domingo, 11 de noviembre de 2007

COMO ELLAS


Sólo una reflexión: ¿Nos parecemos a ellas?
Y lo digo por lo de mirar hacia otro lado, por lo de no mover ni un dedo, por lo de hacer como que la cosa no va con nosotros...
¿Nos estaremos pareciendo?
¿Alguien sabe algo, alguien ha oído algo...?
Foto: Antonio

PASEO DOMINICAL




Dicen que :
"A quien madruga, Dios le ayuda".
También dicen que:
"No por mucho madrugar, amanece más temprano".

Pero yo digo que todo esto nos lo perederíamos de no levantarnos.
Esta mañana fresquita de noviembre (11 del 11), cogí mi... parece que la canción nos marca lo siguiente: "...cogí mi caballo y me fuí a pasear." Pero no, en este caso cogí mi camarita y sí, me fuí a pasear.
Un día precioso, un regalo.
Hoy he subido hasta la Pasarela Arrupe y desde allí he observado el panorama, decidiendo que mis pasos se encaminaran hacia el otro lado de la Ría, hacia la Avenida de las Universidades.
Desde allí se apreciaba muy bien la obra de Daniel Buren: "Arcs rouges", que no es que sea de mi total aprobación... pero que lucía orgullosa y reflejando su imagen en las aguas de nuestra Ría.
Mi paseo ha estado acompañado del más típico color del otoño, y como muestra los árboles rojizos que están de mudanza en su vestimenta, preciosa la imagen, ¿verdad?

Dicen que pasear estimula. Que estimula muchas cosas además de la vista, las sensaciones por ejemplo. Dicen que hace pensar; que la sangre fluye más rápida, más alegre diría yo...
El viento y el sol nos acarician, nos animan, infundiéndonos energía y ganas renovadas.
Un paseo que he querido compartir.
¡Feliz domingo!

Fotos: Edurne




jueves, 8 de noviembre de 2007

STOP


¡Alto, que paren ya!
Que la vida se me va,
que la negra pena acecha tras la puerta,
escondida,
lamiendo su venganza
con lengua rebosante de asperezas
y mirada de frío invierno...

¡Basta, que callen ya!
Que mi cabeza estalla
en mil llantos,
rompiendo el rojo de mi furia
entrecortada.
Que mis uñas arañan el aliento
de tus entrañas...

¡Quietos, que los sueños
despiertan de su viaje
sin retorno
para pedir cuentas de tu olvido!
Que se escapa el aire entre mis besos,
susurrando tu nombre
en silencio...


Pintura: Aitor Texto: Edurne

martes, 6 de noviembre de 2007

ARTILLERO, DALE FUEGO




"... ezkontzen zaigula pastelero.
Eta zeinekin, eta norekin..."
Y con el permiso de Astondoa, hagamos un poco de Pum, Pum y más Pum.
Hoy hemos estado de excursión, como niños, así es como nos hemos sentido. Además llevábamos maixu y todo, por si alguien se desmadraba...
Arratia. Arratiako Arana. Verde, profundo... vestido con los colores del otoño.
Y el Gorbea en sus alturas, guardando las idas y venidas de todo aquello que tenga vida.
Hemos hecho unas risas, hemos aprendido cosas nuevas, que ya se sabe, ya lo dice el refrán: "Nunca te acostarás sin saber una cosa más".
¡Y que nos pregunten ahora sobre carcasas y bolanderak, candelas romanas y demás petardos!
La vuelta... ¡Huy, ni les hablo de la vuelta! Al llegar a Usansolo, unos trabajadores talaban árboles; y los coches, buses y camiones, renegábamos de nuestra suerte. Pero las que más protestaban eran nuestras tripas, que se han puesto en pie de guerra y han organizado un motin, tan sólo comparable al de La Bounty. Ya, ya sé que me dirán ustedes "exagerada" y esas cosas, pero ya ya... ¡que daban las cuatro cuando traspasaba el umbral de mi casa sin saber si lo que me acuciaba era el hambre, el sueño, el cabreo (con perdón), el cansancio o...!
En fin, estos "susedidos", aconteceres varios, son los que ponen la chispa de la vida (y que nadie quiera ver aquí ningún guiño publicitario...)
Mañana, a clase de nuevo.
¡Cada vez entiendo más a nuestros alumnos!
Fotos: Edurne

lunes, 5 de noviembre de 2007

SURCOS


Surcos en el corazón.
Surcos en la palma de mi mano,
mano que acaricia tu recuerdo,
que añora tu sonrisa.
Surcos en la vereda
tapizada de rocío, de escarcha fría.

Surcos en el camino
de la noche oscura,
extensa y perdida.
Surcos que traen aromas,
cantos y lluvia de tierra mojada
con las lágrimas de mi sueño.

Surcos en mis besos,
en mi risa...
Surcos en el cielo de la mañana
que cruza tu vista.
Surcos que pisan las hojas caídas
después del soplo de la vida.


Foto: Antonio Texto: Edurne

viernes, 2 de noviembre de 2007

DESDE MADRID CON AMOR (Crónicas del Foro III)


Acontece, casi como amanece...
Suele acontecer que a veces amanecemos como el día, soleados, despiertos, pizpiretos...

Y entonces nos da por eso de fijarnos en todo lo que nos rodea: en la Naturaleza viva, reclamando atención, regalando sus dones a todo aquel que los quiera...
Y entonces, ante semejante derroche de generosidad, el corazón se nos ensancha y el ojo se nos aviva...
Y entonces los colores se congelan, se paralizan en la retina y el recuerdo guarda hasta la sensación que nos envuelve, que nos rodea...

Color, olor de madre Tierra. Sonidos de criaturas casi invisibles, ruidos de brisa y sol reposando en una brizna de hierba.
Verdes, marrones y rojizos, azules y grises, agua y cristal, hierro y frío, sol, calor... Otoño entre atajos de estío.


Foto: Antonio

martes, 30 de octubre de 2007

VAMOS DE BODA


No me resisto.
Ya estamos a martes 30 de octubre...
No me resisto.
Hoy es el 49 aniversario de mis queridos padres, de los míos y de los de mi hermano (es que los tenemos en régimen de fraternal "compartida").
Hoy hace cuarenta y nueve años que yo empecé a ser un proyecto, aunque todavía tardaría un año y treinta y ocho días en aparecer por aquí.
No me resisto.
Son muchos años juntos, toda una vida que se dice...
Y la próxima, el premio gordo, ¡la medalla de oro!
No me resisto.
Me siento orgullosa de ellos, de ser su hija... y desde aquí va mi pequeño homenaje, para que todo el mundo sepa que soy hija de Julián y de Edurne.
Y ¡que viva los novios!


Postal: Serie de Anne Geddes

domingo, 28 de octubre de 2007

GRRRRRRRR!!!


Esto también suele suceder.
Gruñidos varios, rabia contenida.
Así estoy yo esta mañana fresquita de octubre. Y es que no me he levantado con buen pie; no sé si ha sido con el izquierdo, con el derecho o...
El caso es que despistada... ¡un rato largo! El cambio de hora, le echaremos la culpa al cambio de hora.
Pues nada, les cuento, les digo... que estaba yo en el baño, y me ha sobrevenido, así sin avisar, un estornudo incontenible.... atchisssss! ¡Y zas, estornudar y quedarme "tóa contracturá", todo uno!
Maldigo la hora, el momento del dichoso picorcito en la pituitaria, y el estronudo descarado que ha salido con toda su fuerza, quedando libre de su prisión, pero dejándome a mí en esta otra que me tiene renegando y gruñendo desde hace unas horas. ¡Grrrrrrrrrrrr!
Ya saben, calorcito, pomadita, antiinflamatorio y mucha calma; aunque he de reconocer que también me ha dado llorona, por lo de la impotencia y la rabia. ¡Con todo lo que yo tenía que hacer!
Y miro, así como si fuera un robot y con mucho cuidadito, por la ventana y veo el día maravilloso y espléndido que nos ha tocado en suerte, y yo aquí, que hasta respirar me duele, que hasta caminar por el pasillo me produce mareo.
Ya, ya sé, me dirán que se me irá pasando, que para la noche estaré mejor, seguro... ¿seguro? Pues a ver si es verdad y la siguiente va más alegre y dicharachera, que ahora, sólo me queda gruñir: Grrrrrrrrrrrrrrr!!!
Foto: Información del Guggenheim

miércoles, 24 de octubre de 2007

HONDAKINAK


Decía el poeta:
"Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar..."

Cierto. Y para que esos caminos sean visibles a los ojos de los demás, no hace falta mucha cosa. Estos residuos, estos restos del naufargio, bien pueden ser caminos de aquí y de allá. Recortes de vidas que un día pasaron y dejaron su huella.

Nombres, fechas, lenguas desconocidas, países extraños. Vidas ocultas, vidas perdidas... Trozos de risas, de desamor, de miedos y alegrías. Buscando podemos encontrar de todo.

Dicen que estamos hechos de retales, de un poquito de esto y otro poquito de aquello. Seguro que aquí podríamos encontrar lo necesario para fabricarnos una vida a la medida. Pero primero habrá que planificarla bien, ¡no vaya a ser que escojamos el trozo equivocado!

Propongo: busquen y rebusquen, y ya luego me dicen...

Foto: Edurne

domingo, 21 de octubre de 2007

PALABRAS


Palabras de sal entre la bruma
de la mar.
Calor que evapora la magia,
y la eleva hasta el raso
del cielo eterno,
donde vigila el juego de
nuestros encuentros.
Palabras de espuma entre los minúsculos
granos de arena.
Calor que enciende la hoguera
de la casa dormida,
desde donde llama la voz
de la vida.
Palabras que se enredan entre la madeja
de tus besos.
Besos trenzados con prisa
de tarde encendida.
Palabras.
Calor en mi cuerpo,
calor en mi sueño...
Calor que busca el agua
del manatial de tu risa.
Pintura: Aitor Texto: Edurne

martes, 16 de octubre de 2007

DULCE DE FRESA (IV)


Dulce de fresa.
Fresas.
Jugosas.
Dulces.
Ácidas,
fresas...
Dulce de fresa.
Foto y texto: Edurne

DULCE DE FRESA (III)


Dulce de fresa.
Dulce como mis besos.
Foto, manipulación y texto: Edurne

DULCE DE FRESA (II)


Dulce de fresa.
Dulce como tus besos.
Foto, manipulación y texto: Edurne

DULCE DE FRESA (I)


Dulce de fresa.
Dulce como los besos.
Foto, manipulación y texto: Edurne

¡ACÉRCATE!


Acércate a mí.
Deja que te envuelva
con mi abrazo maternal,
con mis brazos de metal.
Acércate a mí.
Que yo comeré por ti,
dormiré por ti,
soñaré por ti...
Acércate a mí.
Mi abrazo es frío,
mi alma es dura,
tu cuerpo me lo agradecerá.
Acércate a mí.
Vienes por caminos ajenos,
por senderos de dudas.
Vienes y ya no te irás.
Foto y texto: Edurne

lunes, 8 de octubre de 2007

NARANJAS DE LA CHINA


Todo ocurrió sin motivo alguno. Tal vez de noche, mientras dormía. No lo sé.
Aquella mañana, al despertarme, noté un fuerte olor que inundaba la habitación.
Mi pituitaria estaba saturada, no podía respirar. Intenté abrir los ojos pero una intensa luz naranja me cegó.
Me sentí como si estuviera inmersa dentro de una gran naranja, una gigantesca...
Tardé un rato en reaccionar, y cuando lo conseguí, intenté poner en orden mis pensamientos, los últimos recuerdos. Pero más allá de la malla de tres kilos de naranjas de zumo Torres... no lograba recordar nada.
Sé que estuve en el súper por la tarde, nada más salir del trabajo, porque había recordado que me faltaban las naranjas para el zumo del desayuno.
Sé que entré, que compré la malla y que volví a casa. Esto último no lo recuerdo con exactitud, pero seguro que fue así pues sino no habría podido despertar en mi cama. Cama que ahora es como un enorme gajo naranja. Una dulce cama de zumo de naranja.
Sí, creo que todo sucedió durante la noche, no pudo ser de otro modo.
Seguro que de la malla de naranjas escapó una, ésta que ahora llena toda mi vida, que se ha convertido en mi casa, mi aliento, mi todo...
Seguro que mi naranja, en su metamorfosis, me engulló y me hizo el único motivo de su existencia. No me quejo. Una vez habituada, ya no hay problema.
Veo en naranja, duermo y sueño en naranja, siento en naranja, como, bebo, río y lloro en naranja...
Lo tengo todo. Mi naranja me protege; en ella encuentro ese dulzor que necesito en determinados momentos, y también ese puntito de acidez que hace que ningún día, aunque lo parezca, sea igual a otro.
Nadie me había hablado antes de fenómenos semejantes. Sí que había leído a Kafka y su "Metamorfosis", pero nada que ver con la de una naranja valenciana, o de la China, ¡quién sabe, lo mismo es de Marruecos!
Me parece que yo no he sufrido metamorfosis alguna. Sigo siendo la misma, aunque, eso sí, verme, me veo en naranja... pero sé que no lo soy.
Tal vez sea un sueño. No lo sé. Creo que ya dura demasiado, por eso estoy casi segura de que no lo es.
En todo este tiempo, casi cuatro meses, he podido pensar mucho, siempre pensamientos naranjas, ¡por supuesto!
Además, la biblioteca, mi magnífica biblioteca, y todo lo demás, sigue estando en su sitio. He encontrado, con gran sorpresa, nuevos ejemplares en mis baldas. Libros con títulos de lo más interesantes, tales como: "Mme. Bovary, la mecánica", "Ratones perdidos", "Hombres y naranjas", "La metamorfosis de las naranjas"...
Libros que he leído con avidez y sumo interés, creyendo encontrar en cada uno de ellos, alguna respuesta a todas mis preguntas, una explicación a lo que está pasando desde que todo esto comenzó.
Y la verdad es que no hay que preocuparse por nada.
Estar, ser, vivir, en el corazón de una naranja, es estar en el mismísimo centro del mundo, en el corazón de todos los sentimientos.
Sólo hay que dejarse llevar, querer estar... ¡Y yo he encontrado la fórmula!
También puedo comunicarme con el exterior y hacer llegar mis ideas, mis sentimientos, a través del dulce, del ácido zumo de mi naranja. Puedo llegar a todo el mundo.
En realidad, es como si fuera un ser inmortal, el único habitante de este mundo naranja...
Sólo una pregunta: ¿Habría alguien ahí fuera dispuest@ a acompañarme?


Foto, manipulación y texto: Edurne

domingo, 7 de octubre de 2007

DUETO


I

Antes de todo, antes de nada,
Nunca pierdo la quietud.
Torna el viento
Ofuscando mi ansia en
Noche cerrada, presta para
Inundar mi alma
O devolverme a la calma.

II

Escenas de tierna algarabía
Donde se confunden tu alma y la mía.
Un instante, tan sólo uno,
Ronda tu aliento, desbordando
Noches de pasión
En el verde de tu abismo y mi callado alborozo.


Pintura: Antonio Texto: Edurne

sábado, 6 de octubre de 2007

PASOS


Tacatatacatatacatatatatacata...
Pasos de la vida. Pasos con eco.
Ecos perdidos en el pasado.
Tacatatacatatacatatatatacata...
Y una, y dos, y vuelta a empezar.
Pasos que vienen y van.
Tacatatacatatacatatatatacata...
Pisan alfombra de falsa dureza,
rellena de verdades ocultas.
Tacatatacatatacatatatatacata...
Tocata y fuga. Pasos que escapan,
Ecos que vuelven.
Tacatatacatatacatatatatacata...
Vientos de allá y de acá.
Recuerdos con olor a mar.
Tacatatacatatacatatatatacata...
Postal: Regalo de Lourdes Manipulación y texto: Edurne

miércoles, 3 de octubre de 2007

NO LO SABÍA


No lo sabía. No a ciencia cierta al menos. Había contado ciento cincuenta. Aunque, claro, era fácil que fueran más... o menos ¿quién puede saberlo? ¡Se mueven tan deprisa estas hormigas!

Y allá iban todas, unas detrás de otras, como una manifestación silenciosa, desordenada... Pero dentro del caos, con un objetivo común. Un ejército uniforme, todo negro. Dicen que si una inteligencia común, que si un mismo instinto...

Creo que había unas ciento cincuenta, sí. Pero me costó contarlas, los ojos me bailaban y ellas iban y venían. Me mareaban. De nuevo a empezar. ¿A dónde irían?

A veces me paro a pensar. Y pienso que somos como ese ejército de hormigas. Hormigas negras, anodinas, con aspiraciones mediocres. Yendo y viniendo. Siempre lo mismo. Como un círculo vicioso, sin saber muy bien de dónde venimos, a dónde vamos y qué buscamos... tan sólo la satisfacción instantánea. No pensar. Llegar, coger, guardar y vuelta a empezar. ¡La rutina instalada en nuestras vidas!

Sí, yo creo que conté bien. Eran ciento cincuenta.

Se me ocurrió aplastar una con la punta del zapato. ¡Son tan frágiles! Total, una menos... ¿lo sentirían sus congéneres? No, para nada. Siguieron con su loco caminar, nadie se percató. Acaso sea eso lo que nos ocurra a nosotros también. Siempre tan ocupados. Arriba, abajo, para aquí, para allá... Y todo, ¿para qué? Para ocultar nuestras frustraciones, nuestros fracasos, nuestros miedos. La mediocridad en la que estamos instalados.

Somos seres primarios, como mis ciento cincuenta hormigas. Objetivo: no pensar más allá del ahora, del hoy. ¿Y mañana? Mañana... ¡Dios dirá!

Creo que entre estas ciento cincuenta hormigas, negras, anodinas... hay alguna con aspiraciones. Me consuela pensar en ello. Esa será la mía, mi hormiga, la rebelde, la que luchará por salir del círculo, del hormiguero, por quitarse ese negro uniforme... Tal vez no la dejen, pero seguro que lo intentará.

Y sí, eran ciento cincuenta. Las conté.

Foto: Periódico Manipulación y texto: Edurne

martes, 2 de octubre de 2007

LA ARRUGA ES BELLA


Con el permiso de Adolfo Domínguez...
¡Y no me importa un pimiento, que nadie se crea que me importa un pimiento esto de la arruga!
Cuando éramos pequeñas jugábamos a la cuerda y cantábamos aquello de: "al pimiento colorado, azul y verde..."; seguro que hay alguien que se acuerda, ¿a que sí?
Pues todo eso tiene que ver con el asunto de la arruga, del paso del tiempo, de los surcos de la vida...
Hoy he sido testigo del encogimiento de este hermoso pimiento que tienen ustedes ante sus ojos.
Pues este pimiento fue hasta hace un par de meses un señor pimiento. Y a mi querido padre se le ocurrió la idea de ponerlo al solano. Hasta hoy. Hasta hoy en que lo he descubierto, todo arrugadito, empequeñecido... solo y reconvertido en pimiento choricero.
Y esas arrugas, que tienen una parte bella, sí, la tienen, son las que me han hecho pensar.
Me han hecho pensar en las mías, en los pequeños surcos que ya empiezan a adornar mi cara...
Me han hecho pensar en la edad. Me han hecho pensar en los y las que me han precedido, en los que están y los que ya se fueron...
Y hoy he tenido un recuerdo muy especial para mis aitites y mis amamas, para sus arrugas, que son las que me han puesto en el camino de esta vida que tengo. En esta vida que voy consumiendo y exprimiendo, apretando y arrugando...
¡Y todo por un pimiento!
Foto y manipulación: Edurne

viernes, 28 de septiembre de 2007

DESPUÉS


Arde el sol en el camino recorrido
junto a ti.
Arde la lluvia de verano en mis entrañas.
Vienen los trinos a mis oídos,
vienen y van con suave cantar...

Anoche te soñé bajo un manto de estrellas.
Te soñé en azul cristal,
en verde mar.
Anoche desperté con ruidos de lejana
música y fresco anochecer.

Rayo que derrumba mi orgullo,
rayo que refulge en el fondo de la noche.
Son tus pasos que caminan torpes,
son tus manos que me buscan
en las horas de la perezosa mañana...

Eterno es el desierto de tu ausencia,
eterno el sueño de mi deseo.
Rojo el sol, azul el cielo
con carpa de estrellas mudas,
ciegas y a oscuras.

Tan sólo un después, un tránsito
en la nube que a tientas camina,
sigilosa, por la vida...
Un después que es un deseo.
Un beso en el aire que vuelve
polvo tu mirada y escarcha mi garganta...


Pintura: Antonio Texto: Edurne

lunes, 24 de septiembre de 2007

SILENCIO






Silencio, que mi amor duerme.


Silencio, que las estrellas arrullan


su sueño callado...


Silencio.



Silencio, que mis manos caminan


en pos de su descanso.


Silencio, que mis labios


su boca han sellado...


Silencio.



Silencio, que nadie asuste su canto.


Silencio, que ya la voz ha dormido


y los ojos de verde se han vestido...


Silencio.



Silencio, que mi amor duerme,


que nadie lo despierte.


Silencio, que la Luna, con su manto,


cálida, lo cubre...


Silencio.

Pintura y texto: Edurne

COMERSE EL MUNDO



No crean que no tengo ganas. De comerme el mundo, digo... Lo que ocurre es que a veces, se me atraganta.

Cuando miro a mi alrededor y veo ciertas cosas, la inapetencia se adueña de mí, que no la desidia. Es pura pereza. ES IMPOTENCIA. Claro, sacar el florete ahora, a estas alturas, y empezar a retar a diestro y siniestro... cansa un poco.

Más que nada es por lo de que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Y eso que una es una angelita, que de diablesa... :-) más bien diablilla.

Que la vida está muy "achuchá", que ya hemos visto muchas cosas, que sí... aunque nunca se pierde ese furor y esos momentos de arranque, de "aquí estoy yo", de "faltaría plus", de...

Y eso que nunca se deja de estar en condición de comerse el Globo Terráqueo, que para eso no hay edad.

Pero, por favor, que antes me lo limpien de todos los personajes indeseables que campan a sus anchas por esta Bola gigantesca que es nuestra casa, la de todos, que barran el odio, la envidia, la incomprensión, las guerras...

Mientras tanto, y cada cual a su manera, seguiremos dando pequeños mordiscos, masticando más de cien, de mil veces para poder tragar y digerir parte de la comida basura que nos presentan todos los días.

Antes de que el mundo nos coma...

Pintura: Aitor

miércoles, 19 de septiembre de 2007

EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS


El País de las Maravillas, no es sólo el de Alicia, aquella niña que corría detrás de un conejo alocado.
El País de las Maravillas está en cada uno de nosotros. Y cada cual tiene su forma de mostrarlo.
A algunos nos da por esto de las letras, por escribir, escribir y escribir...
Ayer nos hicieron los honores en La Casa del Libro.
Era el día de la puesta de largo de nuestro último hijo, de nuestro "Si ustedes gustan". Un niño mimado.
La prensa estuvo allí. Nos hicieron fotos, preguntas, escucharon lo que teníamos que decir... y como premio, ¡hoy hemos aparecido en el papel cuché!
Nos sentimos como Alicia.
Foto: Edurne

domingo, 2 de septiembre de 2007

ESTO SE ACABA


Ya lo dijo Einstein: "Todo es relativo"
Bueno, no sé si es exactamente así como lo dijo, pero es verdad, todo en esta vida es relativo.
La teoría de la Relatividad.
¿Que se acaban las vacaciones? No pasa nada, como todo es relativo... resulta que enseguida vendrán otras.
¿Qué se acaba la amistad? Nada, tampoco pasa nada... a la vuelta de la esquina te esperan otras nuevas.
¿Y del amor, qué me dicen del amor, acaso no se acaba nunca? Bueno, hay veces en que sí, otras se transforma; las más, o las menos, sigue vivo... pero en cualquiera de los casos, siempre, siempre será relativo. Hay formas de terminar, modos de transformarse, y nunca podremos decir que en esencia haya terminado así, total y fulminantemente. Siempre queda algo, de bueno o de malo, pero algo por lo que nos acordaremos de tal o de cual siempre, siempre...
Y si guardamos las vacaciones, por ejemplo, así, bien guardaditas en un cajón de nuestro corazón, de nuestros recuerdos, y las vamos sacando de a poquitos... pues oye, ¡como si siguiéramos de vacances!
Y con las personas, lo mismo. Si se termina mal, o simplemente así, diluídos en el olvido, en la rutina o el aburrimiento... guardar lo bueno, eso es lo que más nos conviene.
Ya lo dijo Einstein.
Foto: Edurne

martes, 28 de agosto de 2007

LA NADA


No hay preguntas que oculten
las respuestas.
No hay letreros que señalen
los caminos.
Nada. No hay nada.

Miradas perdidas en mi espejo
y la mueca de una sonrisa
apenas esbozada.
Desde el otro lado
alguien a quien no conozco
me interroga.
Nada. No hay nada.

En círculo,
camino en círculo...
ya pasé por aquí,
a ti ya te vi...
Me olvidé de vivir.
Nada. No hay nada.

¿Cuándo fue que ocurrió,
cuándo que mi mirada
se extravió?
Ingrávidos pensamientos
se ciernen sobre mí,
atascando la libre expresión
de mi llanto asustado.
Nada. No hay nada.

Callada sinfonía inunda
mi cerebro.
Y el cuerpo se mueve,
avanza y
se desploma sobre mil
plumas de blanco marfil,
mil plumas de cisnes alados...
Nada. No hay nada.

Serpentea la brisa que
acaricia mi cara.
Serpentea y despierta mi alma,
con calma,
acercando el olor del pasado,
el sabor de la dicha...
Nada. No hay nada.


Pintura: Antonio Texto: Edurne

IDA Y VUELTA


Dicen que uno es de allá en donde se sienta bien, acogido. Que se puede ser hoy de aquí, y mañana de allí...
Dicen bien. Solo hace falta la voluntad. La voluntad de que te acojan y la de dejarse acoger, la de integrarse con el asfalto, la piel del lugar...
Yo voy y vengo, subo y bajo.
Me siento de aquí, soy de aquí, pero también me puedo confundir con mi allá particular.
Hoy Bilbao, mañana Madrid, y vuelta a empezar.
Y mientras, ahí está Felipe III, a caballo, impertérrito, viendo cómo pasan ante él generaciones y generaciones de propios y ajenos. Ahí, dejándose fotografiar. Dejando que se lleven un trocito de la Historia del país de Sagitario, el de la piel de toro...
Ahí, en medio de esa Plaza Mayor, con la Real Casa de la Panadería en uno de sus laterales, con esos frescos (las pinturas y los otros, los frescos de verdad), con esas arcadas que cobijan y esos arcos que la adornan y hacen de puerta por donde pasan las otras historias, las nuestras...
Ayer estaba ahí, hoy estoy aquí, mañana volveré a estar allí...
Dicen que la vida es un ir y venir, una sucesión de hechos encadenados que conforman la historia particular de cada cual... que hoy estamos aquí, y mañana allí.
¡Y lo mejor de todo es que la vida es una pura sorpresa!


Foto-postal: Ouka Leele

miércoles, 22 de agosto de 2007

BILBOKO JAIAK


"Gure Marijaia, gure Marijaia..."
Así, en gris, en blanco y en negro, como está el tiempo por mi querido botxo.
Y con nuestra Marijaia de desmadre y desmelene festivo, de paseo por las txoznas, dejándose querer por todo el mundo: propios y ajenos...
Todavía le quedan unas cuantas horas de juerga y parranda hasta que el domingo 26 desaparezca bajo el humo de la ilusión, y para renacer de sus cenizas, como el ave Fénix, con más fuerza si cabe, el próximo año, lista para vivir una nueva Aste Nagusia.
Sucede que cuando una está fuera de su sitio (aunque nuestro sitio puede ser todo aquel que sintamos como nuestro, todo aquel que nos acoja como propios...), recuerda más a menudo sus rutinas, añora sus cachivaches...
Una, que a estas alturas de la peli ya debiera peinar canas, ya ha vivido muchas "Aste Nagusia"; es más, hasta tiene una foto de periódico, testigo gráfico de aquella primera Aste Nagusia recuperada después de los años en que lo único que representaba a Bilbao en fiestas eran las corridas de abono, el circo y las barracas...
¡Yo formé parte de la mítica Samasiku, la comparsa que ganó el primer premio de comparsas, en reñida liza con la incombustible Txomin Barullo!
Bueno, morriña pasada por agua, aunque a mí no me toque.
Pero vaya desde esta orilla mi pequeño homenaje a nuestra siempre joven Marijaia que tan bien representa el carácter alegre, abierto, festivo, acogedor y tan bilbaíno... de los habitantes del Botxo.
Gora Marijaia!
Foto: Periódico digital

martes, 21 de agosto de 2007

DESDE MADRID CON AMOR (Crónicas del Foro II)


Dicen que todo depende del cristal con que se mire.
O... ¡de la altura desde que se mire!
Entre estas señoritas jirafas y la que suscribe hay una diferencia de altura.
¡Diferencia más que evidente!
Mientras que ellas sólo ven lo que las alturas les ofrecen, una, ve a ras de suelo, a ras de vida.

¿Cómo verán la vida las jirafas, serán felices?
Tal vez sí, porque ramonear las hierbas lo hacen de lo más tranquilas, con una gran parsimonia. Caminan lentamente, contoneando su fino, grande y frágil cuerpo. Con esas patas tan laaaaargasssss, con ese cuello tan altivo...

Pero claro, para comer tienen que doblegarse. Doblegar la voluntad, la testud, el cuello... y bajar a estas alturas de nuestros días y nuestras vidas.
Y allá en lontananza tal vez les espere el peligro, convertido en depredador habitual de jirafas...

No crean, que a veces ya me gustaría ser como ellas, por tener el cuello tan largo, que por lo de ramonear por lo bajo... más bien no.

Y es que poder agudizar la vista y darse cuenta de que allá, donde casi nadie llega con ella, está el enemigo... pues es como lo de predecir o intuir lo que va a ocurrir.
Ellas simplemente lo ven. Lo ven y toman sus medidas: carrera alocada por la sabana africana, por ejemplo.

Aquí, las pobres de carrera alocada, ná de ná, que están encerradas en unos escasos metros polvorientos y cementados...
Y atisbar el horizonte... más allá de los gigantes urbanos... ¡como que no!
Ya ni depredadores naturales, ni enemigos reconocidos les quedan.

Pero ellas pasan sus horas en el Foro, seguro que terminarán hablando castizo, y quién sabe... ¡lo mismo un día de estos salen de chulapas a pasearse por la verbena de La Paloma!

Se habrán acostumbrado a su nuevo hábitat, que a todo se acostumbra uno en esta vida.

Se habrán acostumbrado a ver lo que hay pero a disfrazarlo con los colores secos y áridos de su tierra.

¡Da igual, desde las alturas o desde las bajuras... todo depende del cristal con que se mire!

Foto: Antonio

viernes, 17 de agosto de 2007

CUANDO LA TIERRA TIEMBLA


Cuando la Tierra tiembla, se nos encoge el corazón.
Y ante ese enfado repentino de la Madre Tierra, de Ama Lur, de la Pacha Mama... no hay nada que hacer.
Algo debemos de estar haciendo mal, está claro.
Y hay algo que me sorprende al ver las imágenes que nos llegan a través de las televisiones, al leer la crónicas de los periódicos, al escuchar las noticias de las radios, algo curioso: siempre son los más pobres y desfavorecidos los que sufren las consecuencias, los que pagan los platos rotos por la arrogancia de los otros, de los ricos, los poderosos... A ellos nunca les pilla un tsunami, ni les lleva la casa un huracán, ni un tornado barre su pueblo del mapa, ni un terremoto mata a toda su familia...
Y seguro que son ellos los más culpables, los de las emisones de gases a la atmósfera, los que firman protocolos que luego incumplen con todo cinismo, los que se ríen de todo y todos y en nuestras propias narices... los que luego, compungidos, salen ante las cámaras, hablan ante los micrófonos y prometen ayudas y más ayudas... ¡Seguro!
Y quién le devuelve a esta mujer su humilde casita, quién restaura la paz y la tranquilidad, la salud a tanta gente... ¿quién?
Cuando la Tierra tiembla, no entiende de buenos y malos, de ricos y pobres, de trabajadores y holgazanes...
Cuando la Tierra tiembla, ruge... ¡es porque ya está hasta las narices de todos nosotros!
Foto: EITB digital

domingo, 12 de agosto de 2007

PREGUNTAS



¿Quién dijo que las aguas venían oscuras?

¿Quién habló de terribles presagios?

¿Acaso no vieron las luces

en el horizonte...?

¿Acaso no escucharon el oráculo,

ni consultaron los arcanos...?

Entre bambalinas danzan mis alegrías;

entre bambalinas, buscan las tuyas.

En copa de plata se escancia

el preciado elixir del amor,

en fino paño se guarda

la ternura del deseo oculto...

Y como rayo en la oscuridad,

un beso,

cruza fugaz la bóveda de

la noche inconclusa.

Foto y manipulación: Aitor Texto: Edurne

miércoles, 8 de agosto de 2007

UNA RUINA


Una ruina, eso es lo que tenemos ante nuestros ojos, una verdadera ruina.
Una ruina mis vacaciones. Bueno, las que estaban programadas, que luego siempre se buscan sustitutos a los lugares que teníamos que haber visitado...
¡Y siempre se encuentran!
En vez de Praga, estuvimos en Pragalajara y cambiamos los encantos de Budapest por los de Budagovia...
Las ruinas se pueden reconstruir, por mucha ciática que ataque y nos deje inmovilizados.
Son cosas que, a veces, suelen suceder.
Y ya se sabe: " Al mal tiempo, buena cara".
Y dicho esto, ¡el chiringuito queda de nuevo abierto!
Foto: Antonio