miércoles, 30 de junio de 2010

FIN DE LA PRIMERA PARTE


Se acaba junio, hemos llegado al ecuador del año… ¡vaya año!
Desde hoy a las tres de la tarde estoy oficialmente de vacaciones. Dos meses por delante. Estoy cansada. Espero reorganizar mi vida en estos meses y que todo vaya desarrollándose según lo estipulado, lo correcto, lo que tiene que ser.

Mis chicos se fueron el otro día contentos, con ganas de perder de vista la escuela un tiempo, pero de volver, eso lo sé, se les nota…
Esta mañana, al cerrar la puerta de clase, después de ordenar algo, tirar algún que otro papel y todo eso que solemos hacer el último día (me cuesta mucho, soy de las que guardo todo o casi todo), pensaba con cada vuelta de la llave en la cerradura, que ahí se han forjado muchas vidas (llevo un montón de años en la misma clase). Y justo esta tarde, al igual que el otro día cuando iba con el carrito de la compra (siempre me pillan con el carrito…), me he encontrado, más bien me han encontrado, con unos alumnos, el viernes con Gorka, recién llegado de USA y hoy, con Nahia, a punto de terminar el Instituto. Guapísimos, simpatiquísimos, y tan buenos estudiantes como siempre. Caramba, en esos momentos me siento de lo más orgullosa, ¡me pongo como una gallina clueca!
Septiembre está a la vuelta de la esquina, otro curso está esperándome.

Calor. Parece mentira, el calor, el verano, han llegado, ¡o eso parece! Siempre estamos suspirando por lo que no tenemos. Cuando llueve y hace frío, ansiamos el sol, el calor. Cuando nos asfixiamos… ¡Ay, entonces nos gustaría estar en el otro hemisferio!
¿Por qué será que casi nunca estamos conformes con lo que tenemos? Bueno, seguro que es algo innato al ser humano, que no lo podemos remediar. ¿Que tienes el pelo liso? Seguro que te encantaría tener una melena con rizos. ¿Que eres bajita? Pues unos centímetros de más…
¡En fin!

Yo creo estar bastante conforme conmigo misma, con cómo soy por dentro y por fuera, con todo lo que tengo y lo que no. Tengo cincuenta años, y alguien me dirá que ya llegué a la cima de la montaña y que ahora estoy empezando el descenso… Bueno, me da igual, bajaré la pendiente despacito, muy despacito… Por el camino tengo un montón de cosas que hacer, que ver, que vivir y disfrutar, aunque también me encuentre piedras y bifurcaciones, y barrancos, y trampas y…

Veamos cómo pinta el verano, para todo el mundo, así que esperemos como niños, con la capacidad para sorprendernos intacta, con la sonrisa en la boca, en los ojos, con las ganas de vivir cada instante a tope…
¡FELIZ VERANO!

Imagen: Calendario revista “Euskal Herria”

sábado, 19 de junio de 2010

TUS COLORES



— A José Saramago —

Con tus colores,
pequeña flor del deseo,
se adorna la luz en noches de fiesta,
con olor a estío,
a besos escondidos…

Lluvias tempranas atusan tus sueños,
despertándolos del letargo

de un largo invierno.
Y sollozan,
bailan con cascabeles prendidos
en las miradas,
ausentes…
Agitando recuerdos de aliento templado,
de tiempo jamás vivido.

Foto: Aitor Texto: Edurne

miércoles, 16 de junio de 2010

CONVERSACIONES CONMIGO MISMA



LLueve, llueve y no para de llover.
Si ya lo decían, y nada, que sería una fanfarronada más, pero no, que la cosa se ha puesto muy seria, y que a las ocho, o sea, ahora mismito, las aguas siguen subiendo, "Marea gora"!
Tenía en mi cabecita una entrada de "Historias de la Ría", porque el otro día tuve material para ello, pero hoy, que estoy como estoy, con el tiempo pisándome los talones y agobiada a más no poder, pues que no, que no me da para más, y que aquí me ando, hablando conmigo misma a todas horas.
Mañana volvemos a la Clínica, hay que someterle al pobre y sufrido padre a una intervención menor (pero para mí nada es menor a estas alturas y después de la experiencia que tenemos) para "arreglar" el desaguisado que le dejaron al hacerle la colostomía, y para que aguante hasta que, allá por diciembre volvamos a ingresar, pero ya para restablecer el tránsito intestinal a su normalidad.
¡Vaya un añito que vamos a tener, ya llevamos medio! A estas edades, como dice él, y estos sufrimientos gratuitos, porque, en su caso, no eran necesarios, está claro... error y reparación apresurada. ¡Y aquí estamos!
Por otro lado, el curso escolar, que ya llega a su fin. Para la chavalería el próximo miércoles 23, y para nosotros, el siguiente. Todavía queda mucho trabajo, mucho papeleo, mucho de todo. Se nota el cansancio, las ganas de terminar. Pero nos suena raro. El tiempo, que nos tiene locos del todo. Él está loco de remate, y quiere que nosotros también terminemos así.
Esta mañana iba yo casi remando a trabajar, ¡ni katiuskas ni nada!
Pues de momento esto es todo. Son las nueve menos cuarto de la noche, está oscureciendo más pronto que de costumbre, normal, el día ha sido y está siendo un día de merde.
¿Veremos el sol algún día, llegará el verano de verdad? No voy a seguir cuestionándome nada, lo que tenga que ser, ¡será!
De momento, lo que me interesa es que lo de mañana salga bien y volvamos rapidito a casa, que el horno no está para bollos, no queremos saber nada de médicos, clínicas, hospitales...
Por aquí me andaré, vigilando que no suba demasiado la marea y se desborde la Orilla. Aunque, si se desborda con pasos amigos... hala, marea gora!
Foto: Antonio

jueves, 10 de junio de 2010

VANIDAD



Orgullosa mantienes la rama
que hasta el cielo se estira.
Corrupta llevas la sabia de tus entrañas,
mientras que tú te retuerces entre bilis
y lodo de viejos recuerdos.
Vanidad te llaman.
Vanidad que como ardiente antorcha,
buscando tu sitio y tu consuelo,
sin complejos enarbolas.

Nunca soñaste ver tus anhelos
enredados entre tules y cuentas de azúcar
de cristal endurecido.
Nunca llamaste a puerta alguna,
y siempre te gritaron desagravios y sinsabores.
Pero por atrevida te tienes
y miras de frente, aunque el viento
azote tu calma y levante tormentas
de pura envidia.

Vanidosa como tu sombra,
que cansada de ser altiva,
a todas horas anda esquiva,
y luego,
en las esquinas se desinfla.
Vanidosa,
que los niños te admiran,
te sacan los colores sin que tú lo admitas.
Vanidosa,
entera como tu propia vida,
aguantando bajo la luz y la sombra
de tamaña mentira.


Pintura: Antonio Texto: Edurne

martes, 1 de junio de 2010

MATÍAS





“OJOS QUE NO VEN, CORAZÓN QUE NO SIENTE”

Hoy cumple sesenta años. Se llama Matías por el abuelo paterno y porque además, según todos, había salido a él: delgado como un junco, pequeño, ágil, vivaracho y observador. Su abuela siempre había visto en él un nosequé, y como si de una profecía se tratase, pregonaba a los cuatro vientos que la vida le deparaba algo especial.
Matías cumple hoy sesenta años, y veinte, su ojo. Lleva casi toda una vida con él, con ese ojo de cristal que ya forma parte de su cuerpo, de su rostro, de su mirada. Veinte años viendo lo que otros no ven, como si fuese la bola transparente de una pitonisa… Al principio, todos le miraban con cierto temor, como si quisieran huir de esa mirada inmóvil y fría, pero luego se fueron acostumbrando y se olvidaron de su presencia. A él mismo le costó mucho tiempo aceptarlo, pero veinte años juntos le han ayudado a no sentirlo extraño. Hasta piensa que desde que su tardío ojo pasó a formar parte de su fisonomía, su vida ha llegado a ser lo que es, y le ha permitido ver el mundo desde un balcón privilegiado. ¡Lo que no habrá visto ese ojo!

Se crió el niño Matías con el cariño de toda la familia. Era el último de seis hijos y el único varón. El padre, delicado del pecho, siempre fue un padre en la ausencia que además murió cuando él tenía ocho años. Afortunadamente, le quedaba el abuelo Matías, con quien no sólo compartía nombre, también aficiones, juegos, travesuras y capacidad para ver y mirar lo que nadie mira ni ve. Con el abuelo aprendió a descubrir el misterio de las pequeñas cosas, a diferenciar los olores, las formas de los objetos, a comprender el porqué de los actos humanos, a observar…
Por desgracia no pudo disfrutar mucho tiempo de su presencia. Contaba Matías catorce años cuando el abuelo murió, y entonces la madre y la abuela decidieron mandarlo a la ciudad con el tío Berto, el hermano del padre, que trabajaba en una de las fábricas de coches que habían proliferado tanto en los últimos tiempos. El tío Berto le consiguió un trabajo de aprendiz, y así fue como se abrió ante él la puerta a una nueva vida, a otras oportunidades a las que, viviendo en un pueblo, jamás hubiera accedido. Además, como ya decía su abuela, Matías era listo, “las venía venir” y llegaría lejos; y si no, para muestra un botón: aquella vez en que alertó al pueblo acerca del falso abogado que, supuestamente, iba a solucionar todos los problemas administrativos de los pequeños propietarios de tierras; él sólo era un chico de catorce años pero su intuición no le falló, aquel hombre tenía algo que no terminaba de convencerle, ¡y así fue!

Pero Matías, además de buen ojo también tenía buena mano y enseguida consiguió pasar de una a otra cadena de montaje, hasta que se fijaron en él y lo pasaron al Departamento de Mecánica. Allí aprendió y aprendió… Lo suyo era observar una sola vez cómo se hacían las cosas y ya estaba, las aprendía para siempre. ¡Hasta aquel maldito día! Veintiséis años en la fábrica, una pieza que salta y va a dar a su ojo. ¡Adiós ojo, adiós trabajo, adiós futuro! Lo único que consiguió fue una exigua paga de minusvalía y buenos augurios.
Matías perdió un ojo, y el otro, seguro que de rabia, también se le nubló. Por fin, fue aceptando al intruso y la nube del bueno se disipó; fue entonces cuando Bertito, su primo, le habló de la portería del número 24 de la Calle Mayor.

Desde entonces, aquí están él y su ojo. Ya casi veinte años barriendo y fregando escaleras, abrillantando con Sidol picaportes, manillas, aldabas y demás latones. Veinte años abriendo y cerrando puertas, recogiendo correos, sacando basuras al anochecer, saludando y sonriendo: buenos días, don Andrés; deje que le ayude, doña Alicia. Veinte años mintiendo a favor del buen nombre de alguien y hasta en no pocas ocasiones se ha mostrado diestro en solucionar a más de uno y de dos, entuertos, misterios y asuntos raros.

Con un solo ojo, atalaya de una vida aparentemente insulsa, ha visto de todo: un mundo pequeño, un microcosmos donde caben todas las miserias, todos los dolores, las alegrías… Nada se escapa a su control. Qué se le va a escabullir, si su abuelo le enseñó muy bien a mirar, a ver, a comprender.
No importa que la hija de los del cuarto disimule su tristeza, ni el del primero, su mal de amores; de nada vale que la viuda del principal intente sonreír porque Matías intuye y ve sus ojeras, los restos de lágrimas, las noches en blanco, las manos temblorosas. Es capaz de ver más allá de los simples sentimientos, del sutil dolor o la plena alegría. Con su ojo sano puede adentrarse en las profundas simas de la verdadera esencia del ser humano, puede acompañar al que ha perdido un ser amado, comprender las causas de una traición, la inmensa alegría que puede sentir una madre con el nacimiento de un hijo, la sorpresa de otros al serles reveladas razones que hasta entonces ignoraban…

Recuerda las enseñanzas de su abuelo, esa filosofía de la vida que no se estudia en ninguna universidad. Tenía razón el abuelo: cuando se quiere ver, no hacen falta ojos, sólo querer comprender. Y para eso basta con acercarse al mundo sin ataduras, libre, sin nada que enturbie el entendimiento de lo más simple, de la vida misma. Aunque sea a través de un globo de cristal.






Imagen: Internet Texto: Edurne

jueves, 27 de mayo de 2010

BIOGRAFÍAS MÍNIMAS (V)



LAUTARO

Al igual que el emblemático caudillo mapuche, Lautaro Lleva con orgullo su nombre y su raza.
Y por ello lucha, por mantener sus raíces y sus vidas en comunión con la tierra que les vio nacer, que les hizo grandes, ellos son los “Hombres de la tierra”, son Mapuche.
Ahora quieren echarlos de su casa, y ellos, niños o mayores luchan con el valor que les da tener corriendo por sus venas la sangre de valientes guerreros araucanos.
A los poderosos les da igual la carne con la que trafican, el trato y el peso de la ley cae igual sobre las espaldas de un niño que de un hombre. Ellos también son hombres, si saben enfrentarse y ofrecen resistencia, como Lautaro, sufrirán las humillaciones y los castigos como un hombre mapuche.
Lautaro se deja llevar por los que abusan de la fuerza. Sus padres lo buscarán durante horas y horas, de comisaría a recinto policial… para luego ser enviado a un tribunal que lo juzgará, tan sólo por ser mapuche y defender su territorio.
Lautaro tiene trece años y su vida sólo conoce la lucha. ¿Dónde están aquellos que defienden los derechos de la infancia en todas las situaciones y en todos los rincones del mundo? Esa pregunta se la hace él, se la hacen sus padres y toda la comunidad a la que pertenece. ¡Esa pregunta también me la hago yo!

Foto: Internet (agenciadenoticias.org) Texto: Edurne

martes, 25 de mayo de 2010

BIOGRAFÍAS MÍNIMAS (IV)



EMMANUEL

Perdió su mundo cuando volvía a casa por el camino de la inocencia.
Hombres malos con mirada de acero le enseñaron los dientes. Con sonrisa de muerte, y escupiendo palabras de sangre se lo llevaron.
Atrás quedó su piel de niño, y desde entonces, su corazón de ángel perdido vaga por los campos del infierno, mirando a la vida con ojos de diablo.

Imagen: Internet Texto: Edurne

domingo, 23 de mayo de 2010

BIOGRAFÍAS MÍNIMAS (III)



AMINATA

Nacer en un recóndito país de África hizo de ella la candidata perfecta. No lo supo hasta que llegó el día, hasta que el paso de la infancia a la pubertad se hizo realidad con el dolor que aquella cuchilla produjo en su alma.
Aminata entró de golpe en el mundo de su madre, en el de sus abuelas, sus tías y sus hermanas, y que, como ella ahora, ignoraban lo hermoso que era ser mujer.
Aquí termina su historia.

Imagen: Internet Texto: Edurne

miércoles, 19 de mayo de 2010

BIOGRAFÍAS MÍNIMAS (II)



NENE

Fue como un suspiro, apenas un leve “ay” para su madre. Nene fue siempre Nene. Casi nadie se enteró de su existencia, ni su propia familia. Se crió solo, sin la ayuda de padres y hermanos. Éstos eran más y más ruidosos, y precisaban de toda la atención. Nene, era Nene. Cuando se marchó nadie lo echó en falta, apenas una huella en el rincón más escondido de las conciencias.

Imagen: Internet Texto: Edurne

martes, 18 de mayo de 2010

BIOGRAFÍAS MÍNIMAS (I)



NADINE

Nació un 29 de febrero, por eso se sentía escasa a todos los niveles. Era hija única de madre soltera, y en su vida no había más ternura que las escasas muestras de cariño que recibía de su perrita “Guau”. Nunca celebró su cumpleaños, no hubiera sabido decir cuántos años cumplía. Cuando creció, quiso ser farera para poder contar las olas, y las gaviotas, y los barcos, y las nubes…

Imagen: Internet Texto: Edurne

domingo, 16 de mayo de 2010

PRIMAVERA EN MI VENTANA



Sabes que anduve tras tus pasos,
que tu pista se perdió allá por las tierras oscuras.
Sabes que te llamé sin nombre,
y que de ti no obtuve respuesta.

Te soñé de día,
con ojos de ansia disimulada.
Te soñé de noche,
con ojos de ninfa enamorada.

Has jugado con mis anhelos,
has roto mis ilusiones.
Y ahora vienes a mí con cara de buena,
regalándome tu alma entera.

Sólo porque te espero año tras año,
sólo porque inundas mi casa de color,
sólo porque alegras mis mañanas…
¡Bienvenida seas, Primavera!

Foto y texto: Edurne

miércoles, 12 de mayo de 2010

DIARIO DE CAMPAÑA



Vamos a ver, maja, sé que estás como petrificada, espesa, ralentizada… sí, lo sé, no te vayas a pensar que estoy ajena a todo lo tuyo, recuerda que somos un tándem, y que me conozco todos tus pensamientos, tus intenciones, tus miedos y demás.

Yo decía lo de vamos a ver porque, con lo “escribidora” que eres, se me hace raro que andes con el quiero y no puedo, y que no arranques de una vez, así que por eso tomo yo la iniciativa, por ver si te pica el gusanillo y te lanzas al ruedo del negro sobre blanco, que seguro que una vez que empieces… ¡hala, todo será coser y cantar!

Ya lo decías en esas letritas que garabateaste el otro día, que sí, que tú misma reconocías que hacía mucho tiempo y que, como para escrituras andabas tú, ¡con la que había caído en tu vida! Y por caer hasta lluvia casi constante en esta medio primavera de pega que nos gastamos en los últimos tiempos.

También me sé yo lo de que la cosa ha cambiado y que la vida tiene que aprender ahora a caminar con un par de muletas para afianzarse en las nuevas formas, y que todo requiere su tiempo, y que al mal tiempo buena cara, y… todo eso que tú y yo nos sabemos, y que no vamos a poner aquí, que luego… ¡todo se sabe!

Anima un poco la carita, guapa, que pronto saldrá el sol, aunque sea por Antequera, que por ahí seguro que sale todos los días… y algo nos tocará, ¡digo! Y que tus niños te están esperando como agua de mayo (nunca mejor dicho), y que ya tienes la fecha puesta para volver a lo tuyo, a tu clase, a tu chavalería… Qué, ¿no sonríes un poco?

Lo de las puñaladas traperas que te da la vida, tiene mucho de cómico, por lo gráfico de la expresión, pero un mucho de dramático por la realidad del hecho. Pues sí, ya sabemos que estamos en lo de curar la puñalada que nos han encajado, así, sin comerlo ni beberlo, pero mira, aunque parezca extraño, también se sacan cosas buenas de las desgracias. Dicen que siempre que se cierra una puerta se abre una ventana… hombre, que entre el aire por algún lado, que sino, nos ahogamos irremediablemente. Así que, tal vez sea un principio físico (y aquí no he podido por menos que acordarme de mi amigo bloguero Miguel Baquero, que anda enredado con estas cuestiones físicas en los últimos días) y el principio de causa efecto tenga eso precisamente, efecto. Yo ya he experimentado ciertos atisbos de esto que estoy comentando, y me permito un resquicio de alegría o de satisfacción o de… no sé muy bien cómo llamarlo, pero sí, que corroboro lo dicho.

El día a día es el que nos va marcando el camino a seguir, es como lo de las miguitas de pan del amigo Pulgarcito. Espero que seamos más precavidas que él y dejar el rastro marcado con piedritas u otro elemento más sólido y menos suculento que las miguitas de pan, no vaya a ser que luego nos desaparezca el camino y nos vayamos a quedar por ahí, perdidas en el limbo de los justos (a todo esto… el Limbo ya no existe, ¿no?). ¡Así que tú, al loro, niña!

Y mientras, la vida sigue, el globo terráqueo sigue girando sobre su propio eje, los polos se van deshaciendo, las guerras continúan masacrando aquí y allí, la crisis nos hace pagar lo que otros hicieron mal; y ahí nos encontramos con que el tan cacareado “estado del bienestar”, ha sido una breve página en nuestra historia. Vamos a retroceder años. A los funcionarios nos rebajan el sueldo un 5% desde el próximo mes (supone la tira), y para el año que viene, ¡al congelador! ¿Y luego pretenden que consumamos para reactivar la economía? Hay funcionarios y funcionarios. Unos ganan tururú, otros tararí y otros, tarariquetevi. Y las pensiones no serán revalorizadas (aquí más de uno y de una se puede hasta morir de hambre). Pero, seguro que habrá quien se queje todavía porque con sus supersueldos no les alcance para llegar a fin de mes.

¡Y la primavera ésta de pacotilla que no termina de llegar y quedarse un ratito largo! Necesitamos un poco de calorcito, de luz por algún lado, ¡que ya está bien, hombre!
Edurnita, no te queda otra que mirarte al espejo y echarte unas flores, animarte tú solita.
Mañana será otro día, como decía el otro, y sabido es: “Siempre que llueve, escampa”, y “Tras la tormenta, llega la calma”. Que así sea. Amén.

Garabateo: Edurne

viernes, 30 de abril de 2010

PRESAGIOS



Encontré el camino tiznado de negros augurios.
Pero pasé de largo.

Fue el destino quien me gritó desde el fondo
de la inocente confianza en que mi alma se hallaba.
Pero no hice caso.

Los hados pusieron entre mis pasos rocas de duro basalto,
resbaladizos escalones hacia ningún sitio.
Pero no los quise ver.

Me avisaron las estrellas, la luna me lo predijo.
Pero yo, ajena a mi destino,
navegaba por senderos de humo y nubes oscilantes.

Y los cielos se quebraron,
y la tierra se partió en dos
cuando mis labios se cerraron
para llorar lágrimas de hiel,
para escupir dolor emponzoñado,
para gritar sin voz.

Encontré el camino tiznado de negros augurios,
pero pasé de largo...

Foto y texto: Edurne

viernes, 26 de marzo de 2010

MI AITA Y LOS RIESGOS DE LA MEDICINA



La Orilla anda con la olita de capa caída.
El lunes hubo que correr a Urgencias con mi aita a consecuencia de una terribles hemorragias rectales, consecuencia de una medicación que toma para prevenir trombos desde que tuvo el ictus en diciembre. Tiene diverticulosis y ese riesgo de hemorragias estaba ahí, como una espada de Damócles, pero, los médicos decían que era mejor asumir ese riesgo que no el otro.
Ingreso y a esperar que dejara de sangrar y hacer una colonoscopia. Le hacen la colonoscopia, prueba que ya le han hecho en otras ocasiones sin ningún problema y, ahora sí, ahora se ha presentado un problema: ¡le perforan el intestino con el colonoscopio!
Operación de urgencia el miércoles a la tarde.
Resultado: todavía está en la UVI, lleno de tubos y conectado a máquinas, está derrotado, allí solito, muy triste sin nadie de nosotros, agotado del dolor, del sufrimiento y de la rabia e impotencia. Todavía no sé si le subirán a planta, tengo que hablar con el anestesista dentro de una hora.
La operación todavía tuvo un "regalo" más, le han tenido que poner una de esas famosas bolsitas, que sí, dicen que dentro de unos meses se la quitarán, ¡pero hay que volver a intervenir!
Y todavía nos queda salir de este postoperatorio, de la recuperación en la clínica (días) y después en casa...
El susto, el disgusto, la rabia, la mala leche y el cabreo que tenemos son... supinos.
Sé que en esta orilla no suelo desahogarme con estas cosas, pero lo siento, creo que esta vez lo necesitaba; y además para avisarles a ustedes de que voy a estar muy ralentizada con semejante marejada que se me ha echado encima.
Bueno, nada más por hoy, y muchas gracias por estar ahí.
Besitos para todo el mundo.
Edurne


Fotos: de la memoria familiar


jueves, 18 de marzo de 2010

TERCER ANIVERSARIO

Esta vez me he traído a mi amigo Miguelín para celebrar este tercer aniversario de la Orilla.
Aquí andamos, con nuestros tres añitos, ya ven ustedes, cansados de juguetear y comiendo un parisién de premio por haber sido tan buenos niños.
Si Miguelín sabe que le he traído así, sin avisar… ¡lo mismo no le hace mucha gracia, y dice que ya no me ajunta!

El caso es que, hoy, 18 de marzo de 2010, esta Orilla, cumple tres años. Un trienio de chapoteos, de oleaje más o menos intenso. Tres años en su compañía, la cual siempre agradeceré. Esta Orilla ha crecido durante estos años. Ha crecido en todos los aspectos: en amigos, en “sabiduría” (y ustedes me perdonen la osadía), en humanidad, en… ¡tantas cosas!

Inicié mi singladura orillera con esta entrada. Recuerdo que era domingo y que me pasé la tarde dudando, hasta que al final me decidí. Y estoy muy contenta de aquella decisión, así que cada año que esta Orilla permanezca abierta, que sus olas vayan hacia ustedes, tímidas y humildes, y vuelvan hacia mí alegres y multiplicadas, yo seguiré celebrando con todos los que por aquí pasen, los que sólo miren, los que se queden a charlar un rato o los que decidan que el agua de esta orilla está en su temperatura ideal.

Gracias a todos y a todas, a los de aquí y a los de allí. A los que escriben “divinamente”, porque con ellos y ellas aprendo un poco cada día. A los y las que como yo, gustan de desatar su alma, su sentimiento convertido en letras. Gracias a los que me leen y se sienten identificados conmigo, a los que disfrutan con mis pequeñas cotidianidades, que en el fondo son lo que conforman la vida.

Levanto mi parisién por ustedes, les deseo todo lo mejor de este mundo, y que nos sigamos acompañando durante muchas olas más. Y no dejen que ese niño, esa niña, que todos llevan dentro, desaparezca nunca. ¡Que ustedes sean felices!

Foto: De la memoria familiar

domingo, 14 de marzo de 2010

POR TENER...


Tengo el alma alborotada,
presa toda ella de desasosiego.
Tengo las horas de viaje por el miedo,
los días, de bruma envueltos y
las noches de parranda por el infierno.

Tengo los huesos doloridos,
los pasos en el lodo,

buscando billete de retorno.
Tengo la voz rasgada de tanto nombre
clamado a ras de cielo.

Tengo las manos al aire alzadas,
los ojos de llanto inundados.
Y dormitando entre

blancas azucenas,
duras rosas con espinas.

Tengo sed de calma,
hambre de risas,
sueño de sol y luna.
Tengo el corazón
entre nieve suspirando.


Foto y Texto: Edurne

lunes, 8 de marzo de 2010

SUEÑO DE MUJER



Duermes envuelta en sueños de deseo,
aspirando inciensos y vapores
de origen incierto.
Tu cuerpo, mientras, espera a ser vencido.
Espera la mano sabia que recorra
tu alma desde cada poro,
hablándote con lenguaje de ángeles.
Espera el beso del amor y la victoria
de la luna que descansa en tu mirada.

Duermes con un pie en el pasado,
con una mano en el futuro
y tu boca ligada a este presente
que te reclama.
Tus ojos miran hacia la noche,
donde tu historia cabalga cruzando
el infinito sobre cometa de brillo intenso.
Es tranquilo tu reposo, lo velan Sabiduría,
Prudencia, Ternura y Belleza.

Mujer, eres todas ellas.
Eres Eva, eres Venus, Helena, Penélope.
Eres María Magdalena y la Santa Madonna…

Hace dos años publiqué esta otra entrada tal día como el de hoy. Pinchar aquí



Pintura: “Nude” de Amedeo Modigliani (me encanta). Texto: Edurne

miércoles, 24 de febrero de 2010

DESDE MADRID CON AMOR (Crónicas del Foro XXX)


Nada, que aquí me tienen ustedes con una nueva crónica de la capi. Han pasado tres días desde que volví y tres días que estoy súper congestionada, ya no sé si a causa del cambio de allí a aquí, o por culpa de esta medio primavera temprana y mis alergias. Pero el caso es que ando un poco de aquella manera, queriendo escribir y no saliéndome nada, con mucha falta de tiempo, eso para empezar, cansancio, y pereza, eso también.

El fin de semana ha sido totalmente “artístico”, por denominarlo de alguna manera. El sábado: ARCO y el domingo a la mañana: BARCELÓ. Bien, cupo de “arte”, completo. Misión cumplida.




El sábado amaneció fresco pero soleado, así que bien abrigados emprendimos camino hacia la Feria de Madrid (IFEMA). ¿Gente? sí, pero no excesiva; todo fue sobre ruedas y no hubo ningún problema para entrar.
ARCO es una feria de Arte Contemporáneo a la que acuden galerías de todo el mundo, cada una con su apuesta por unos artistas determinados. En realidad es un negocio, no es una exposición, no tiene la distribución de un museo… Es el negocio del ARTE. Es una feria para galeristas internacionales, para artistas, para coleccionistas, y también para los que van de "artistas". Y cómo no, para todo el público curioso que tenga un interés mayor o menor en esto del arte, las nuevas tendencias, diseño...
Personalmente siempre he sido una asidua a Arco, pero en los últimos años había hecho “pira”. Y en esta edición, la del reencuentro, he notado que algo había cambiado, o mejor dicho, nada había cambiado. Me explico.
Menos gente, eso sí, no he soportado colas para entrar (la entrada costaba 32€), no me he agobiado para ver los stands, he podido sacar fotos a diestro y siniestro tranquilamente… Pero, ¡todo está inventado, amigos! Nadie me ha descubierto nada nuevo. Una lástima.





Por aquí les dejo unas cuantas fotos ilustrativas.
















A la noche se nos ocurrió “marcarnos” una de cine: “Celda 211”. Sí, ya sé, ocho Goyas en su haber, pues como que había que ir a verla, pero, ¡no! que ya la teníamos en cartera desde hacía tiempo. ¿Mereció la pena? Sí, mereció la pena. Luis Tosar está que se sale, ¡carajo con el gallegiño! Muy dura, pero sólo de pensar que la dureza de la verdadera vida carcelaria se triplica… ¡me entran unos escalofríos que para qué les cuento! Pues eso, que altamente recomendable.



Y el domingo amaneció muy “malamente”, gris, lluvioso, húmedo, vamos, que daban ganas de volver a meterse a la cama y olvidarse de todo.
Miquel Barceló en el Caixa Forum. Aquí sí que había colas para entrar (gratis), pero menos mal que las colas eran ágiles y avanzaban sin pausa. Miquel Barceló con una retrospectiva de los últimos 25 años: “La solitude organisative”. Hay cosas interesantes (algunas obras realmente buenas y tipo Anselm Kieffer, que me encanta, otras cosas, acuarelas, con temática africana, muy bonitas y cálidas) y otras que bueno… aunque claro, estos artistas tipo “artista-genio-enfant-terrible”, se lo pueden permitir, o se lo permiten/permitimos… ¡que ya no sé!





En cualquier caso, cuando me empapo de tanto arte, salgo con la cabeza llena de ideas, y con ganas de organizar a mi cuadrilla galáctica para “forrarnos” en un futuro.
Pero siempre merece la pena ver arte: arte del bueno, del menos bueno, incluso del que nos pueda parecer mediocre, porque nos inspira, nos hace reflexionar, nos alimenta, nos emociona, nos llena, nos…





Fotos: Antonio y Edurne. Entrada a la Feria con una fotografía de García-Alix. Cartel peli: Internet Folleto: de la Expo de Miquel Barceló. Las obras pertenecen a distintos artistas de cuyos nombres "non mi ricordo", salvo los Tàpies, Saura, Genovés... Todas ellas presentadas en la edición de ARCO 2010

martes, 16 de febrero de 2010

INAUTERIAK




Crónica corta de Carnaval escolar envuelto en nieve, lluvia, humedad, y frío, muuucho frío.
El jueves amaneció blanco, la nieve nos sorprendió y no había fuerza humana capaz de retener a una chiquillería excitada por el blanco evento.


Por la tarde teníamos nuestra cita anual con el “Txitxiburduntzi”, y nuestros planes tuvieron que ser adaptados a las circunstancias. No hay fotos del acto: barbacoas, chorizos asados, música…
Era tal el frío y la preocupación porque nada se desmadrara que… ¡no hay fotos! Lo siento.

Al día siguiente, viernes de Carnaval, dudas ante la imposibilidad de realizar el desfile. No nevaba, pero sí había llovido y hacía todavía mucho más frío que el día anterior.
Aquí van las pocas fotos que pude sacar.


Y por la tarde, como siempre, chocolatada. El chocolate, hirviendo, pero nada más echarlo en el vaso… se convertía en un helado de chocolate.



Y juegos infantiles, al “corre-corre que te pillo”, por eso de entrar en calor, que sino…
Hasta mañana, miércoles, descanso de niños; a la vuelta, más asuntos, más trabajo, más problemas…

¡Carnaval, Carnaval…!

Fotos y manipulación: Edurne Postal del Joalduna: de un dibujo de Lontxo Yriarte

domingo, 14 de febrero de 2010

SIN TÍTULO



I

Fluye la savia del llanto ahogado entre tramos de naturaleza muerta,
cada vez que mi encuentro choca con tu olvido.

Remueven la distancia palabras batidas al viento,
recuerdos antaño vividos, y lágrimas de pérdida inminente.

Se alza ante mí el horizonte incierto de un sueño bien guardado,
y ríen las malditas parcas pidiendo su alimento.

Llevo el amor en racimo, repleto de pámpanos y jugo irisado;
llevo el aliento cálido y el cuerpo de miedo replegado.

Vagan mis ojos por el mar de tus pupilas buscando asiento,
resuenan en mi cabeza cantos y penas.

Maldigo la oscuridad que de mí te aleja,
Maldigo tus ausencias y mis silencios…



Foto: Aitor Texto: Edurne






II

Hablan las manos
cuando tú me tocas,
hablan los ojos
cuando tú me miras.
Y me dicen,
y me cantan,
y me gritan,
al borde del abismo…
¡Te quiero, amor mío!

Pintura: Antonio Texto: Edurne


lunes, 8 de febrero de 2010

COSTURAS A DESTIEMPO



Llevo las costuras de la vida demasiado prietas,
Oprimiéndome el alma.
Hilvanada la sonrisa,
así, con un poco de tiento,
Marcando la sisa en blanco, para que sea vista
Entre la negra pena de este invierno eterno…

Llevo descosido el dobladillo,
Porque me caí jugando a ser niña grande.
Y ahora lloro sin consuelo,
Buscando un corchete para sujetar
El desgarro de esta tarde sin margen,
Ni línea por la que caminar sin torcerme…

Llevo zurcida la alegría,
Por si alguien viene a reclamarla,
Por si la necesito un día.
Las entretelas cortas en el tiro,
Reclamando corte y avío…

Llevo el costurero lleno de sueños,
Las agujas en pie de guerra
Y las tijeras marcando el ritmo…
Torzal para remendar mi llanto,
Imperdibles con que prender
Los suspiros…

Y en el fondo, bien guardado,
Patrón para marcar,
De nuevo,
A la risa el camino.


Dibujo: Aitor Texto: Edurne

sábado, 6 de febrero de 2010

SIN DESTINATARIO (III) "A ti"


A ti:
Hoy no hace falta que te nombre, porque ya sabes que eres tú quien recibirá mis letras, mis reproches, mis dudas, y, tal vez, mis felicitaciones.

Hace mucho que pienso en escribirte, hace mucho que ando buscando las palabras, los puntos y hasta las comas. Hace mucho, pero nunca encuentro el momento. Hoy he decidido pararme conmigo misma, mirarme en el espejo y decirme esas cuatro cosas que van dirigidas a ti.

Tenerte en usufructo desde hace cincuenta años es una gran carga, no vayas a pensar que no, que no todo es coser y cantar. Que me has dado mucha guerra, me has plantado cara más de una vez, y siempre has salido victoriosa, ¡puñetera!

Sí, ya sé que la culpa no es tuya, que es la vida la causante de todo. Tú no querías venir, y yo estaba totalmente ajena al negocio, me llamaron y vine… y tú, conmigo, vamos, que venías en el lote.

Hablaba de felicitaciones; sí, claro, también tengo felicitaciones por ahí guardadas. Y es que el orgullo que sentimos a veces por las cosas bien hechas, las situaciones bien resueltas, es como ese orgullo de madre, de padre, por los hijos. Y tú, en el fondo, eres como esa hija secreta que nadie conoce, nadie más que yo.
Reconozco que me has costado lágrimas, amarguras, que me he sentido atrapada como en una telaraña, entre tus redes, pero que también has hecho que pueda dormir tranquila la mayoría de las noches de mi vida.

Aunque también tengo que preguntarte por qué has sido tan dura conmigo, por qué te has empeñado desde el principio en que mi camino fuera siempre recto, sin oscuros recovecos donde perderme distraídamente… Sí, ya, ya sé lo que me vas a contestar: que esa era, es, tu misión, que eres como mi ángel guía, una conciencia férrea, a prueba de bombas.

Hala, ya puedes colgarme todas las medallas que quieras, seguro que hasta me las merezco, pero deja que proteste un poquito, que me permita una pataleta de niña… No tendrás quejas de mí, ¿verdad? Siempre me he portado como querías, casi no he discutido tus mandatos, he escuchado tus consejos, he sido lo más buena que he podido.

Claro que he tenido dudas, sigo teniendo dudas muchas veces, pero ya me he acostumbrado a ellas (menos mal que vine a este mundo con una buena dosis de paciencia, de empatía…), y por eso puedo sobrellevar mejor todas las pruebas a las que me sometes.

Mi querida Conciencia, en el fondo estoy encantada de tenerte como compañera de camino, pero, por favor, relájate alguna vez, que ya me he aprendido las lecciones, que ya soy mayorcita… ¿no ves que es muy difícil que a estas alturas me descuide? Podrías tomarte unas pequeñas vacaciones, no sé, tal vez a la playa, creo que el mar hace milagros. Espero que ahora seas tú la que te dejes aconsejar…
Tú vas, disfrutas y luego... luego ya vuelves y me cuentas.

Tuya, afectísima…
El cuerpo en el que habitas.

Dibujo: Aitor Texto: Edurne

miércoles, 27 de enero de 2010

DESPERTAR



Sonríe la mañana tras blanca cortina
de nubes.
Despierta la vida en cantos encontrados
y perezosas luces.


Arrogantes colinas que elevan su majestad
entre las ruinas de mi vida.
Tibias cenizas, con rescoldo de ciego amor
y alocada pasión.


Miro en derredor y verde me inunda,
verde me envuelve y acuna.
Aspiro el calor de las llamas aún encendidas
de tu clamor y mi premura.


Y quieta, muda, con aleteante mirada,
mi alma que te escruta.
Y quieto, mudo, con tintineante llamada,
tu deseo que me reclama.


Me levanto grande, hermosa... y entre
la maraña de silencios
te busco con mi canto, con mi cuerpo
te llamo y en ti me instalo.


Consulto los arcanos, mi destino huido
por la senda de los besos, mi destino
que pierde su centro y llora su desconsuelo...


¿Dónde estás amor, dónde que no te veo?
Mira que mi mariposa aletea temerosa.
Mira que mi vida se escapa en pos
de tus pasos y tu risa hermosa.


Rubios querubines me socorren.
"Allá, allá donde termina la prisa,
donde se instala el sueño,
allá te espera la dicha..."


Despierta la mañana, y también mi vida.
Despierta la luz de tu sonrisa,
la calma de tu caricia, y...
respiro tranquila.


Pintura: Antonio Texto: Edurne