domingo, 13 de noviembre de 2016

DE CINE



Voy a hacer una entrada rápida de las últimas películas que he visto, y más adelante, de las que quiero ver y que no sé si lo conseguiré, todas al menos.

Hace poco vi “EL PORVENIR” de la directora Mia Hansen-Løve, y con Isabelle Hupert como protagonista.

Me encanta el cine francés, la temática de vida europea que plantea el cine francés.  Isabelle Hupert, es una de mis actrices favoritas, aunque pueda parecer fría y distante, pero es que, tal vez, su físico se preste a ese tipo de papeles. Ahora mismo recuerdo “Ocho mujeres”…

Copio la sipnosis de la película:

En 'L'avenir'Isabelle Huppert da vida a Nathalie, una profesora que da clases de filosofía en un instituto de París. Es una apasionada de su trabajo y disfruta de contagiar el placer de pensar a los demás. Casada y con dos hijos, divide su tiempo entre su familia, antiguos estudiantes y su excéntrica madre, llenando su vida por completo. Inesperadamente, su marido le anuncia que la va a dejar por otra mujer. Con una recientemente descubriera libertad, Nathalie deberá reinventarse a ella misma y buscar una nueva forma de vida.

A mí me gustó la cinta por lo que plantea: la fragilidad de nuestra vida, lo que pensamos que está asentado y es inamovible, de pronto, se tambalea, se va al suelo, y se nos cae toda la vida en un segundo. Reflexión. Y después todo lo demás. Cada cual como buenamente puede o le dejan. Restablecer el orden en nuestro interior, reinventarnos…

La fotografía es preciosa, no solo París luce espléndida, también los paisajes de La Bretaña nos transportan por esos vericuetos que solo nosotros conocemos y que habitamos, por esas carreteras internas, personales…



Les dejo con un tráiler (con subtítulos en inglés...).






LA CHICA DEL TREN” de PAULA HAWKINS. Novela convertida en película. Este libro ha sido un boom literario este año. Yo, francamente, no me he atrevido a leerlo porque solo de ver la cantidad de hojas… ¡me entraba un mareo!

Y ahora, después de ver la cinta, tendría que ver si es fiel a la historia de Hawkins escribió. Es un thriller, novela negra. Intriga. Me gustan las intrigas. Muy bien planteada la historia, aunque al principio me costara un poco hacerme con el mecanismo de avanzar y retroceder en los acontecimientos. La protagonista, muy buena, una actuación magnífica.

Seguro que muchos de ustedes han leído el libro  han visto la película…

También les dejo un tráiler.








Y hace un poco más de tiempo vi “VIVA”, película cubana  dirigida por Paddy Breathnach , con Jorge Perugorría como protagonista, junto a un excelente Luis Alberto García.

Aquí ya hablamos de vidas desgarradas, al límite de todo… ¡Uf! De esas historias que te dejan encogida para un buen rato.

También me gustan las pelis cubanas, la temática, la ambientación…


¿Les hace otro tráiler? Pues ahí va…






Bueno, pues de momento, esto es todo. El cine también es cultura y arte y mucho más... ¡Al cine!
Y yo... ¡Volveré!


Vídeos: Youtube. Texto: Edurne

HALLELUJAH (In Memoriam)



Mi pequeño homenaje a Leonard Cohen. 
Tanto él como sus canciones forman parte de mi vida.
Estoy realmente afectada por su partida.
¡Gracias, Leonard Cohen!

Vídeo: Youtube

miércoles, 9 de noviembre de 2016

EL JARDÍN



Es hora de que abramos la puerta de nuestro jardín.
Dejemos que el viento barra las hojas secas
que se acumulan en la entrada,
que sople fuerte y
se lleve las flores muertas.
Removamos la tierra y
démosle nuevos nutrientes
para que germinen las semillas
que plantamos  tiempo atrás.
Limpiemos de malas hierbas las esquinas,
arranquemos viejas raíces que
absorben todo el riego
que de nuestros corazones mana .
¿Sabes, amor?
Un día,
el jardín me mostró su verdadero aspecto.
Yo lo veía hermoso,
pero…
ése era solo mi sueño.
Entonces planté un vigía en el centro,
uno que espantara los pájaros de mal agüero.
Escogí los mejores rayos de un sol huidizo
para que solazara y calentara 
nuestro pequeño árbol.


Lo abrigué con mi aliento,
le canté nanas y requiebros.
Tejí de día y destejí de noche,
cual Penélope de Ítaca,
el manto que aún hoy nos cobija.
Y emprendí un viaje hacia el centro
del laberinto,
en busca del Minotauro.
Llevo sujeto de mi mano
el hilo de Ariadna,
el que me permitirá regresar victoriosa.
No temas, amor,
soy fuerte,
soy sabia,
¡y te quiero!
Sé que nuestro jardín está vivo,
aunque tú lo des ya por muerto.
La tierra late,
¿no oyes?
Desde sus entrañas
todavía nos habla
y flores nos regala.


Fotos, manipulaciones y Texto: Edurne


domingo, 6 de noviembre de 2016

LIBROS, LIBROS, LIBROS Y MÁS LIBROS



Vamos a ver si es posible lanzar a las aguas de esta Orilla una pequeña entradilla sobre los últimos libros que he leído o que esperan pacientes para ser leídos. Vamos a ver.
Tal vez mis comentarios sean escuetos, pero es que quiero hacer las presentaciones formales  y el tiempo me anda persiguiendo por las esquinas, me muerde, me atosiga…
Han pasado otros títulos por mis manos, pero ahora ya están reposando en sus estanterías y prefiero echar mano de estos otros, más cercanos en el tiempo.
¡Allá vamos!



·         “CRÓNICAS del DESAMOR” de Elena Ferrante.
Volumen compuesto por tres magnificas novelas breves de la autora italiana: “El amor molesto”, “Los días del abandono” y “La hija oscura”. Obras escritas y publicadas entre los años 1992 y 2006. Magníficas novelas de personajes que, aunque acompañados, están tremendamente solos, con una vida interior muy profunda y atormentada. Descripciones que no dejan resquicio para la duda: lo ves todo tal cual ella pretende que lo veamos. Esta ha sido mi primera vez con Elena Ferrante, y no será la última; pero no quise acercarme a ella, a su mundo, a través de la famosa trilogía de las dos amigas que tanto furor está causando. Quería aproximarme a sus inicios. Y no me ha defraudado.

·         “NADIE ME VERÁ LLORAR” de Cristina Rivera Garza.
Ahora le toca el turno a una desconocida para mí, la mexicana Cristina Rivera Garza. Con este libro iniciamos las tertulias de este curso en el Taller. Leí el libro en agosto, en dos atacadas. Me costó adentrarme en la historia, lo confieso. Ir hacia adelante, avanzar en la trama, y, de pronto encontrarte con personajes que no te habían sido presentados y tener que retroceder en el tiempo… Al principio, desconcierta. Necesité de las primeras cincuenta páginas para hacerme con las riendas de la historia. Y enseguida saboreé un lejano recuerdo a "realismo mágico". Así que quedé prendada de los protagonistas, de sus cuitas, de su forma de hacer y decir... Sí, me gustó.




·         “CARTAS DE AMOR Y DESAMOR” de Espido Freire.
No es que yo sea una fan acérrima de Espido Freire, pero vi este librito por pura casualidad en una de estas librerías que tienen novedades y además, en la trastienda, un gran fondo de armario con obras y autores desconocidos, ediciones de las que ni habías oído hablar... Pues allí, entre otros libritos, apareció este volumen epistolar. Muy agradable de leer, sinceramente, y además es un ilustrado, libros a los que me he aficionado en las últimas épocas —todo por la editorial Nørdica, que también hay que decirlo—. Pero más que nada me ha gustado porque el estilo epistolar me atrae muchísimo, creo que es una forma muy natural e íntima de abrir nuestro corazón, de expresar los sentimientos que nos bullen por ahí adentro. Con estas cartas de amor y desamor, créanme, uno se puede sentir identificado totalmente, en unas o en otras. Me ha encantado, y también me ha encogido el corazón.




·         “LA CAPITAL DEL MUNDO” de Gonzalo Garrido.
Con ese título casi no cabe preguntarse cuál es la capital del mundo, está clarísimo: ¡BILBAO! Nada, tranquilos, pueden echarse unas risas a costa de esta bilbaína, que ya está acostumbrada, pero claro, de todos es sabido que Bilbao es la capital del mundo mundial. Ya ven, que a este buen nombre, a Gonzalo Garrido, se le ha ocurrido escribir una novela negra, negra como la tinta del chipirón, que transcurre en Bilbao, en el Botxo de mis amores. Promete, les digo yo que promete la historia, y es que Bilbao se presta para estas cosas. De hecho ya se han rodado pelis de este tipo con un Bilbao un tanto gris y siniestro. ¡Y miren que está bonita la city! Les confieso que no lo he empezado todavía, pero ya me anda tentando. Lo tengo a la vista, por si…




·         “LA MUJER DE LA LIBRETA ROJA” de Antoine Laurain.
Esta novelita me chifló nada más empezarla, y les juro que no paré hasta terminarla en el día. El protagonista es un librero divorciado, con una relación más o menos estable con una mujer no muy estable (para mi gusto), y una hija adolescente que parece demasiado liberal y madura para su edad. Hasta ahí, bien, parece una vida más o menos normal, pero, aparece otra mujer, una mujer que no sabe que ha aparecido en la vida de este librero… ¡Huy, me parece que estoy contando demasiado! Nada, nada, lo mejor, leerla, no se sentirán engañados, de verdad.

·         “LOS NIÑOS TONTOS” de Ana María Matute.
¡Ay, mi querida Matute! Todo lo que lleve su firma me interesa. Este librito es una recopilación de cuentos micro. Escrito en 1956, cuando todavía no estaba instaurada la moda de lo micro, Ana María Matute ya se prodigaba en este género. “Los niños tontos”. Leído así, nos da hasta pena, o risa… Es un libro para trabajar transversalmente en clase con él. Yo ya lo he utilizado en un par de ocasiones. Las historias son todas tristísimas, pero muy bellas a la vez. La belleza irradia de la pluma de la autora, que utilizando metáforas, comparaciones y sutilezas varias, nos lleva de la mano por historias oscuras y a veces, pérfidas. También lo recomiendo ¡cómo no!




·         “LA CARNE” de Rosa Montero.
¡Otra que tal baila! De lo bien que escribe, ¡digo! Estaba yo curioseando en La Casa del Libro de Gran Vía, en Madrid, después de haber ido expresamente a por otro libro, el que comentaré a continuación, cuando vi en una de esas pilas promocionales, el libro de Rosa Montero. Al lado, un cartel que decía que para los socios había un libro dedicado por la autora esperándonos. ¿Pensármelo? ¡Jajajaja! No soy yo de mucho pensar ciertas cosas. Así que salí de allí con dos libros, y éste con unos besos y una firma especialmente para mí. ¡Toma ya! Cuando no esperas algo y esa sorpresa te satisface, te vas más contenta que unas castañuelas, ¡ya lo creo! Así me pasó a mí. La nueva novela de Rosa Montero pasea por la “soledad” de Soledad, su protagonista, una mujer que ya está en esa edad a la que yo me voy acercando peligrosamente. Una novela tratada con mucha inteligencia, como todo lo que hace Rosa. Conjugando intriga, humor, desesperación… La tengo empezada, y la voy tomando en pequeñas dosis, despacito. Rosa Montero es una de esas autoras a la que una siempre vuelve, siempre.

·         “HISTORIA de UNA ESCALERA” de Antonio Buero Vallejo.
Un clásico de la dramaturgia. Ahora que se cumple el centenario de don Antonio (les recomiendo visitar la exposición acerca de su vida y su obra que hay en La Biblioteca Nacional, pequeñita pero con curiosidades), releer esta historia que alcanzó fama y renombre (recuerdo yo los famosos Estudio 1…), produce una sensación de añoranza, de ternura, incluso de rabia e impotencia. Una obra maestra para mi gusto. Conviene acercarse a los clásicos más contemporáneos de vez en cuando, no lo duden.

¡Bueno, esta crónica literaria iba a ser breve, pero ya saben ustedes que en cuanto me da el ataque tecleador, me desmeleno y me lanzo. Espero volver enseguida por esta orilla y dejar algún que otro mensaje, porque ya les digo, se me pasa el arroz con la mayoría de las cosas que quiero compartir. ¡Ya lo siento! La vida, que me achucha y me achucha…

Disfruten de la lectura, ya sea de alguna de estas recomendaciones o de sus propias apetencias. A ellos hemos de agradecer el poder vivir otras vidas.
Leer alarga la vida, quien lee, vive más, ¡no se olviden de ello!

Fotos y texto: Edurne


LEER

domingo, 16 de octubre de 2016

TODO UN MUNDO



La belleza que encierra lo pequeño 

es todo un mundo de silencios 

que se abre a nuestro corazón.


Foto: Antonio.  Manipulación y texto: Edurne 

jueves, 6 de octubre de 2016

COSAS QUE PASAN, QUE NO PASAN, Y... ¡UN PAR DE PIMIENTOS!


Pasa que la vida me pasa. Me pasa como una apisonadora, por encima y sin contemplaciones; o como un tren de alta velocidad, dejándome en el andén, mirando estupefacta cómo se aleja sin mí, con el billete y la maleta en la mano.

Pasa que nada espera, que las cosas se presentan, muchas veces, sin haber sido llamadas, así, de sopetón, y te trastocan hasta la forma de mirar, la de ver, la de entender…

Pasa que ya está bien, que vale ya. Pasan cosas, muchas, demasiadas, y otras, las que realmente necesitaría que pasaran… ¡no sé dónde demonios se han quedado! Y miren que soy previsora, pero, últimamente me pilla demasiado el toro. Las cornadas duelen, son profundas.

Pasa que las palabras se me agolpan mientras camino, mientras como, mientras miro, mientras lloro o río. Pasa que ahí se me quedan, en la mismísima puerta, sin atreverse a salir, a gritar. Y eso que tengo muchas palabras escritas, una de las formas más fáciles para mí para expresarme, pero algunas están en la categoría de borrador del blog, o en el correo, también en un documento Word en el escritorio de este ordenador, o a medias…

El otro día, una de las personas que conforman mi anillo de afectos más estrecho, y que para mí es muy importante, me dijo, haciendo referencia al estilo literario de un escritor de nombre y estatus de sobra reconocido, que escribía parecido a mí, con frescor, espontaneidad, sin frenos…  Yo no busco halagos fáciles ni nada por el estilo, pero esa breve apreciación supuso para mí mucho, creo que esa persona no es consciente de lo que necesito ser reconocida, apreciada por ella, aunque sea en algo tan nimio.

Mi tempo es el que es: pequeño, triste, recogido, de mirar hacia adentro, con pesares y lágrimas contenidas, buscando a la Edurne que en realidad soy y quiero volver a ser y sentir. Por eso  ahora es cuando me aferro a los cariños, a las miradas y las manos amigas, cuando, pacientemente, voy construyendo el muro de mi defensa, piedra a piedra; cuando necesito del ánimo y el apoyo de todos los que me quieren, de todos aquellos para los que significo o haya significado algo. Estoy blandita, lo sé, muy blandita.



Y sin embargo, me siento como Don Quijote, luchando yo sola contra una legión de gigantes reconvertidos en molinos de viento. Cada mañana me asombro de seguir viva, de seguir teniendo las fuerzas para sostenerme y sostener a las tres personas que más me importan en esta vida.




Antes, en la radio, en el programa de libros “La estación azul”, han puesto una cuña con la voz de José Luis Sampedro, una frase suya: “Hay que escribir porque se siente la necesidad de decir, de contar algo. Por uno mismo, no por otra cosa. Siempre por uno mismo”. En nuestras entrañas se encuentra la verdadera razón para ponernos a escribir. Tiene razón. Yo escribo por y para mí, eso lo tengo muy claro.

Pasa que pienso mucho, tal vez demasiado. Demasiado como para ser mínimamente feliz. Si antes ya era de pensar, ahora soy de mucho más pensar. ¡Qué le vamos a hacer!

Pasa que me enfado conmigo misma casi todos los días. Hay veces en que me acuso de cobarde, de pusilánime, de inmadura, de estar aguantando cosas que no debo… Otras, por el contrario, doy en alabarme y quererme un ratito frente al espejo, mientras hago muecas al lavarme los dientes, o mientras me peino, me quito y me pongo coletas, moños y melenas airadas… Me veo a mí misma por un pequeño agujerito que se me abre entre tanto desconcierto, y me digo que valgo mi peso en oro, ¡no, más, muchísimo más! Que lo mismo sirvo para un roto que para un descosido, y que quien no se haya dado cuenta es que no merece tenerme como nada. Me arengo, me suelto las Filípicas y las Catilinarias. En fin, generala de mi escuálido ejército de emociones desbocadas. Contención, pequeña, prudencia y contención. Esperar. Los momentos tienen todos sus días, sus horas, sus meses y sus años. Calma.


Pasa que me voy acercando a esa sexta década, espero que maravillosa, y que mi concepto de la vida se ha hecho más enorme, más importante, y que el miedo me come por dentro y por fuera. Inevitable. Practico la esgrima y la técnica del escapismo para mantenerlo a raya. No sé hasta qué punto lo consigo…

Pasa que el aire se me queda a mitad de camino, y entonces suspiro, suspiro y suspiro. Incluso bostezo, como haciéndome la loca, por si las despisto, a la ansiedad, a la angustia…

¿Por qué me pasa a mí todo lo que me pasa?

¿Habrá que dejar que todo fluya, como una corriente de agua? ¿Dejar que la vida, con sus luces y sus sombras, sus nubes y sus claros, fluya?




Pasa que me interrogo a cada poco, que me pregunto, que me agobio… Y no, no encuentro las respuestas que necesito. Y callo. Y guardo. Y rumio. Y me indigesto. Y no duermo. Y se me escapan minutos de vida, seguro...




Pasa también que soy mujer —porque soy una mujer, no una niña— alegre, optimista y luchadora, y que sigo en la brecha a pesar de todas las mal dadas que vienen y vengan.

Y también pasa que si mira una a su alrededor, a este mundo en el que sobrevivimos (unos mejor que otros), a esta sociedad que, sinceramente, una ya no sabe ni hacia dónde camina, pues, que te entra una tristeza...

Y como remate, aquí les traigo mis pimientos, ¿se acuerdan ustedes de mis pimientitos? Vean que ya han madurado, que se han vuelto todos encarnados. No han crecido más, pero seguro que han adquirido mucha sabiduría. Pues así pienso prosperar yo, aunque espero que no me arranquen de la mata y me manden, precisamente, ¡”a freír pimientos”!




Fotos (excepto imagen de las Catilinarias, que es de Internet, y las de Edurne divertida, que son, una de la menoria familiar, y otras sacadas por mi compa Estibaliz en junio de este año) y Texto: Edurne

viernes, 30 de septiembre de 2016

ESAS CALLES QUE NO RECONOZCO

Vienen las calles
a pisarme la sombra
de mis prisas.
Vienen y me engañan
con baldosas que brillan
de puro nuevo,
que resbalan y
se llevan mis pasos
a no se sabe dónde.
Que no,
que yo quiero las mías,
mis calles empinadas,
tortuosas y
con esquinas dobladas  
de tanto usarlas.
Esas calles que me conocen,
que llevan escondido
entre su asfalto
la huella de cada una
de mis pisadas.
Las viejas calles de mi infancia,
las de los primeros sueños,
las de una libertad peleada
a paso rápido,
a la carrera,
con miedo y esperanza.
Las calles de mis pasos
más tranquilos,
las de mis risas
y mis llantos.
Mis calles sin luz,
mis calles llenas de
voces,
llenas de calor.
Vienen las calles
tras de mí
en una mañana gris
que no reconozco;
con hombres hoscos,
con mujeres sin
brillo en los ojos,
con niños sin esperanza
ni futuro en la mirada;
con viejos tristes
que traen en las manos
todo el desencanto heredado
de otros más viejos que ellos.
Las miro
y
salgo corriendo.
Corriendo
hacia la nada.


Foto y Texto: Edurne

domingo, 25 de septiembre de 2016

PARTO


Parto hacia la mar,
amor,
allá donde el sueño se hace sal
y la pena se ahoga
por no saber nadar.

Foto: Aitor. Texto: Edurne. 

jueves, 25 de agosto de 2016

AUSENCIAS (I)




Se deshace en mi boca

el jugo de tus besos, 

maná de tu cielo

para calmar el fuego

que abrasa este infierno

en el que peno mis días.

Se escurre entre mis manos

el deseo que altera mis noches

cuando tejo y destejo

la madeja de tus ausencias, 

cuando busco a tientas

tu abrazo y

el aroma de tu cuerpo.


Pintura: Antonio. Texto: Edurne