El viernes estuve viendo una peli en la 2 de TVE: "Vida y Color", ópera prima de Santiago Tabernero.
domingo, 25 de mayo de 2008
VIDA Y COLOR
El viernes estuve viendo una peli en la 2 de TVE: "Vida y Color", ópera prima de Santiago Tabernero.
viernes, 23 de mayo de 2008
PREMIOS

Resulta que últimamente recibo premios de amigos bloggers. El último (BRILLANTE WEBLOG PREMIO-2008) hace un ratito, y de la mano de mi amiga chilena XIMENA:
http://deliciasdelpaisdelasmaravillas.blogspot.com "Aprendiz de humana"
¡Muchas gracias Ximena!
Yo no soy de pasar cadenas, pero bueno, esta vez haré una excepción. Parece ser que hay que elegir entre siete y diez blogs para pasar el premio, así que bueno, aquí va mi lista...
CECY y su blog "No estaba prediciendo el futuro, solo intentaba prevenirlo"
http://duendesdebuenosaires.blogspot.com/
VÍCTOR HUGO y su blog "El Hombre Imaginario"
http://victorhugovera.blogspot.com/
NOVA y su blog "Diarios y Tostadas"
http://diariosytostadas.blogspot.com/
SILVIA y su blog "Con pantuflas"
http://conpantuflas.blogspot.com/
LEO y su blog "Patio Interior"
http://elpatiointerior.blogspot.com/
AINHOA y su blog "Me falta la inspiración"
http://amatxu-ainhoa.blogspot.com/
TXANA y su blog "Bachiller en Mierdología"
http://euskadicta.blogspot.com/
BIBI y su blog "Una ET en Euskadi"
http://una-et-eneuskadi.blogspot.com/
Muchas gracias a tod@s l@s que me leen y se acercan por esta orillita, gracias por vuestro cariño. Y bueno, aunque no estén to@s... no importa, yo os premio igual, desde mi corazón. ¡Y un besote enorme para todo el mundo!
¡Mucha suerte y felicidades!
Lo copian ustedes (el Brillante Weblog Premio-2008) de mi columna de premios situada en la parte derecha de este blog (jejeje) y lo colocan en su vitrina bloguera...
Imagen: Internet
jueves, 22 de mayo de 2008
UNICORNIO

Un unicornio solitario
se pregunta por su soledad…
Un unicornio blanco,
como la luz de tus ojos
al mirar mi eternidad…
Danzantes de mirada al viento
y vertiginoso baile.
Danzantes que claman
su grito sin ser oídos…
En las orillas de playas cercanas,
se acomodan las palabras
como gotas de espuma
que mojan la suave piel
de mi alma…
En las orillas de tu ausencia
está,
dormida,
la mía.
Imagen: Internet Texto: Edurne
lunes, 19 de mayo de 2008
GIGANTES

Una va caminando. Caminando por el sendero de la vida, por el caminito que le ha tocado en suerte... ¡o en desgracia!
Como decía: una va caminando. Y de pronto, zas, va y se topa con un gigante como el de la foto. Éste, ni se inmuta. Está ahí, impertérito, hierático, imponente, apabullante, amenazante... ahí, en mitad de tu camino, justo por donde tú tienes que pasar.
Miras el mapa, sí, no hay otra vía alternativa, así que te toca jugártela con el "tipo". La brújula marca el norte y pasa por ahí... ¡es lo que hay!
Nadie ni nada de qué echar mano, tú y tu ingenio, tus recursos, tu valor y tu miedo...
Ni qué decir que la vida es como es, unas veces maravillosa y otras, una puñetera.
Y es entonces, cuando te enseña la cara menos amable, la del "gigante", cuando te las tienes que apañar y plantarle cara tú también.
Se me ocurren miles de situaciones con "gigante" incluído, miles... ¡casi casi como que todas las situaciones son así!
Cuando estamos perdidos... perdidos en el más amplio sentido de la palabra. Perdidos en el maremagnum de los sentimientos, del caos, del mar de las dudas (lugar común), del desamor, de la falta de trabajo, de la enfermedad, de la soledad...
Cuando estamos así, cuando nos sentimos solos en el mundo (¡qué trágica, por Dios!)... entonces estos gigantes se nos aparecen más gigantes de lo que son en realidad.
Podemos quedarnos ahí, parados frente a ellos y no movernos, dejar que nos "coman".
Podemos sacar la honda y la piedra como David y derrotar a Goliat con nuestras armas, las de la calma, el ingenio, las ganas de superar el obstáculo...
Podemos hacer acopio de fuerzas y lanzarnos cual kamikaze y ¡hala, a por todas!
Podemos aceptar una mano amiga y compartir nuestro miedo.
Podemos...
Seguro que siempre podemos, seguro.
Y claro, este gigante no será el único que aparezca desafiante en nuestro camino... ¡Atentos, atentas... ni se me despisten!
Foto: Aitor
domingo, 11 de mayo de 2008
NIKO Y LA GUITARRA MÁGICA

Este cuentito lo acabo de inventar ahora mismo. Se lo dedico a mi potxola de sobrina, a Sara, que hoy ha hecho la Comunión. Ayer me regaló este dibujo y hoy le regalo yo este cuento. Y mogollón de besos.
Aquella noche no pudo dormir, estaba demasiado nervioso para poder hacerlo.
Niko había cumplido ocho años y ya se sentía un niño mayor.
Además era un niño especial, él había nacido la noche de Reyes, así que… no había duda, él era un niño especial, al menos eso es lo que él creía, lo que siempre le habían dicho.
Había limpiado sus zapatos por lo menos tres veces, había dejado la comida y la bebida para los tres Magos de Oriente y sus camellos; había sido bueno, más que bueno, buenísimo. Se había comido toda la sopa de la cena, y eso que no le gustaba nada de nada… Había aguantado las bromas de su hermana Piluca, que se creía mayorcísima, con eso de que tenía doce años... por Dios, ¡qué sabría ella de ser mayor!
Y allí estaba él, con los ojos cerrados, con los puños cerrados, imaginando que los Reyes Magos subían por una escalera interminable y que… ¡caramba, así no iban a llegar nunca! Tendría que haber dejado abierta la ventana de la sala, pero ahora ya no podía levantarse, no quedaba más remedio que aguantar.
Le parecía oír ruidos por todas partes, era un auténtico suplicio, ¡y él sin poder levantarse y mirar! Pero al final parece que se quedó algo traspuesto. Lo malo, los sueños. Bueno, más que sueños eran auténticas pesadillas, y en una de ellas se despertó bañado en sudor y llorando. Aun así no se atrevió a abrir los ojos, por si las moscas, no fueran a pillarle y se quedara sin sus regalos, sin la magia….
De pronto oyó las campanadas de las ocho en el reloj de la vecina que sonaba a cada hora y hacía retumbar toda la casa.
Ahí sí que ya no aguantó más. Salió disparado de la cama, pero antes de salir de su habitación se encontró con un obstáculo que no le dejaba abrir la puerta.
Era una funda casi tan grande como él. La abrió y... ¡hey, una guitarra! Pero él no había pedido una guitarra, además no sabía tocarla.
Se quedó un poco asustado, también pensativo porque no entendía muy bien cómo era que una guitarra que él no había pedido aparecía allí, en su habitación, y no en la sala junto a los demás regalos como era la costumbre.
Estos Reyes Magos se habrían despistado, ¡seguro que no tenían un GPS!
Dentro de la funda y entre las cuerdas de la magnífica guitarra, porque hay que decir que era una guitarra preciosa, bonita donde las haya, brillante, nuevecita… había un sobre donde se podía leer: “¡Ábreme!”.
Sacó una notita del sobre y mientras la leía, su cara de admiración dejó paso a una gran carcajada. Sacó la guitarra con sumo cuidado, se sentó en el borde de la cama. Le colgaban los pies y la guitarra le quedaba un poco grande, pero en cuanto puso sus manos sobre ella y acarició sus cuerdas… ¡se hizo la magia!
Doremifasolasidoooooo dododododooooooo… Las notas salían solas, como una cascada de agua deseando saltar y brincar. Al principio Niko se asustó, no podía controlar toda esa música, pero enseguida se dio cuenta de que con sus manos, y según rasgara las cuerdas, la melodía era una u otra. Sonrió y se olvidó de todo lo demás.
Al oír la maravillosa música que salía de su habitación, los padres y la hermana de Niko se asomaron con un poquito de miedo la verdad, ellos tampoco comprendían nada.
Niko les dijo que entraran, que no se asustaran, y les deleitó con un repertorio de canciones de lo más variado. Todos estaban encantados, de lo más contentos.
Y desde aquel día sí que Niko fue un niño especial: ¡el niño de la guitarra mágica!
Dibujo: Sara Texto: Edurne
viernes, 9 de mayo de 2008
ROJO BURDEOS

El regio tapiz que amortiguaba los pasos de todo aquel que entraba en la estancia, quedó teñido con el rojo de la sangre que manaba de la herida abierta, justo en el centro de su inmaculado pecho. Su blanca carne apareció ante los ojos del verdugo como un rubí rutilante y tembloroso…
Nunca hubieran imaginado que ése pudiera ser el fin. Sir Anthony, aún excitado como un caballo tras una larga carrera, sostenía en su mano derecha la daga con la que acababa de herir mortalmente a su joven esposa. Y Lady Catherine sujetaba con su pequeña mano esa vida que se le escapaba mientras su mirada interrogante no se apartaba de la de su marido.
El fuego chisporroteaba en la chimenea haciendo que la escena fuera más fuerte y violenta si cabe. Una copa en el suelo, a los pies de la dama, y el rojo vino derramado, confirmaban que la muerte no estaba esperando para llevarla esa noche. Las botas de Sir Anthony estaban sucias y el suelo había quedado manchado con un polvillo de arcilla que parecía indicar un camino extraviado.
Como todos los días al atardecer y antes del crepúsculo, cuando el sol iniciaba su retirada, Lady Catherine esperaba a su marido. Éste se demoraba después de la cena un buen rato en dar las órdenes pertinentes para el buen funcionamiento de la casa y la hacienda; en poner al día los acontecimientos de la jornada; en darse una vuelta por las caballerizas… O en departir amigablemente con algún invitado que hubiera honrado su casa aquel día.
Su esposa solía esperarlo en la amplia estancia de la torre, donde tenía la habitación conyugal. Lo esperaba leyendo junto a la chimenea y con dos copas del vino más rojo de sus viñedos… Leía, y como el atardecer en aquella época del año ya empezaba a ser frío, se cubría con una fina bata de terciopelo carmesí. El sol había caído hacía poco y en el cielo quedaba, como un rescoldo, el luminoso testimonio de su reinado. Recortados en el horizonte podían verse los extensos viñedos que daban fama a sus vinos, los mejores y más afamados de la región.
La joven Lady Catherine era la única hija de un lord venido a menos a causa de su magnanimidad, y ella había heredado el corazón de su progenitor. Huérfana desde los cinco años, se crió con su padre y el viejo tío Thomas. Su belleza, según iba creciendo, era comentario obligado en todas partes. Sir Anthony quedó prendado de ella un año antes, cuando coincidieron en la fiesta de la vendimia. Desde entonces sus corazones se buscaron hasta que Lord Brahanm accedió a entregar su hija en matrimonio.
Nada enturbiaba la paz, la armonía de la casa, era un matrimonio perfecto, se adoraban y todo el mundo los quería.
Sir Anthony volvió a mirar su daga ensangrentada, teñida del rojo de ese corazón amado. Sus ojos, enloquecidos por el dolor del crimen cometido, paseaban de una a otra esquina de la pieza: del tapiz profanado, del crepitar del fuego, al cobrizo tono de la noche. Del débil aliento de su esposa a su blanca mano luchando por retenerlo…
Había cabalgado durante largo rato después de la cena. Había cabalgado para borrar de su mente las palabras oídas furtivamente, al azar, por casualidad… En su rutina diaria de pasar por las caballerizas escuchó cómo dos mozos hablaban mientras cepillaban unas yeguas. Alguien nombró a su esposa, alguien nombró al Marqués de Saint- Lázare…
No sabe qué ocurrió, no sabe por qué ese nombre entró en su cabeza, en su corazón, como un puñal, como un veneno. Ensilló su caballo y salió al galope. Se adentró en los viñedos destrozando las verdes y doradas uvas… Bramando por dentro. La furia salía como rayos hirientes por sus ojos, y el púrpura de su capa se confundía con el de su dolor. Dio la vuelta y sin pensarlo, irrumpió en la habitación, en el sagrado oráculo de sus noches, con la daga desenvainada. No vio, no sintió, sólo ejecutó las órdenes de su corazón desbocado, descargó la cólera de sus entrañas…
Se derrumbó, cayó junto al cuerpo inerte de su amada. Lloró. Y todo se volvió rojo.
Pintura: Lourdes, mi Blondigemela Texto: Edurne
ROSA, ROSAE
jueves, 8 de mayo de 2008
SIETE COLORES (VII)

Preguntan tus manos
elevadas hacia mi cielo:
¿Cuándo lloran
las nubes?
Y yo respondo:
Cuando los lienzos de
nuestros sueños
duermen perdidos
en un rincón de la memoria.
Preguntan mis ojos
mirando hacia tu cielo:
¿Cuándo se olvida
el dolor del miedo?
Y tú respondes:
Cuando tu negro
y mi blanco
desaparecen en un beso.
martes, 6 de mayo de 2008
INDEFENSOS


Tifón en Myanmar (Publicado en El País 6-5-2008)
Catástrofe en Asia
Un viento de muerte devasta Myanmar
El tifón Nargis causa a su paso más de 10.000 fallecidos y 3.000 desaparecidos - Los campos de arroz están destrozados, lo que agudizará la carestía de alimentos
ZIGOR ALDAMA - Shanghai - 06/05/2008
Tal y como le habían dicho, cerró las puertas, aseguró ventanas, retiró los objetos que podían desprenderse fácilmente de la fachada y tapó con tablones los puntos por los que podía colarse el agua en la casa, un edificio de dos plantas de cemento desnudo en el que viven tres familias. No fue suficiente. El sábado, el Nargis devastó su hogar, y Zaw Mot todavía busca a su tía, que regresaba del campo, entre la devastación que ha dejado el tifón. Es la cuarta desaparecida sólo en su edificio. "La policía nos avisó de vientos fuertes y, sobre todo, de inundaciones, pero no nos prepararon para esto. Está todo destrozado, y hay muchos cadáveres. No llega la ayuda, no hay electricidad, y los teléfonos fijos no funcionan; sólo los móviles, de vez en cuando. No tenemos posibilidad de contactar con nadie, de saber si están vivos o muertos", se lamentaba anoche, en una laboriosa conversación telefónica con este periódico, el traductor de inglés de la localidad de Dedaye, en el delta del Irrawaddy, a unos 30 kilómetros al sur de Yangon, la ciudad más poblada del país.
Según los últimos datos oficiales, Nargis ha dejado a su paso por el sur de Myanmar (ex Birmania) más de 10.000 muertos y 3.000 desaparecidos, y al menos 100.000 hogares destruidos, en la peor tragedia natural desde el tsunami que arrasó una decena de países en 2004. Ayer por la tarde se reabrió el aeropuerto de Yangon, que también ha quedado gravemente afectado por los vientos de más de 190 kilómetros por hora, y la ONU preparaba ya desde Bangkok la operación de ayuda humanitaria.
Seguir Leyendo
lunes, 5 de mayo de 2008
DESDE MADRID CON AMOR (Crónicas del Foro VII)

sábado, 3 de mayo de 2008
DESDE MADRID CON AMOR (Crónicas del Foro VI)

Dicen que los ojos de dentro son los que ven y expresan la realidad que nos rodea...
Bueno, no sé si lo dicen o lo digo yo.
El caso es que Amedeo Modigliani es la disculpa para esta pequeña crónica pictórica.
Madrid, Museo Thyssen y Casa de las Alhajas de Caja Madrid.
Modigliani, claro representante de la bohemia francesa de principio del siglo pasado. Italiano de origen judío. Vida muy intensa, alocada, turbulenta. Vivió y murió intensamente y demasiado joven. Recomiendo leer su biografía (disponible en Internet a tan solo un clic de nuestro ratón).
Si un@ se fija en su pintura, se dará perfecta cuenta de la evolución en el proceso creativo. Las influencias y su toma de consciencia de su propia expresión.
África. Grande fue la influencia del arte de este continente en la obra de Modigliani, y si no, fíjense ustedes en las figuras estilizadas de las esculturas, las pinturas y máscaras africanas...
El amigo Amedeo también fue escultor, faceta ésta menos conocida, pero tan caracterísitica como su pintura. Dejó la escultura y volvió a los pinceles por culpa de un pequeño accidente acaecido mientras esculpía.
De Modigliani, lo que más conocemos son sus retratos y sus desnudos (preciosos y delicados, sinuosos y sensuales...). Un gran maestro en la búsqueda del equilibrio entre las formas, el volúmen y el color.
En fin, que he llegado a tiempo, y que si alguno de ustedes tiene la oportunidad de estar, de pasar por Madrid, que no se lo pierda.
Y ya me dirán.
Foto: Antonio