











El sol y el calorcito fueron los protagonistas del jueves. Esta Crónica lleva un claro sello toledano.
Toledo a una media hora de Madrid es una bella ciudad con reminiscencias judías y mudéjares, aparte de cristianas. Sus calles son un auténtico deleite para el visitante: construcciones en ladrillo, en piedra, monumentos levantados para dejar fe y constancia de una cultura, de unas creencias. Callejas estrechas, y muchos turistas, sobre todo eso, muchos turistas.
Sabido es que Toledo tiene una fama añadida a su belleza propia, a su categoría de “madre” de varias culturas, Toledo tiene nombre y fama mundial por haber acogido en su seno a uno de los pintores más emblemáticos del Renacimiento, el cretense Doménikos Theotokópoulos, más conocido como “El Greco”. Pintor de una fuerza y un estilo muy personal, un manierismo pictórico que, puede gustar o no, pero que ha de reconocerse que ha dado la vuelta al mundo.
En Toledo está la casa del Greco, hay museos con sus obras… y todo aquel que se acerca hasta la villa toledana, busca encontrarse con la impronta de tan genial personaje en cada esquina.
Las vistas del río Tajo desde la parte alta de la ciudad no tienen desperdicio, allí puede uno imaginarse la vida de entonces. Toledo parece una ciudad anclada en ese pasado tan rico en culturas. Hasta pueden oírse sones sefardíes en algún rincón de la urbe, y puede uno quedarse escuchando y dejándose transportar.
En las fotos que les dejo podrán ustedes apreciar muestras de un románico-mudéjar, que ya saben lo que me gusta. También encontrarán vistas panorámicas, recuerdos de Cervantes y su afamado caballero Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza.
En fin, que disfruten, y ya saben, si pasan por Madrid, si están en Madrid… Toledo se encuentra a un salto, merece la pena.
Toledo a una media hora de Madrid es una bella ciudad con reminiscencias judías y mudéjares, aparte de cristianas. Sus calles son un auténtico deleite para el visitante: construcciones en ladrillo, en piedra, monumentos levantados para dejar fe y constancia de una cultura, de unas creencias. Callejas estrechas, y muchos turistas, sobre todo eso, muchos turistas.
Sabido es que Toledo tiene una fama añadida a su belleza propia, a su categoría de “madre” de varias culturas, Toledo tiene nombre y fama mundial por haber acogido en su seno a uno de los pintores más emblemáticos del Renacimiento, el cretense Doménikos Theotokópoulos, más conocido como “El Greco”. Pintor de una fuerza y un estilo muy personal, un manierismo pictórico que, puede gustar o no, pero que ha de reconocerse que ha dado la vuelta al mundo.
En Toledo está la casa del Greco, hay museos con sus obras… y todo aquel que se acerca hasta la villa toledana, busca encontrarse con la impronta de tan genial personaje en cada esquina.
Las vistas del río Tajo desde la parte alta de la ciudad no tienen desperdicio, allí puede uno imaginarse la vida de entonces. Toledo parece una ciudad anclada en ese pasado tan rico en culturas. Hasta pueden oírse sones sefardíes en algún rincón de la urbe, y puede uno quedarse escuchando y dejándose transportar.
En las fotos que les dejo podrán ustedes apreciar muestras de un románico-mudéjar, que ya saben lo que me gusta. También encontrarán vistas panorámicas, recuerdos de Cervantes y su afamado caballero Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza.
En fin, que disfruten, y ya saben, si pasan por Madrid, si están en Madrid… Toledo se encuentra a un salto, merece la pena.
TO BY CONTINUED...
Fotos: Antonio y Edurne
Fotos: Antonio y Edurne






























