad, ese cariño que es muy difícil de explicar y de entender. Los veranos, la cuadrilla de amigas, los chicos que entran en tu círculo casi sin enterarte,  los primeros amores… Me parece que era otra Edurne, otra vida, lo veo tan lejano, y a la vez tan próximo en mis recuerdos… Soy capaz de acordarme de los nombres, de las ropas y sus colores, el olor de las noches estrelladas, las sensaciones de los paseos en libertad, la emoción…

Y de pronto te encuentras con 61 años y en otra vida. Algunas cosas de las que soñabas y esperabas, se han cumplido, otras, la mayoría, no, pero, ¡qué importa ya! Ahora estamos a lo que estamos y ahí tenemos que echar todo lo que nos queda. ¡Y más! Ahí está la familia, la que ha apostado siempre por ti y a la que ahora tienes que cuidar, proteger…


Nunca hay que rendirse, ¡nunca! La verdad es que yo nunca he tirado la toalla ante nada, soy muy cabezota, así que esta orilla seguirá cumpliendo años, y ustedes lo verán.

Gracias mil por acompañarme en mi periplo vital, son parte de mi historia personal, ¿lo saben, verdad?

Hoy cumplo 14. Me gusta, me siento una chavalita, como la de las fotos…

 

Fotos: De la memoria familiar. Texto: Edurne


lunes, 18 de enero de 2021

HAIKUS DEL DESASOSIEGO (VI)

 



DARDOS CERTEROS


APUNTAN DECIDIDOS.


SORDO ES EL DOLOR.


Foto y Texto: Edurne

 


domingo, 17 de enero de 2021

HAIKUS DEL DESASOSIEGO (V)

 

                   


NIEVA EN EL CENTRO

DEL CORAZÓN HERIDO.

PENAS HELADAS.


Foto: Antonio. Texto: Edurne

sábado, 16 de enero de 2021

HAIKUS DEL DESASOSIEGO (IV)

 

                   


ESCUPO FUEGO


POR LAS FAUCES DORMIDAS.


¡EN PIE EL DRAGÓN!

 

Foto y Texto: Edurne


domingo, 10 de enero de 2021

HAIKUS DEL DESASOSIEGO (III)


 


ALMA ENCOGIDA,


MOMENTOS SIN RESPIRO.


VIDA A LA FUGA


Foto y Texto: Edurne

 


lunes, 4 de enero de 2021

HAIKUS DEL DESASOSIEGO (II)

 



CORREN LAS PENAS


TRAS LA LUZ INFINITA


DE MIS ANHELOS


Foto y Texto: Edurne

 


sábado, 2 de enero de 2021

HAIKUS DEL DESASOSIEGO (I)

 


 

DENTRO, MUY DENTRO,


LATEN FUERTE LOS MIEDOS.


EL SOL SE ESCONDE



Foto y Texto: Edurne