


Después de las Crónicas del Foro, vamos a dar un paseo por el Camino, el de Santiago…
Últimamente se ha puesto de moda el del Apóstol y con él, otro tipo de rutas que más o menos estaban olvidadas o no existían. El caso es que, eso es una impresión mía, cada vez se está volviendo algo más comercial, turístico a otro nivel, en vez de ser lo que era: para algunos un camino con profundo sentido religioso, y para otros, personal, de introspección… En cualquier caso, una peregrinación que supone esfuerzo físico y fortaleza mental.
Yo hice una parte del Camino hace seis años, toda la parte navarra, desde Roncesvalles (Orreaga) hasta Viana (Biana). Fue una semana que no olvidaré nunca. El peregrinaje fue un viaje hacia mi interior, y créanme que entonces lo necesitaba. Saqué fuerzas para todo, no tuve ningún problema de nada, ni físico, ni de ningún otro tipo. Quienes me conocen saben con el entusiasmo que hablo de aquella semana y de mis ganas para volver a hacer algo parecido.
Este verano, no es que haya estado en plan peregrina, con la mochila a cuestas y caminando, caminando, pasando calor, sed… no, pero he andado por rutas jacobeas, he estado en contacto con peregrinos, he respirado ese olor tan especial que tiene el Camino, y algo se ha removido en mi interior.
Desde Villafranca del Bierzo, bonita villa del Bierzo leonés, , hasta O Cebreiro ya en tierras galegas, pasando también por León capital, o visitando Las Médulas, antiguas minas de oro romanas, paisaje singular donde los haya… han transcurrido esos cuatro días tan especiales.
Visitar a Unai y Livia y ver cómo han conseguido levantar con sus propias manos el albergue que desde hace tres años es su único medio de subsistencia, y también su proyecto de vida (se lo han hecho todo ellos). Y juguetear con Conan, que ya está hecho todo un perro adulto, un caballero Golden…
Tierras verdes, bosques frondosos, cielos azules, gente encantadora, tanto los que caminan como los que permanecen en el lugar. Todo un mundo, al que se aprende a ver y a mirar con los ojos de verdad.
¡En fin, que les dejo con una selección de fotos para que disfruten, y en la próxima entrega nos iremos a la otra punta de la Piel de Toro: a tierras andaluzas!
Que sigan ustedes disfrutando del veranito, que ya va tocando a su fin. Yo ya estoy en Bilbao desde el otro día, con un tiempo un poco raro, pero bueno, al menos se puede dormir por las noches, cosa que se agradece, ¡y no vean cómo!
Fotos: Antonio y Edurne

















