
El verano anda con lo de las despedidas, que si mira, que me voy, que me tengo que ir, así que mejor suelto un chaparroncito por aquí para que os vayáis haciendo a la idea… y mañana, ya, si eso, volvemos a lucir galas con Lorenzo en el cielo, trajinando a tope…
Y así estamos, como viviendo verano de regaliz. Todos sabemos que el estío terminará dentro de unos días, pero, oiga, si lo estiramos un poquito más… ¡nosotros ni nos quejamos! Además que anoche antes, que ya te da una tristeza… Hoy hace un día precioso. En realidad todos estos días están siendo muy buenos, con las mañanas fresquitas y las anochecidas, destempladas, pero el día, luminoso, caluroso o muy templado, vamos, una delicia. Por eso me sigo reafirmando en que septiembre me encanta.
El sábado, paseo urbano, de inspección y reencuentro con algunos lugares que hacía, tal vez un mes que no veías… así, en unas tres semanas, el Mercado de la Ribera, que está en una fase de total remodelación desde hace algo más de un año, nos descubrió parte de sus nuevos ornamentos. ¡Vaya, si hace nada creíamos que estaba paralizada la obra, y mira lo que había escondido! Bilbao, su corazón, sigue latiendo. Además la visitan y agasajan desde otros lugares… ¡Aleluya!
Ayer domingo, a las nueve de la mañana, el cielo apuntaba maneras, buenas maneras, pero, sin venir a cuento, las tornas cambiaron y se nos empezaron a echar unas nubes de lo más amenazantes. Aún así, nos marcamos un paseíto por la orilla. Hasta Neguri (Getxo), en metro o en coche, no hay casi nada, media hora escasa en el primero y unos quince minutos en el segundo. Ya nos mosqueamos nada más pisar la arena, pero, nos dejó sacar media docenita de fotos y hala, gotita tras gotita…. Carrera hasta volver al coche. ¡Chaparrón al canto! Y en vez de acercarnos hasta el Puerto Viejo (Portu Zaharra) andando, lo hicimos en bólido. Llegar y nada, se paró la lluvia, así que la ocasión la pintaban calva: más fotos. Y luego a disfrutar del ambiente, paseíto, pintxito, un txakoli o un verdejo, unas rabitas en la plaza de arriba… una delicia, para qué vamos a negarlo. Son de esos momentos en que casi se te olvida lo malo, lo que te angustia, los problemas, los dolores…
“GETXOPHOTO”, exposición anual de montajes fotográficos en soportes de lo más dispares: una vieja caravana, viejos contenedores del puerto… Curioso.
Mientras, en el pequeño puerto, la marea está tan baja, que se puede uno adentrar en el agua y casi decir aquello de que, como Jesús, camina sobre las aguas. Y las txalupas varadas, en espera de que las requieran para una incursión tranquila en el mar. Reminiscencias de un pasado glorioso.
Getxo es un municipio muy grande y dividido en diferentes barrios (Las Arenas, Neguri, Algorta, Sta. María de Getxo…), los cuales, cada uno por separado son como pequeños pueblos en sí. Son la margen derecha de La Ría. Y es que La Ría tiene dos márgenes: la izquierda, que es la obrera, la proletaria, la gris, la de los Altos Hornos… y la derecha, la de la burguesía, los empresarios, los dueños de las fábricas… Así nacieron estos poblamientos a ambos lados de la Ría, y bueno, algo han cambiado, pero en esencia, se sigue manteniendo ese espíritu.
Como paseo, para un domingo a la mañana, sin atender a otras historias, está muy bien, un@ se puede hacer unos cuantos kilómetros desde, por ejemplo, Las Arenas, hasta el Puerto Viejo en Algorta, o seguir por Ibaizabal hasta Aixerrota… una maravilla, siempre con el mar a tu lado.
Y siempre, “Desde la Orilla”.
Fotos: Antonio y Edurne


































